Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EP Global BLOGS CRÓNICAS
INTERNACIONALES

Roma restaura la histórica pintada “Vota Garibaldi” después de borrarla pensando que era vandalismo

La inscripción, de 1948, se considera un emblema que documenta un momento histórico, casi un monumento, y la ciudad ha tratado de conservarla con esmero todas estas décadas

A la izquierda, la pintada en Google Maps, a la derecha, tras se tapada por unos operarios. Vídeo: Efe

“Vota Garibaldi. Lista nº 1” es una pintada histórica que quedó grabada en rojo en las paredes de un edificio del barrio romano de Garbatella en 1948, a inicios de la Guerra Fría, durante la encendida campaña electoral de las primeras elecciones de la flamante primera República italiana. Los del 48 fueron también los primeros comicios en el país transalpino después de la II Guerra Mundial. Acudió a las urnas el 92% del electorado. El eslogan pedía el voto para el Frente Democrático Popular, la alianza del Partido Comunista y el Partido Socialista que tuvo como símbolo la efigie de Giuseppe Garibaldi, uno de los artífices de la unificación de Italia. La coalición de izquierdas se desplomó y la Democracia Cristiana de Alcide di Gasperi triunfó con casi la mitad de los votos, un consenso inaudito en la democracia italiana, pero la inscripción quedó en el muro del barrio obrero. No es una pintada cualquiera, se considera un emblema que documenta un momento histórico, casi un monumento y la ciudad ha tratado de conservarla con esmero todas estas décadas.

En 2014 fue restaurada y se instaló una pequeña cubierta en la pared para protegerla de la lluvia, junto a una placa que explica el valor de la inscripción. El pasado 13 de marzo un equipo del Decoro urbano del Ayuntamiento pasó por alto todo lo anterior, consideró erróneamente que era la obra de un vándalo —la ciudad tiene un problema con la gran cantidad de graffitis, algunos ofensivos, que ensucian sus antiguos muros— y cubrió la pintada con una capa de pintura blanca. El suceso desató una ola de indignación entre los vecinos del barrio y se convirtió en un caso político. El Ayuntamiento se apresuró a deshacer el entuerto, anunció la restauración de la pintada y este miércoles lucía de nuevo resplandeciente en su sitio. La alcaldesa del Movimiento 5 Estrellas, Virginia Raggi se desmarcó de lo ocurrido y lo achacó a un error garrafal de un empleado de la empresa de limpieza contratada por el Consistorio que actuó “por iniciativa propia”.

Un asesor de mantenimiento y medioambiente del Ayuntamiento, Francesco Pieroni, cargó contra el equipo de Gobierno de la capital y habló de “batalla de los murales”: “Por una parte los equipos de la unidad del decoro enviados por el Ayuntamiento borran a Garibaldi y por otra eluden otros avisos sobre los escritos que ensalzan al clan criminal de los Spada”, denunció. Y agregó: “En otros distritos hay paredes ultrajadas con inscripciones neofascistas y nadie las toca”.

El presidente de la junta del distrito de Garbatella, Amedeo Ciaccheri calificó el traspiés del Ayuntamiento como “un insulto a la memoria y a la identidad histórica ciudadana” y acusó a la alcaldesa de “no saber qué es la memoria”. “Es la prueba de una ciudad gobernada sin conciencia de su identidad y de los verdaderos problemas que exigen atención y cuidado”, lanzó. En la misma línea se manifestaron otros exponentes políticos, como el vicepresidente de la región de Lacio, Massimiliano Smeriglio. “Quien no sabe reconocer la identidad de un lugar no puede gobernarlo” dijo. “No nos rindamos ante la superficialidad de quien no sabe ver y apreciar la historia popular de Roma”. “Se lo debemos a nuestros abuelos, que con tanta pasión se comprometieron por su comunidad”, concluyó.

El barrio de Garbatella, en la periferia sur de Roma ha sido y sigue siendo uno de los más activos políticamente de la capital. Tradicionalmente ha sido un distrito proletario y de izquierdas. Nació en el periodo de entreguerras, en los años veinte del siglo pasado, para alojar a los operarios de la construcción que trabajaban en un proyecto urbanístico junto al puerto fluvial.

Durante el fascismo y la II Guerra Mundial se convirtió en un foco importante de la Resistencia romana y alojó a numerosos sindicalistas y exponentes políticos —muchas calles y plazas del barrio llevan sus nombres— como el diputado socialista Bruno Buozzi, artesano del renacimiento del mayor sindicato de italia, la CGIL; o el partisano Libero De Angelis, ambos asesinados en 1944 por las tropas alemanas cuando se retiraban tras la liberación de la ciudad por parte de los Aliados.

También es el barrio predilecto del actor y director Nanni Moretti, que en su aclamada Caro diario, de 1993, recorría en Vespa las emblemáticas calles del mítico distrito.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información