Los republicanos presionan a Fauci para que condene las protestas por sus efectos en la pandemia

El principal virólogo de la Casa Blanca evita desaprobar abiertamente las manifestaciones raciales en una comparecencia en el Congreso

El doctor Anthony Fauci en una comparecencia en la Cámara de Representantes. En vídeo, la discusión entre Fauci y un congresista republicano este viernes.KEVIN DIETSCH (AFP) | Reuters

Los republicanos han intentado este viernes sin éxito que Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, condenara las protestas raciales por el posible impacto que puedan tener en la propagación del coronavirus en Estados Unidos. El congresista Jim Jordan se ha enfrentado con el principal virólogo de la Casa Blanca por la “contradicción” que significa permitir las manifestaciones, pero no poder acudir a misa, por ejemplo. El debate ha tenido lugar durante una audiencia en la Cámara de Representantes sobre el estado actual de los esfuerzos de la Casa Blanca para atajar la pandemia, que ya ha causado más de 154.000 muertes y supera los cuatro millones y medio de contagios.

“¿Millones de personas pueden protestar, pero si abres tu negocio te llevan detenido?”, ha cuestionado el legislador. Fauci replicó que su papel como autoridad sanitaria no era decidir quién debería ser arrestado y quién no. “Las aglomeraciones, especialmente cuando no llevas mascarilla, contribuyen a la expansión del virus”, ha dicho en varias ocasiones. A comienzos de junio, el experto sostuvo que las manifestaciones en las principales ciudades del país contra la brutalidad policial ejercida sobre los afromaericanos suponían “un riesgo”. Esta vez no quiso referirse particularmente a las protestas, sino poner la alerta en que las reuniones multitudinarias, en general, pueden expandir el coronavirus.

Ya han transcurrido 67 días desde la muerte de George Floyd a manos de la policía y hay ciudades como Portland o Chicago donde continúan las protestas, que en ocasiones han derivado en disturbios. A poco más de tres meses de las elecciones presidenciales este escenario se ha transformado en un arma política. El presidente Donald Trump ha enviado agentes federales para detenerlas —en ocasiones, lanzando gases lacrimógenos—, defendiendo su lema de campaña de “ley y orden”. Los Gobiernos locales liderados por demócratas exigen que se retiren por considerar que aumentan la violencia y quieren reprimir el derecho constitucional a manifestarse.

El mandatario republicano, que hasta hace tres semanas no había querido llevar mascarilla en público, ha celebrado multitudinarios encuentros con sus seguidores sin usar el cubrebocas, algo que a nivel general sí ocurre en las manifestaciones. En ninguno de los dos escenarios se respeta el distanciamiento social recomendado.

Jordan ha preguntado este viernes a Fauci si debían “limitar” las protestas, quien ha contestado que no le parecía relevante. “Bueno, acaba de decir que las protestas aumentan la propagación del virus. Le pregunto: ‘¿Deberíamos limitarlas?”, ha lanzado el republicano. “No he dicho eso, no ponga palabras en mi boca. Dije que las multitudes podían expandir los contagios”, ha respondido Fauci.

El virólogo ha achacado el alza de la tasa de contagios, hospitalizaciones y muertes a la desigual respuesta de los gobernadores sobre las medidas de restricción. Preguntado por el control del virus en Europa en comparación con Estados Unidos, Fauci ha sostenido que las medidas de confinamiento adoptadas en los países del Viejo Continente fueron superiores al 90%, mientras que en EE UU el cierre realmente fue solo de la mitad del país. “Algunas [de las pautas sanitarias en los Estados] fueron seguidas con mucho cuidado y en otros no”, afirmó. A mediados de abril Trump impulsó una campaña para que “liberaran” varias ciudades de las medidas de confinamiento.

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