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El arranque populista de May enfurece a los diputados

Su intento de lograr el apoyo ciudadano a su Brexit se vuelve en contra de la primera ministra

Theresa May se dirige este miércoles a los ciudadanos de Reino Unido en un mensaje televisado desde Downing Street. En vídeo, el discurso completo. Foto: AFP | Vídeo: Reuters

Los aliados de Theresa May han querido atribuir a la tensión del momento actual el mensaje incendiario a la nación que la primera ministra pronunció por sorpresa el miércoles, a última hora de la noche. “La declaración más deshonesta y divisoria que ha realizado nunca un primer ministro”, según Anna Soubry, diputada exconservadora, quien ha concentrado este jueves en sus palabras la rabia de muchos diputados. El intento de May de culpar al Parlamento del fiasco del Brexit y ponerse ella al lado de “la gente” se ha vuelto en su contra.

La tensión comienza a hacer mella en la primera ministra. Su rostro desencajado y el modo en que masticó el miércoles las palabras de su mensaje —”Estáis cansados del juego político y de los enredos parlamentarios, cansados de que los diputados no hablen más que del Brexit (...) Estoy de vuestro lado”— introdujeron en el debate una dosis de populismo hasta ahora desconocida en Theresa May. Con un solo golpe estratégico a todas luces mal calculado, consiguió desatar la ira de los tres grupos cuyo brazo pretendía torcer: los euroescépticos, los indecisos y los laboristas partidarios de abandonar la UE.

Si los 20 o 25 diputados euroescépticos más radicales tenían ya prácticamente decidido votar de nuevo en contra de su plan del Brexit cuando lo volviera a someter a la Cámara la semana que viene, las palabras de May les han reafirmado en su rebeldía. “Si estás intentando persuadir a un número determinado de parlamentarios para que apoyen tu propuesta, no parece que el modo de hacerlo sea insultándolos”, ha dicho Mark Francois, uno de los tories más antieuropeos a Sky News.

Las manifestaciones constantes de partidarios y detractores del Brexit a las puertas de Westminster han provocado algunos incidentes, en su mayoría verbales, con los diputados que acceden a pie a las dependencias de la Cámara. En algunos casos, han recibido amenazas a su integridad física a través de las redes sociales. El tono de May, han asegurado este jueves algunos de ellos, ha puesto aún más en riesgo su seguridad.

El speaker (presidente) de la Cámara de los Comunes, John Bercow, la bestia negra del Gobierno de May en su afán por anteponer la voz de los representantes a las maniobras tácticas de Downing Street, ha salido en defensa del legislativo. “Ninguno de ustedes es un traidor. Todos intentan hacer su trabajo lo mejor que pueden”, ha dicho a los miembros de la Cámara. “Creo apasionadamente en la institución del Parlamento y en los derechos de sus miembros, así como en su compromiso con su deber público”.

May torpedeó además los esfuerzos de la dirección de su grupo parlamentario para recabar apoyos entre aquellos diputados laboristas que deben responder ante circunscripciones que votaron mayoritariamente a favor del Brexit en el referéndum de 2016. El miedo a un mal mayor, la posibilidad cada vez más cercana de una salida salvaje de las instituciones europeas, les convertía en presa fácil para lograr su respaldo al plan de May, cuando se someta por tercera vez a votación la próxima semana. “El populismo, una vez liberado, amenaza la base misma de la democracia liberal. La democracia es algo precioso y frágil. No puede sobrevivir sin la voluntad de afrontar la complejidad de este mundo”, ha reprochado la diputada laborista Lisa Nandy a Theresa May en las páginas de The Guardian.

Los aliados de la primera ministra, como el titular de Exteriores, Jeremy Hunt, intentaron excusar su error con una explicación más humana que política: “Ningún primer ministro en tiempos recientes ha sido puesto a prueba como Theresa May”, ha dicho Hunt.

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