Reino Unido

El futbolista que ha infligido una nueva derrota a Boris Johnson

El Gobierno cede ante la campaña de Marcus Rashford y extenderá al verano las ayudas para los menores de las familias más necesitadas

Marcus Rashford, con la camiseta de la selección nacional de Inglaterra, el pasado septiembre, en Londres.
Marcus Rashford, con la camiseta de la selección nacional de Inglaterra, el pasado septiembre, en Londres.Tony O'Brien / Reuters

Boris Johnson ha vuelto a dar el enésimo giro en la gestión de una pandemia que ha sobrepasado su instinto político y no deja de erosionar su popularidad. Downing Street ha anunciado este martes que los niños de las familias con menos recursos seguirán recibiendo cheques de ayuda, en sustitución del comedor escolar, durante las vacaciones de verano. La campaña la lanzó el futbolista Marcus Rashford, delantero del Manchester United y de la selección inglesa, al decidir enviar una carta pública a los diputados de Westminster. “No se trata de un asunto político. Es una cuestión de humanidad. De mirarnos en el espejo y sentir que hemos hecho todo lo que hemos podido para proteger a los que no pueden, por las razones o circunstancias que sean, protegerse a sí mismos. Posiciones políticas al margen, ¿no podemos ponernos de acuerdo en que ningún niño debería irse a la cama con hambre?", escribió Rashford, de 22 años. Su carta era un relato de su propia trayectoria personal, con una madre trabajando a tiempo completo por un salario mínimo y una familia dependiente de los llamados “clubs del desayuno”, comedores escolares y las acciones caritativas de vecindarios y clubes deportivos o de los bancos de alimentos. En Inglaterra, aproximadamente 1,3 millones de niños reciben ayuda de comedor escolar, lo que supone un 15% de los alumnos. En Manchester, donde se crió Rashford, el porcentaje se duplica, hasta el 30%.

Y junto a la carta, un tuit reclamando el apoyo a sus 2,7 millones de seguidores, en el que les pedía que mantuvieran viva la campaña y presionaran a los parlamentarios de sus correspondientes circunscripciones. Como ocurrió con la decisión de mantener el impuesto extra por el uso de la sanidad pública a los trabajadores extranjeros de hospitales y residencias, que Johnson echó atrás a las pocas horas por las presiones de sus propios diputados conservadores, el Gobierno británico también ha reculado en este asunto, que resultaba políticamente insostenible. La decisión inicial era la de mantener los cheques de comedor escolar (de unos 16 euros diarios, canjeables en supermercados) hasta que concluyera el año académico. Aparentemente ajeno al revuelo social, y entre sus propias filas, que se estaba creando, el equipo de Johnson estaba dispuesto a dar a su bancada la orden de que se opusiera a la moción laborista cuyo debate estaba previsto para este martes, y que reclamaba la prórroga de las ayudas. Horas antes, sin embargo, un portavoz de Downing Street explicaba que “el primer ministro entiende completamente que los padres y niños se enfrentan a una situación sin precedentes durante este verano”, y soltaba el anuncio de que Johnson desvelaría en breve un “Plan Covid de Alimentos para el Verano” de hasta 130 millones de euros.

La revuelta en las filas conservadoras no había dejado de crecer en las últimas horas, avivada además por la torpeza de Thérèse Coffey, la ministra de Trabajo y Pensiones, al responder a uno de los tuits del futbolista. “Cuando os levantéis esta mañana y encendáis la ducha, pensad un segundo en los padres a los que les han cortado el agua”, escribía Rashford. “Te recuerdo que no se puede cortar el agua”, le decía la ministra, a la que le caía a continuación todo un jarro con la réplica del deportista: “Me preocupa que solo hayas prestado atención a mi último tuit. Por favor, deja por un segundo la lucha política y contribuye a marcar la diferencia”.

A la llamada de atención de Rashford contribuyó, con todo su peso, el legendario futbolista Gary Lineker, que pedía en la BBC al Gobierno de Johnson que atendiera la petición: “Hay muchos jóvenes y niños en este país que van a pasar hambre. Y en un país como este, de evidente riqueza, eso es algo completamente inaceptable. Confío en que el Gobierno escuche la llamada. Pero me resulta extraño tener que defender algo tan obvio como que debemos alimentar a los jóvenes y evitar que pasen hambre”.

El Gobierno de Johnson ha escuchado finalmente, pero no sin antes dar una preocupante muestra de sordera social que puso en alerta a los diputados conservadores. “Marcus Rashford tiene razón. Ninguna familia debe pasar este verano por la situación de no poder alimentar a sus hijos. Si realmente pretendemos ser el partido de los trabajadores de este país, nos toca apoyar a esos trabajadores cuando lo están pasando mal”, ha dicho Robert Halfon, el presidente de la comisión parlamentaria de Educación.

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