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La policía del Ulster aplica la ley antiterrorista a los detenidos por la muerte de una periodista

Los líderes de los seis principales partidos hacen un llamamiento a la calma

Una policía, en el lugar donde Lyra McKee fue asesinada, en Londonderry.

Dos jóvenes de 18 y 19 años fueron detenidos este sábado en relación con la muerte a tiros de la periodista Lyra McKee, de 29 años, en el transcurso de unos disturbios registrados en la noche del jueves en un barrio católico de Londonderry (Irlanda del Norte) durante un registro policial. Las autoridades dieron prioridad desde el primer momento la hipótesis terrorista como explicación del suceso, que ha disparado las alarmas sobre un eventual retorno de la violencia en vísperas de un Brexit que podría restablecer una frontera dura entre las dos Irlandas y 21 años después de los Acuerdos de Viernes Santo de 1998, que pusieron fin a tres décadas de violencia intercomunitaria con más de 3.600 muertos.

La policía atribuyó la autoría de la muerte de McKee al Nuevo IRA, un grupo disidente del Ejército Republicano Irlandés (IRA, en sus siglas inglesas) que se opone a los Acuerdos de Viernes Santo. El Servicio de Policía de Irlanda del Norte señaló este sábado que a los dos jóvenes detenidos se les ha aplicado la ley antiterrorista. "Asistimos a la emergencia de un nuevo género de terrorismo, es muy preocupante", ha señalado Jason Murphy, uno de los investigadores.

McKee, que preparaba un libro sobre la desaparición de jóvenes durante las décadas de violencia —conocida como The Troubles (Los Disturbios)— seguía un ataque de jóvenes nacionalistas irlandeses a la policía cuando un individuo armado irrumpió entre los agentes a tiros, alcanzando a la mujer. Su muerte es el último capítulo de un rebrote de violencia que en enero sobresaltó a los habitantes de Londonderry con la explosión de un potente coche bomba ante los juzgados de la ciudad, acto que la policía también atribuyó al Nuevo IRA.

Los episodios de violencia han incrementado el temor de que pequeños grupos marginales de militantes intenten explotar las tensiones políticas causadas por la decisión británica de abandonar la Unión Europea. Por eso los partidos políticos de Irlanda del Norte, divididos a grandes rasgos entre nacionalistas católicos —que aspiran a unir la provincia con la República de Irlanda— y unionistas protestantes —partidarios de permanecer en Gran Bretaña— emitieron este sábado un llamamiento conjunto a la calma. “El asesinato de Lyra fue un ataque a todos los miembros de esta comunidad, un ataque a la paz y a los procesos democráticos”, sostienen los líderes de los seis principales partidos en el comunicado. “Es tiempo para mantener la calma”, añade el texto.

En un raro gesto de unidad, Arlene Foster, líder del Partido Unionista Democrático (DUP, en sus siglas inglesas), se sumó este sábado a los del Sinn Féin para condenar la muerte de McKee en un bastión nacionalista cercano al lugar del crimen.

Las repercusiones del asesinato han sido globales. El expresidente de EE UU, Bill Clinton, que desempeñó un papel clave en la forja del acuerdo de 1998, tuiteó: “Esta tragedia me ha roto el corazón. No podemos echar a perder 21 años de una paz arduamente lograda y de progreso”.

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