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Las fuerzas europeístas impulsan un cordón sanitario en la Eurocámara

El acuerdo excluye de cargos a los diputados ultraconservadores y euroescépticos de Le Pen y Salvini

La europarlamentaria Ska Keller, del grupo Los Verdes, en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia).
La europarlamentaria Ska Keller, del grupo Los Verdes, en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia). EFE

Son 73 escaños, pero nada de poder tangible. El grupo político Identidad y Democracia (ID) del Parlamento Europeo, creado por los partidos de Matteo Salvini y Marine Le Pen, aspirará la semana que viene a la presidencia de dos importantes comisiones parlamentarias. Pero el cordón sanitario organizado por las principales familias políticas del hemiciclo parece llamado a impedir que se hagan con los puestos. "Vienen a romper el proyecto europeo, así lo han manifestado y no lo vamos a permitir", justifica el cordón sanitario la eurodiputada y líder del grupo socialista europeo, Iratxe García. El objetivo es neutralizar a unas fuerzas de Le Pen y Salvini que antes de las elecciones europeas del 26 mayo aspiraban a erigirse en un obstáculo insalvable para las instituciones comunitarias.

Populares, socialistas, liberales y Verdes han pactado bloquear las candidaturas de ID a cualquier cargo de responsabilidad en el nuevo Parlamento. La decisión pretende limitar al máximo la capacidad de influencia de unas formaciones ultraconservadoras y euroescépticas que se han convertido en la quinta fuerza de la cámara.

“Estaríamos locos si permitiéramos que dirigieran las instituciones quienes quieren desintegrar la UE”, señala el vicepresidente del grupo Popular, Esteban González Pons. El eurodiputado español celebra que el cordón sanitario ya haya empezado a funcionar y que la pasada semana, durante la votación de las vicepresidencias del Parlamento, el grupo ID se quedara sin ninguna de las dos a las que parecía tener derecho aritméticamente.

Las decisiones del próximo miércoles son si cabe aún más importantes porque están en juego las presidencias de las 20 comisiones creadas en esta legislatura. Y el grupo ID aspira, nada menos, que a las presidencias de la Comisión de Asuntos Jurídicos y de la de Agricultura, dos de las piezas más preciadas a repartir.

La Comisión de Agricultura será la encargada de tramitar las posibles reformas o cambios en un área tan esencial para la UE como la Política Agrícola Común. Y la de Asuntos Jurídicos puede ser clave en esta legislatura, sobre todo para España, porque sería la encargada de tramitar cualquier procedimiento judicial sobre los independentistas catalanes encarcelados o fugados de la justicia española si llegaran a sentarse en sus escaños.

Fuentes del Gobierno español no disimularon su inquietud cuando el borrador de reparto de presidencias entre los grupos, efectuado de manera proporcional al número de escaños de cada grupo, deparó la presidencia de Asuntos Jurídicos a ID.

Pero las posibilidades de que los diputados de Salvini o Le Pen se hagan con el cargo parecen muy remotas. Fuentes parlamentarias aseguran que el cordón sanitario se aplicará a rajatabla la semana que viene. Y que las dos presidencias deseadas por ID irán a parar a otros grupos. La de Asuntos Jurídicos, a los liberales de Renovar Europa, grupo creado por el impulso de la formación del presidente francés Emmanuel Macron. Y la de Agricultura, previsiblemente, al PPE.

Los europarlamentarios de ID y los de formaciones similares, como el Partido del Brexit de Nigel Farage, ya han expresado su malestar por la privación de cargos de poder en la institución parlamentaria. Desde ID recuerdan que “nuestros partidos tienen millones de votos y en algunos de los países más grandes de la UE”.

En Italia, la Liga de Salvini ganó las elecciones del 26 de mayo con más de nueve millones de votos. Y en Francia, el RN de Le Pen se impuso, aunque por poca diferencia, a La Republique en Marche de Macron. Ambos partidos superaron los cinco millones de votos.

Fuentes parlamentarias subrayan también que la privación de cargos “no resta ni un milímetro a la capacidad de representación de los eurodiputados de ID, que pueden hablar, debatir y votar como cualquier otro”. La asignación de puestos, sin embargo, se hace por votación y los eurodiputados, añaden las mismas fuentes, son libres de elegir a quien deseen para las vicepresidencias, presidencias de Comisión y demás puestos electos. "La democracia son los votos y los eurodiputados de ID no han tenido en las votaciones la confianza del resto de los grupos", zanja García.

El Parlamento aplica desde hace años un acuerdo tácito para repartir los cargos con arreglo al resultado electoral, aplicando la ley d’Hont para la distribución. Los grupos eligen cargos de manera consecutiva, con el compromiso del resto de respaldar esa elección. Pero el acuerdo alcanzado por los llamados grupos europeístas priva del voto a cualquier candidatura de partidos considerados antieuropeos. Y el turno salta al siguiente.

Esta semana, ID ya perdió sus dos vicepresidencias, que fueron a parar a populares y socialistas. La secuencia se repetirá, previsiblemente, la semana que viene. Y toda la estructura del Parlamento quedará libre de diputados de Liga, RN y Alternativa por Alemania (AfD).

Vox se libra del aislamiento por poco

Vox fue tentado por varias familias políticas europeas para unirse a ellas en el Parlamento Europeo, pero finalmente se incorporó al grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (CRE), creado en torno al partido polaco de Jaroslaw Kaczynski. Y esa elección ha librado al partido español del aislamiento general que hubiera sufrido de unirse a la alianza de ultraderecha euroescéptica impulsada por Salvini y Le Pen.

El grupo de Kaczynski mantiene tesis muy alejadas de los principales partidos del hemiciclo, pero no cuestiona la existencia de la UE y trata de participar en la mayoría de los procesos comunitarios. En las últimas elecciones al Parlamento Europeo incluso presentó un candidato a la presidencia de la Comisión Europea, dentro del llamado proceso del Spitzenkandidat, ignorado olímpicamente por los euroescépticos.

El boicoteo de los grandes grupos tampoco afecta al grupo de la Izquierda Unitaria (en el que se encuentra Podemos) ni a los italianos de Cinco Estrellas (que se han quedado en el grupo mixto). El motivo, señalan desde los grupos que han creado el cordón sanitario, es que algunas de esas formaciones "quieren otro tipo de Europa, pero no destruirla".

En todo caso, fuentes parlamentarias advierten que en el caso de CRE el cordón se aplicará caso por caso, en función de los perfiles de los candidatos a cargos de responsabilidad. La semana pasada, el partido de Kaczynski (PiS) ya perdió una vicepresidencia. En cambio, el grupo de Izquierda Unitaria consiguió una. E incluso 5 Estrellas, desde el grupo mixto, se alzó con otra.

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