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Miles de marroquíes piden en Rabat la liberación de los presos del Rif

Un tribunal de apelación confirmó este mes las condenas de 20 años para los principales activistas de las protestas de Alhucemas

Manifestantes con banderas amazíes piden en Rabat la liberación de los presos del Rif, este domingo 21 de abril.
Manifestantes con banderas amazíes piden en Rabat la liberación de los presos del Rif, este domingo 21 de abril. AP

Miles de personas procedentes de diversos puntos de Marruecos se manifestaron en la mañana de este domingo en Rabat para pedir la liberación de los presos del Rif. Los principales activistas de este movimiento están encarcelados en Casablanca. Las condenas, alcanzan los 20 años de prisión para cuatro activistas y 15 años para tres de ellos. Seis fueron sentenciados a diez años. Para nueve de los detenidos la condena es de cinco años y para el resto, entre uno y tres años de cárcel. Todas esas sentencias fueron ratificadas hace dos semanas por un tribunal de apelación en Casablanca.

El número de manifestantes oscilaba entre los 5.000 y 10.000, según distintos observadores. Entre los asistentes figuraban familiares de los presos, al frente de la marcha, militantes del grupo religioso Justicia y Espiritualidad, y diversas asociaciones de derechos humanos. También había quienes reclaman la libertad para el periodista Hamid El Mahdaui, quien cubrió las protestas del Rif y ha sido condenado a tres años. Se le acusa de no haber denunciado un supuesto crimen contra la seguridad del Estado por parte de una fuente a la que El Mahdaui declaró no haber tomado nunca en serio.

También había una pancarta en favor de la liberación del propietario y director del diario Ajbar al Yaum, Tufik Buachrín, preso desde el año pasado por supuestos delitos de violación y acoso sexual. Su defensa señala que el juicio de Buachrín también ha sido un castigo político, ya que este diario es una de las publicaciones más críticas.

En la manifestación abundaban las banderas de la comunidad amazigh, con los colores azul, verde y amarillo. Un joven se había pintado el torso con la leyenda: “Nos habéis torturado, empobrecido, desnudado”. También se pintó la cara como si tuviera la boca cosida, en alusión al líder más carismático, Naser Zafzafi, quien según diversos medios locales, se cosió la boca hace dos semanas y se puso en huelga de hambre.

El activista bereber Rachid Rajá, presidente de la Asamblea Mundial Amazig, indicó: “El juicio contra los presos de Alhucemas ha sido manipulado. A un joven que pide infraestructuras y hospitales para el Rif no lo pueden condenar a 20 años. Los han acusado como si pidieran la independencia del Rif, cosa que ninguno ha hecho. En Marruecos hay una minoría que se cree árabe y que gobierna sobre el resto del pueblo. Y cuando los amazíes salimos a la calle para reclamar algo entonces nos acusan de separatistas”.

Las protestas de Alhucemas comenzaron a finales de octubre de 2016 cuando un vendedor de pescado murió triturado dentro de un camión de basura cuando trataba de que no le confiscasen su mercancía. Las manifestaciones se prolongaron durante ocho meses hasta que fueron perseguidos judicialmente los principales activistas. Decenas de ellos decidieron huir del país. En octubre de 2017, al cumplirse un año del inicio de las movilizaciones, el rey de Marruecos, Mohamed VI, destituyó a tres ministros y a un secretario de Estado como consecuencia de la mala gestión en la ejecución de proyectos prometidos en Alhucemas en 2015.

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