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Trump pide a sus aliados europeos que se hagan cargo de sus yihadistas presos en Siria

Ante la inminente caída del Estado Islámico, el presidente solicita a Reino Unido, Francia y Alemania que "hagan el trabajo"

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Combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias. AFP

Donald Trump ha pedido a sus aliados europeos que se hagan cargo de los ciudadanos de sus respectivos países que lucharon con el Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) y fueron apresados por las fuerzas apoyadas por Estados Unidos en Siria e Irak. De no hacerlo, ha advertido el presidente, se verían obligados a soltarlos.

“Estados Unidos pide a Reino Unido, Francia, Alemania y otros aliados europeos que recobren a los más de 800 combatientes del Estado Islámico que hemos capturado en Siria y los juzguen. El califato está a punto de caer. La alternativa no es buena pues nos veremos forzados a liberarlos. Estados Unidos no quiere ver cómo esos combatientes del Estado Islámico permean Europa, que es donde se espera que vayan. Hacemos tanto y gastamos tanto, es hora de que otros avancen y hagan el trabajo que son muy capaces de hacer. ¡Nos vamos después de una victoria 100% al califato!”, escribió Trump en dos mensajes de Twitter este sábado por la noche.

Durante la última sesión de la conferencia de Seguridad de Múnich, que ha reunido desde el viernes a mandatarios y expertos de todo el mundo, el enviado estadounidense para Siria, James Franklin Jeffrey, ha anunciado que la lucha contra los islamistas en el noreste sirio podría llegar a su fin en las próximas horas. “La derrota del Estado Islámico está a punto de finalizar”, dijo Jeffrey, quien calculó que podía ser cuestión de “cerca de un día” antes de que “la batalla contra el Estado Islámico haya terminado”.

Se acerca el final, al menos en términos territoriales, del autodenominado califato. Centenares de yihadistas se rinden a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), entre ellos aquellos ciudadanos europeos que se unieron al Estado Islámico. Los oficiales estadounidenses calculan que hay cerca de 800 prisioneros de cuatro docenas de países en cárceles gestionadas por sus aliados kurdos. Las fuerzas kurdas, a las que la retirada de EE UU deja vulnerables a una ofensiva turca, no quieren hacerse cargo indefinidamente de ellos y EE UU prefiere que sean los países de origen de los yihadistas los que asuman la responsabilidad.

Pero la repatriación de estas personas que juraron lealtad a un grupo cuyo objetivo es destruir Occidente plantea problemas en algunos Estados europeos. Hasta ahora Francia ha dicho que está preparada para repatriar a sus yihadistas, pero Reino Unido se ha mostrado más reticente, según The Guardian, entre otras cosas por la dificultad de enjuiciarlos y de prevenir que cometan actos terroristas en su territorio.

Cerca de un millar de yihadistas alemanes han viajado a Siria en los últimos seis años y los cálculos oficiales indican que casi un tercio habría regresado. El diario Süddeutsche Zeitung citaba  informaciones procedentes de las FDS, según las cuales, cerca de dos docenas de yihadistas alemanes, algunos con menores, estarían bajo custodia de las fuerzas democráticas.

Abdel Karim Omar, portavoz de las FDS, el grupo que ha combatido al Estado Islámico en el norte bajo el paraguas estadounidense, dio la bienvenida a la petición de Trump sobre los yihadistas extranjeros que viajaron a Siria atraídos por la ensoñación califal. “Es una carga que no podemos asumir nosotros. Luchamos contra el terrorismo y los yihadistas extranjeros y sus familias deben pasar a manos de la comunidad internacional”, indicó a la agencia de noticias alemana DPA.

Jeffrey, el enviado de Estados Unidos para Siria, trató en la conferencia de Seguridad de Múnich de calmar a los aliados, asegurando que la de Siria no será una retirada “abrupta”, y vaticinó una inminente derrota del Estado Islámico en su último reducto del autodenominado califato. Washington anunció a finales del año pasado la retirada de sus tropas de Siria, desplegadas desde 2014. En la actualidad, 2.000 soldados de EE UU se encuentran en el país que va ya por su octavo año de guerra.

Los yihadistas resisten en un reducto del noreste de Siria, asediados por las fuerzas kurdo-árabes y la coalición internacional. “Los civiles que han escapado cuentan que el Estado Islámico los está utilizando como escudos humanos”, indicó un portavoz de la coalición internacional a la agencia France Presse. Al margen del califato, la amenaza yihadista continúa presente en Siria a través de “células durmientes”, recordó Jeffrey en Múnich.

El enviado estadounidense consideró el conflicto sirio, “extremadamente peligroso” para la seguridad global y acusó al régimen de Bachar el Asad de la tragedia humanitaria que atraviesa el país. “El Gobierno de Damasco es la razón por la que su población prefiere morir de hambre en un campo de refugiados si es necesario […] Pedimos un cambio radical en el comportamiento del régimen”, dijo el diplomático, quien aseguró no haber visto una situación tan grave en la zona desde 1973.

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