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El exasesor de seguridad de Macron, detenido por falsificar pasaportes diplomáticos

Alexandre Benalla fue despedido el pasado julio tras revelarse que había agredido a dos manifestantes durante las protestas del 1 de mayo

Alexandre Benalla, junto al presidente francés, Emmanuel Macron, el pasado febrero en París.
Alexandre Benalla, junto al presidente francés, Emmanuel Macron, el pasado febrero en París. REUTERS

 Alexandre Benalla, el exasesor de seguridad del presidente francés Emmanuel Macron, ha sido detenido en el marco de una investigación judicial por presunto uso indebido de documentos oficiales. Se trata de los pasaportes diplomáticos y de servicio que, según se conoció a finales de año, siguió usando tras su despido del Elíseo. El arresto se ha producido después de que su antiguo jefe y director de Gabinete de Macron, Patrick Strzoda, afirmara el miércoles que Alexandre Benalla podría haber obtenido uno de esos documentos “falsificando” una carta oficial.

Desde el pasado verano, Benalla es la pesadilla particular de la presidencia francesa. El joven de 27 años que gozaba de la máxima confianza del presidente francés desde tiempos de la campaña electoral, fue despedido a finales de julio, después de que la prensa revelara que en la manifestación del 1 de mayo golpeó a manifestantes haciéndose pasar por policía y que el Elíseo solo le impuso por ello una sanción mínima. La tardanza en reaccionar de manera firme puso en entredicho al Elíseo y provocó un revuelo mediático y político que duró buena parte del verano, además de provocar la apertura de sendas investigaciones judiciales y parlamentarias. Cuando el escándalo parecía apagado, a finales de diciembre la prensa reveló que Benalla, reconvertido en “consultor”, siguió usando tras su despido pasaportes diplomáticos para sus viajes a África, donde se reunió con varios presidentes y altas autoridades de varios países francófonos. El exguardaespaldas de Macron se defendió afirmando que había sido el Elíseo el que se los entregó junto a otros objetos personales y llegó a afirmar que seguía en contacto regular con el presidente, algo que la presidencia ha desmentido.

Al conocerse el uso presuntamente irregular de los pasaportes diplomáticos, la fiscalía de París abrió una investigación el 29 de diciembre contra Benalla por “abuso de confianza”, por el uso de un documento profesional y por “ejercicio de una actividad en condiciones que buscan crear una confusión sobre el ejercicio de una función pública”. Este miércoles sin embargo, Strzoda, llamado nuevamente a declarar ante la comisión del Senado que investiga el caso Benalla —ante la que ya han comparecido otros ministros y lo hizo también, la víspera, el de Relaciones Exteriores, Jean-Yves Le Drian— manifestó su sospecha de que el joven había falsificado documentos para obtener de forma ilícita un pasaporte de servicio, uno de los cuatro documentos oficiales de los que disponía para viajar como asesor del Elíseo.

Según declaró, Benalla realizó el 28 de junio pasado una demanda al Ministerio del Interior para obtener un pasaporte de servicio aportando una carta en nombre del jefe de gabinete del Elíseo. La carta sin embargo estaba “mecanografiada” y no iba firmada. “Sospechamos una falsificación”, agregó Strzoda. Tras ser alertada por el Elíseo, la Fiscalía amplió este jueves su investigación contra Benalla a “infracciones de falsificación, uso de falsificación y obtención indebida de un documento administrativo”, según la Agencia France Presse. Benalla debe volver a declarar ante los senadores la semana que viene. 

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