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Decenas de supervivientes tras estrellarse un avión Fokker con un centenar de pasajeros en Kazajistán

Al menos 12 muertos al estrellarse el aparato de la compañía kazaja Bek Air tras perder altitud durante el despegue

Policías y bomberos trabajan en las labores de rescate en el avión accidentado en Kazajistán.

Un avión de pasajeros se estrelló ayer nada más despegar del aeropuerto de Almaty en Kazajistán. Al menos 12 personas murieron de las 98 que había a bordo. La mayoría de los sobrevivientes tuvieron que ser hospitalizados, la mayor parte en estado grave. El aparato, de la línea aérea kazaja Bek Air, cayó sobre un casa de dos plantas en un sector de viviendas de la ciudad después de que su cola golpeara dos veces con la pista antes de elevarse.

Ocho personas murieron en el momento de estrellarse el avión contra la casa que quedó semidestruida, entre ellas el piloto Marat Muratbáiev, mientras que las otras víctimas mortales se han producido cuando eran evacuadas del lugar de la tragedia o ya en el hospital.

El avión Fokker-100 que despegó con destino a la capital kazaja, Nursultán (ex Astaná), llevaba a bordo 93 pasajeros y cinco miembros de la tripulación. Como es costumbre en caso de accidentes, todos los vuelos del mismo tipo del avión siniestrado han sido suspendidos hasta que se determinen las causas de la tragedia.

La comisión que investiga el accidente estudia dos posibilidades: fallo humano o avería. Las cajas negras, claves para dilucidar qué causó la tragedia, fueron halladas y ya están en manos de los especialistas, señaló Román Skliar, el viceprimer ministro kazajo encargado de supervisar la investigación.

La mayoría de los que perecieron se encontraban en la parte delantera del avión. Entre ellos figuran Rustem Kaidárov, general mayor de Justicia, y Dana Kruglova, periodista de una agencia de prensa kazaja. Afortunadamente, el Fooker no se incendió; de haberlo hecho, como generalmente ocurre con los aviones que se estrellan llenos de combustible, las víctimas mortales hubieran sido muchas más, según subrayan los especialistas.

El presidente kazajo, Yomart-Kasim Tokáyev, envío a través de su cuenta en Twitter condolencias a los familiares de las víctimas. Los “responsables del accidente serán castigados según la ley”, afirmó en el breve texto. Posteriormente, Tokáyev anunció que se otorgaría una indemnización gubernamental a los familiares de las víctimas.

Un superviviente entrevistado por la televisión rusa declaró que le había llamado la atención el hecho de que las alas estuvieran cubiertas de hielo, mientras que otro afirmó que el avión al elevarse parecía estar en medio de una gran turbulencia. Los golpes de la cola contra la pista se produjeron con un intervalo de 300 a 400 metros, según señaló el viceprimer ministro kazajo.

El Fokker-100 siniestrado había sido fabricado hace 23 años y llevaba en servicio en la línea aérea kazaja desde 2013, después de haber volado para dos compañías chinas y dos alemanas. Su último certificado para volar había sido obtenido este año.

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