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La Fiscalía de Brasil investiga movimientos financieros atípicos del marido de Greenwald

Las pesquisas están centradas en 600.000 dólares que pasaron por la cuenta del diputado, que sostiene que es una represalia por las revelaciones de 'The Intercept' sobre Lava Jato

El diputado federal David Miranda, esposo del periodista Greenwald.
El diputado federal David Miranda, esposo del periodista Greenwald. Cámara de los Diputados

La Fiscalía del Estado de Río de Janeiro investiga el ingreso de 1,3 millones de reales (320.000 dólares) y la salida de 1,2 millones (295.000 dólares) de la cuenta bancaria del marido del periodista Glenn Greenwald, el diputado federal David Miranda, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL). El proceso se ha abierto con base en un informe que un organismo del Ministerio de Economía, encargado de supervisar las actividades financieras, envió a la Fiscalía, la cual consideró “atípicos” esos movimientos ocurridos entre el 2 de abril de 2018 y el 28 de marzo de 2019, según reveló el periódico O Globo. Miranda declaró, en una entrevista para Globo, que la investigación es una represalia por los reportajes que ha realizado The Intercept sobre el caso anticorrupción Lava Jato.

El informe se envió a la Fiscalía de Río dos días después de que el medio digital fundado por el periodista Greenwald empezara a publicar noticias basadas en conversaciones de autoridades de la Operación Lava Jato que recibió en una filtración. EL PAÍS colabora, junto con otros medios, en la publicación de estos mensajes, que pusieron en jaque algunos de los procedimientos de la investigación contra la corrupción en el país.

Miranda afirmó en un comunicado estar a la espera de “que la Justicia lo cite a declarar para explicar sus ingresos con detalle”. “Es una clara represalia por el trabajo que The Intercept y mi marido, Glenn Greenwald, están haciendo, porque esta investigación empezó dos días después de que Glenn empezara a publicar los mensajes”, afirma. Miranda tomó posesión del escaño después de que un diputado de su partido renunciara porque, explicó, había recibido amenazas y se marchaba del país.

Las revelaciones derivadas de un inmenso paquete con documentación recibido por The Intercept Brasil de una fuente anónima y analizados por diversos medios han erosionado la credibilidad del entonces juez Sergio Moro, ahora ministro de Justicia, y principalmente de los investigadores que han ido destapando una inmensa madeja de sobornos que ha supuesto condenas de cárcel para buena parte de los políticos y empresarios brasileños más poderosos.

La fiscal del caso pidió a un juez de un Juzgado de Hacienda de Río de Janeiro que levantara el secreto bancario y fiscal del diputado, pero el juez rechazó la petición. La fiscal también pidió que se levantara el secreto bancario de cuatro asesores y exasesores de Miranda, porque se detectó que habían realizado transferencias a la cuenta del parlamentario, según O Globo. El periódico también menciona que el informe identificó una serie de ingresos en efectivo de entre 2.500 y 5.000 reales (615 y 1.230 dólares) en la cuenta del diputado.

Ya había salido a la luz que la Fiscalía había abierto una investigación para averiguar si el diputado, que fue concejal de Río de Janeiro entre enero de 2017 y febrero de 2019, había practicado lo que se denomina rachadinha, cuando los asesores devuelven parte de sus sueldos a los parlamentarios que los han contratado (cada concejal tiene derecho a contratar a 20 empleados para su gabinete). El juez también denegó la petición, al menos hasta que el diputado, los asesores y exasesores puedan explicarse ante la Fiscalía.

El diputado ha negado la existencia de cualquier ilegalidad en los movimientos financieros que investiga el Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF, por sus siglas en portugués). También ha negado que los asesores le hayan devuelto parte de su sueldo y ha explicado que los ingresos fraccionados en su cuenta los hizo un empleado que trabajaba en su casa como recadero. “Era un empleado mío, estaba asegurado, trabajaba para mí en mi casa como recadero. Él sacaba el dinero de una cuenta que tengo en Estados Unidos y lo ingresaba en mi cuenta de Brasil, para poder pagar las cuentas, porque yo no podía hacer la transferencia”, afirmó.

Miranda asegura que la cuantía de 1,3 millones de reales (320.000 dólares) en su cuenta es “totalmente compatible con la renta de nuestra familia”. “Desde que inició la Vaza Jato (publicación de mensajes filtrados del equipo de investigación de la operación Lava Jato), esperábamos este tipo de represalia y desinformación deliberada", añade.

El parlamentario ha explicado que, además de su renta como diputado, es socio de Greenwald en una empresa con sede en Estados Unidos. “El sueldo anual de Glenn —como cofundador y periodista investigativo de The Intercept y The Intercept Brasil— es de dominio público, porque estas empresas son ONG. Cualquier periodista puede compararlo con los valores que el COAF ha relatado y comprobar que existe una compatibilidad obvia. Además, entre sus proyectos —en los que he participado— figuran libros que aparecen en las listas de los más vendidos del mundo, películas y conferencias”, afirma.

Greenwald también se manifestó en un vídeo en YouTube. “David no ha recibido ni un centavo de ningún empleado de su gabinete. No hay ninguna prueba de que haya hecho nada ilegal”, afirmó.

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