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Miles de personas se manifiestan en Moscú en memoria del opositor asesinado Nemtsov

La marcha para recordar al líder liberal y reclamar justicia se convierte en una protesta contra el Gobierno de Putin

Marcha en la memoria de Boris Nemtsov, opositor asesinado en 2015, este domingo en Moscú. En vídeo, así fue la manifestación en Moscú.

Muerto, Boris Nemtsov, ha logrado reunir a casi todo aquel que se opone de alguna manera a Vladímir Putin y su Gobierno. Miles de personas se han manifestado este domingo en Moscú y otra veintena de ciudades de Rusia en memoria del prominente opositor asesinado hace cuatro años. Y en la marcha por el centro de la capital, plagada de banderas de Rusia, han participado la mayoría de las fuerzas contrarias al Ejecutivo. Desde el partido centrista Yábloko hasta el abogado y líder anticorrupción Alexéi Navalni; movimientos sociales como Rusia Abierta, fundada por el exmagnate petrolero y opositor Mijaíl Jodorkovski, o fuerzas imperialistas y ultranacionalistas. "Fuera Putin", "Fuera el zar [por el presidente ruso]", "Rusia será libre", gritaban los manifestantes, que caminaban sobre la nieve y el hielo.

Con una bandera de Rusia con cuatro agujeros, los mismos disparos que, por la espalda, acabaron con la vida del opositor cuando volvía a casa de una cena, Liudmila exige justicia. Es abuela y ha acudido con su familia a la manifestación, en el que cada año se ven menos retratos de Nemtsov y van surgiendo más pancartas de las fuerzas de la oposición. La marcha en memoria de quien fue una de las voces más feroces contra el Kremlin es de las pocas manifestaciones autorizadas por las autoridades, por eso también se ha convertido en un lugar --menos arriesgado, ya que la mayoría de las acciones no autorizadas terminan reprimidas y con detenciones-- que canaliza el descontento hacia el Gobierno.

Y como en la protesta, los contrarios al Ejecutivo, divididos y fragmentados, buscan su hueco para hacer frente a Putin que, pese a que ha perdido popularidad por sus reformas impopulares y la recesión económica, según las últimas encuestas, no tiene una verdadera oposición que le haga frente. Hace un año, el presidente ruso revalidó su mandato con un abrumador 76%.

Este domingo, la protesta de Moscú reunió a unas 10.800 personas, según Contador Blanco, una organización que se dedica a contabilizar participantes en estos eventos; unas 6.000, según la policía. Algo más que en 2018, pero muy por detrás de los 70.000, según los organizadores y 21.000 según la policía, que salieron a la calle en la capital rusa para reclamar justicia unos pocos días después del crimen.

Nemtsov tenía 55 años cuando fue asesinado. Caminaba con su novia por el puente Bolshoi Moskvoretsky, a solo unos pasos de la Plaza Roja y el Kremlin cuando fue tiroteado por la espalda. Fue vicejefe de Gobierno de Rusia y se había convertido en un prominente opositor. Denunciaba casos de corrupción del Gobierno y, en el momento de su muerte, trabajaba en un informe que hablaba de la relación del Ejecutivo de Putin con la guerra de Ucrania. Hace año y medio, un exoficial de los servicios de seguridad chechenos y cuatro cómplices fueron condenados por ejecutar el crimen. Pero la persona o personas que ordenaron y planificaron el asesinato permanecen impunes.

Manifestación por la memoria de Nemtsov y contra el Gobierno de Putin en Moscú, este domingo. ampliar foto
Manifestación por la memoria de Nemtsov y contra el Gobierno de Putin en Moscú, este domingo. EFE

La familia de Nemtsov apunta a que la orden llegó de muy arriba. Y la investigación señaló a círculos cercanos al excéntrico líder de la República de Chechena, Ramzán Kadírov, leal aliado del presidente Putin. La muerte del carismático opositor sacudió los cimientos de la política rusa. “Es importante que este asesinato no caiga en el olvido. Es muy frecuente en Rusia que los casos que resuenan como este se silencien”, ha criticado Zhanna Nemtsova, una de las hijas del opositor, a la cadena Voz de América. La familia ha criticado el proceso judicial y pide que se haga verdadera justicia.

En la primera columna de la manifestación de Moscú, juntos, han marchado los opositores Dmitri Gudkov (Partido de los Cambios), el ex primer ministro Mijaíl Kasiánov y Vladímir Kará-Murzá (Rusia Abierta). Un poco más atrás, tras una enorme pancarta con el lema “Os los recordaremos”, decenas de jóvenes portaban las fotografías en blanco y negro de las personas que han muerto en extrañas circunstancias durante los años de mandato de Putin: por supuesto Nemtsov, pero también la periodista Anna Politkóvskaya, el abogado Sergéi Magnitski o el exespía asesinado con polonio Alexánder Litvinenko. “No olvidaremos ni perdonaremos”, gritaban los manifestantes.

Manifestantes con las fotos de los muertos en extrañas cicuntancias durante el mandato de Putin. ampliar foto
Manifestantes con las fotos de los muertos en extrañas cicuntancias durante el mandato de Putin. AFP

"Esta es una marcha en oposición a Vladimir Putin. Es una marcha por una Rusia libre y democrática", ha clamado Ilija Yashin, uno de los miembros del movimiento fundado por Nemtsov Solidarnost (Solidaridad), como el movimiento sindical que se alzó contra el Gobierno soviético en Polonia, en 1980.

En la marcha, fundidas entre las cientos de banderas blancas, azules y rojas de Rusia, se veían enseñas amarillas y azules de Ucrania. El joven Víktor Kapitónov llevaba una de ellas. “No quiero que haya agresión contra Ucrania, es nuestro pueblo hermano”, comentaba Kapitónov, nacido en Moscú, que ha acudido a la marcha para recordar a Nemtsov pero también para pedir la liberación de los marinos ucranios apresados el pasado noviembre en el estrecho de Kerch en un gravísimo incidente que ha tensado aún más las relaciones con Kiev.

Decenas de pancartas exigían la liberación de Anastasía Shevchenko, la activista de Rusia Abierta, acusada de colaborar con una organización indeseable, y de Anna Pávlikova, otra joven en arresto domiciliario acusada de extremismo. “Fuera el poder de los chequistas [en relación a los servicios de seguridad estatal, como el antiguo KGB]”, gritaban este domingo muchos de los manifestantes.

“En el momento contra la crisis mundial y en Rusia las autoridades hacen lo posible para reprimir todo tipo de protestas”, criticaba Dmitri Porótikov, representante de la organización de izquierdas Alternativa Socialista. “Hay una agresiva campaña de represión contra todas las organizaciones que pueden crear un tejido social, contra cualquiera que pueda hacer algo de frente políticamente al Gobierno”, reclamaba.

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