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El Parlamento de Argelia designa presidente interino a un fiel defensor de Buteflika

El nombramiento de Bensalá, que ocupará el puesto tres meses, es recibido con protestas en las calles

El presidente de Senado argelino, Abdelkader Bensalá (centro), a su llegada al Palacio de Naciones, este martes en Argel.
El presidente de Senado argelino, Abdelkader Bensalá (centro), a su llegada al Palacio de Naciones, este martes en Argel. AFP

Las dos cámaras del Congreso argelino se reunieron este 9 de abril en el Palacio de las Naciones de Argel para designar como presidente interino a Abdelkáder Bensalá, quien ha presidido el Senado durante 17 años. El sucesor provisional de Abdelaziz Buteflika estará al frente del país un máximo de tres meses, tal como establece el artículo 102 de la Constitución, hasta convocar nuevas elecciones presidenciales. Cientos de miles de argelinos se manifestaron el pasado viernes contra esta solución, avalada por el hombre fuerte de Argelia, el jefe del Estado Mayor, Ahmed Gaid Salah, de 79 años.

Las manifestaciones iniciadas el 22 de febrero por la sociedad civil para expulsar a los miembros de un sistema corrupto, endogámico y opaco solo han logrado hasta el momento la dimisión, el martes 2 de abril, de Abdelaziz Buteflika. Pero la maquinaria del régimen sigue siendo la misma. Bensalá es un miembro del clan de Abdelaziz Buteflika, con imagen de político gris y obediente. Tiene 77 años, es un antiguo periodista de un diario estatal y fue un ardiente defensor de la reforma de la Constitución que emprendió Buteflika en 2008 para optar a la presidencia de forma indefinida, más allá del límite establecido hasta entonces de dos mandatos.

El viernes 5 de abril, cientos de miles de argelinos reclamaron que se fueran “las tres B”: Una B es la de Nordín Bedoui, de 59 años, primer ministro nombrado por Buteflika en marzo. Otra es la del presidente del Consejo Constitucional, Tayeb Belaiz, un jurista de 70 años que ha permanecido fiel a Buteflika hasta su dimisión. Y la tercera es la de Bensalá. Todos ellos siguen en sus puestos. Y todos desempeñarán un papel determinante en la organización de nuevas elecciones presidenciales. La calle cree que cualquier proceso de transición o cualquier elección gestionada por las tres B está abocada a la permanencia del régimen. "Primero la democracia y después las elecciones", reclama el periodista Amar Ingrachen.

Mientras Bensalá resultaba elegido miles de jóvenes se manifestaban en las principales ciudades del país, como todos los martes desde febrero. Esta vez, el lema era muy claro: “Fuera Bensalá”. Hasta ahora, la inmensa mayoría de las manifestaciones han sido pacíficas. La de los estudiantes en Argel este martes también era pacífica. Pero los agentes la han reprimido de forma violenta, con cañones de agua y gases lacrimógenos. El sistema, cuyo hombre fuerte es sin duda el jefe del Ejército, está empezando a enseñar su brazo más duro. Por eso, los estudiantes cantaban este martes: "Estamos con el Ejército, no con Gaid”. Las protestas eran retransmitidas en las redes sociales y por varios medios argelinos. El régimen sigue sin conceder visados a decenas de medios extranjeros.

Gaid Salah forzó el 2 de abril la marcha de Buteflika invocando los artículos 7, 8 y 102 de la Constitución. Mientras el 102 fija el camino del presidente interino durante tres meses, cosa que la calle rechaza, el 7 y el 8 establecen que el “pueblo es la fuente de todo poder” y “el poder constituyente pertenece al pueblo”. En medio de esa ambigüedad, algunos analistas argelinos concedieron a Gaid Salah el beneficio de la duda. Pero otros advirtieron que no se podía confiar en un hombre que de repente afirmó que Buteflika está incapacitado para ejercer la presidencia, por motivos de salud y hasta hace solo un mes apoyaba su candidatura para un quinto mandato.

El internauta Nessim Ben Gharbia calificó el nombramiento de Bensalá como un golpe estratégico de Gaid Salah y describió la jugada desde el punto de vista del jefe del Ejército: "Pongo a Bensalá en primera línea y yo hago una retirada estratégica. Él será el blanco de todos los disparos y las contestaciones. Si el movimiento [de protestas] prosigue yo intervendré como 'salvador' y forzaré a Bensalá a la dimisión".

La Liga Argelina por la Defensa de los Derechos del Hombre emitió un comunicado en donde sostiene: “Y he aquí el círculo ya cerrado. El abuso de autoridad se confirma, a pesar de todas las protestas pacíficas contra el sistema. Esta opción es rechazada por la Liga y la calle y será también fuertemente rechazada este viernes y cada viernes hasta que cambie el sistema”.

Quién es Bensalá, el sucesor provisional de Abdelaziz Buteflika

FRANCISCO PEREGIL

Abdelkáder Bensalá está considerado en su país como un cacique del gran poder. Tiene 77 años y fue miembro fundador del Reagrupamiento Nacional Democrático (RND), uno de los dos grandes partidos del régimen, junto al Frente de Liberación Nacional. Fue embajador en Arabia Saudí entre 1989 y 1993. Después, fue durante tres años presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano clave durante la década negra argelina. En 1997 fue nombrado presidente del Parlamento, puesto que abandonó en 2002 para ocupar la presidencia del Senado hasta este 9 de abril.

Bensalá ha sido oficialmente durante los últimos 17 años la segunda autoridad del país. En los últimos seis años, desde que Abdelaziz Buteflika sufrió un infarto cerebral en 2013, Bensalá representaba oficialmente a Argelia en numerosas cumbres o ceremonias como los funerales de Fidel Castro, en 2016.

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