Rafael Correa busca allanar el camino a su regreso como candidato a la vicepresidencia de Ecuador

El exmandatario se revuelve desde Bruselas contra el Gobierno de Lenín Moreno y denuncia los intentos de impedir su participación

Rafael Correa, durante una entrevista con EL PAÍS en 2019.
Rafael Correa, durante una entrevista con EL PAÍS en 2019.Héctor Guerrero

Era una rueda de prensa virtual para protestar por el veto de Ecuador al partido que usará Rafael Correa como plataforma electoral para intentar volver a la primera línea de la política en 2021, pero terminó siendo un desaguadero de críticas contra el Gobierno de Lenín Moreno, contra los medios, contra el sistema judicial que le ha condenado ocho años por sobornos y contra la situación del país latinoamericano.

El exmandatario prepara su regreso como posible candidato a vicepresidente, pero se revuelve desde Bélgica contra las decisiones que podrían obstaculizar su reaparición. ”Si me dejan, seré candidato a la vicepresidencia. No es momento de hablar de candidaturas, pero lo mío está prácticamente definido y por eso tratan de evitarlo”, protestó Rafael Correa a través de una videoconferencia, en la que enfatizó sobre la mala gestión de Lenín Moreno durante la pandemia del coronavirus y de la crisis económica que azota a Ecuador desde los últimos años de mandato correísta. ”Moreno no habría podido hacer ni la décima parte de la destrucción que ha hecho sin la complicidad de los medios. Mientras América Latina no resuelva la cuestión mediática, no tendremos democracia”, atacó el exmandatario, aclarando que lo que hace falta es un “adecuado control social” para la prensa. “Los medios de comunicación no son los guardianes de la democracia. En verdad, nos la han robado”.

Sin confirmar aún el nombre de quién iría junto a él como candidato a la presidencia, Rafael Correa arremetió también contra la Contraloría ecuatoriana. El ente de control insistió esta semana en que deben eliminarse el partido Fuerza Compromiso Social y otros cuatro más por haber incumplido el requisito principal en su proceso de inscripción: presentar el respaldo de 1,5 % de firmas del padrón electoral. Correa aspira a presentarse a las elecciones presidenciales de 2021 bajo esas siglas que ya acogieron a sus candidatos en los pasados comicios provinciales y municipales de 2019.

Ante la inacción del Consejo Nacional Electoral, la Contraloría sancionó con la destitución a tres de sus cinco miembros, entre ellos, su presidenta, por no acatar la disposición de invalidar la inscripción de las cinco organizaciones políticas. Una de ellas es la conformada por un hermano del presidente ecuatoriano, Gary Moreno. Además de la remoción en el cargo, la Contraloría pidió multar a los tres consejeros quienes repelieron la advertencia acusando al contralor, Pablo Celi, de “intromisión” y “arrogación de funciones”.

”Tiene terror Celi de que si nosotros ganamos las elecciones se van a saber sus trapacerías. Celi es un corrupto, es un farsante y es uno de los hombres más nocivos que ha tenido Ecuador. Con toda la persecución, ¿crees que alguien decente va a querer entrar al sector público?”, acusó Correa en su comparecencia virtual, asegurando que ninguna de la treintena de procesos judiciales que tiene en su contra tiene sustento jurídico alguno. “Nosotros somos gente honrada y los corruptos son los que nos persiguen. No puede ser. Tres años se han pasado investigando, dónde está la cuenta secreta, dónde está la fortuna, dónde está el dinero mal habido. No nos engañemos”.

Rafael Correa, que gobernó en Ecuador durante una década, está condenado desde finales de abril a ocho años de cárcel por una trama de sobornos en la que su partido, Alianza PAIS, recibía aportes irregulares de campaña de contratistas del Estado a cambio de la concesión de obras. Entre la veintena de condenados, hay ministros de su Gobierno y cargos de confianza, como el secretario jurídico de la presidencia, Alexis Mera, o la ministra de Obras Públicas, María de los Ángeles Duarte. La sentencia de primera instancia ha sido apelada por los abogados defensores, mientras Correa permanece en Bélgica sin comparecer ante la Justicia desde que dejó el territorio ecuatoriano a finales de 2017.

Si esa sentencia se vuelve firme, una vez agotados los posibles recursos, Correa no podría ser candidato a ninguna dignidad en Ecuador. De ahí, la insistencia del exmandatario y sus afines de que no se retrase la convocatoria electoral de 2021. La mayoría de organizaciones políticas ha planteado en las últimas semanas al Consejo Nacional Electoral la propuesta de reprogramar la cita con las urnas aproximadamente un mes debido a que la epidemia de la covid-19 ha generado un contratiempo en el cronograma electoral.

”No solo quieren impedir mi participación, sino la que ellos llaman el correísmo. Es decir, quieren robarnos las elecciones. Quieren seguir en el poder, no ganando en las urnas sino eliminando la única opción real que es la Revolución Ciudadana. Nos robaron Alianza PAIS”, insistió Correa que comparó su situación con la del expresidente brasileño Lula da Silva. “Le están robando la democracia al pueblo ecuatoriano como hicieron con Lula, al impedirle participar para que ganara [Jair] Bolsonaro”.

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