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Francia investiga la detención de un centenar de estudiantes en las protestas

Un vídeo muestra cómo la policía detiene a los adolescentes a las afueras de París en una imagen que el ministro de Educación ha calificado como "forzosamente chocante"

Vídeo de la detención masiva de los estudiantes de un liceo en Mantes-la-Jolie (al noroeste del París).

En un clima tan tenso como el que se respira en Francia en vísperas de una potencial nueva jornada de protestas violentas del movimiento de los chalecos amarillos en París y otras grandes urbes, parapetadas y en máximo estado de alerta, la consigna principal era no calentar más aún los ánimos. En un intento último de apaciguamiento, el primer ministro, Édouard Philippe, recibió en la noche del viernes a un grupo de chalecos amarillos. Pero los esfuerzos de mantener la calma se vinieron abajo durante la jornada con la difusión masiva de las imágenes del arresto, el jueves en las afueras de París, de más de un centenar de adolescentes cerca de un liceo, con la mochila escolar aún a la espalda, obligados a permanecer de rodillas sobre el suelo embarrado y con las manos a la cabeza, rodeados de agentes armados.

Imágenes "chocantes"

Aunque el Gobierno ha reconocido que se trata de imágenes “chocantes”, como dijo el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, ha defendido la actuación policial en un contexto de “violencia urbana”. No obstante, la difusión del vídeo ha provocado fuertes críticas y la apertura de varias investigaciones sobre los hechos, mientras miles de estudiantes se lanzaban de nuevo a la calle, protagonizando de nuevo algunas escenas violentas mientras los comercios de París se blindaban por temor a nuevos actos vandálicos.

París se blinda

El vídeo de los estudiantes detenidos irrumpió en una jornada de intensos preparativos ante las protestas previstas para el sábado, especialmente en París, de los chalecos amarillos, un movimiento que surgió por la subida del carburante en Francia y que expresa el hartazgo de las clases medias empobrecidas, sobre todo en provincia. El Gobierno ha confirmado el uso, inédito, de hasta 12 vehículos blindados en la capital, en apoyo de los 8.000 agentes —89.000 en todo el país— que serán desplegados en una ciudad que permanecerá cerrada a cal y canto.

A la docena de museos, como el Louvre y el Orsay, que ya han anunciado que estarán clausurados el sábado, al igual que la Torre Eiffel, el viernes se añadieron otros como el Arco del Triunfo —vandalizado el sábado pasado—, el Panteón o la catedral de Notre Dame, que ha suspendido todas las visitas.  Muchos comercios de la ciudad, especialmente los de los Campos Elíseos que también fueron vandalizados hace una semana, comenzaban ya este viernes a proteger sus escaparates con planchas de madera o metal, dispuestos a seguir además la consigna de la alcaldía de cerrar también este sábado, lo que también harán grandes almacenes en otros puntos de la ciudad. La Federación del Comercio y de la Distribución (FDC) estima que los comerciantes han perdido unos mil millones de euros en ingresos desde que comenzaron las protestas, hace ahora un mes, según Reuters.

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, pidió este viernes moderación a los chalecos amarillos que, pese a las insistentes peticiones en contra, decidan volver a desplazarse hasta París el sábado. “El derecho a manifestarse no es, en ningún caso, un derecho a ser violento y a cometer destrozos”, subrayó. La socialista anunció que durante toda la jornada permanecerá abierta la “célula de crisis” del Ayuntamiento y que se estaba procediendo a la retirada de más de 2.000 elementos de mobiliario urbano en las zonas de mayor riesgo “para evitar que sean utilizadas como armas” por los violentos.

En el vídeo del arresto de unos 150 adolescentes en Mantes-la-Jolie, a 57 kilómetros de París, se puede escuchar una voz que, con sorna, dice a los jóvenes, que permanecen callados y serios: “Esto sí que es una clase obediente”. Pero ni ese comentario anónimo ni las propias imágenes filtradas explican todo el contexto, que según el ministro del Interior, Christophe Castaner, obedece a una situación de “verdadera violencia urbana” alentada en los últimos días por elementos ajenos a la protesta escolar que, a compás del movimiento nacional de los chalecos amarillos, ha retomado las protestas contra la reforma escolar del Gobierno de Emmanuel Macron. Según subrayó Castaner este viernes en una comparecencia ante la prensa, en los últimos días, en Mantes-la-Jolie, en la comuna de Yvelines, se han registrado numerosos actos de violencia y se constató que a las protestas de los liceos se había sumado “un centenar de enmascarados armados con palos y artefactos incendiarios, con la firme intención de enfrentarse a las fuerzas del orden” y que protagonizaron “saqueos” y ataques a automovilistas. Esa es la situación con la que se encontraron, explicó Castaner, los 12 policías que tuvieron que arrestar a los más de 150 adolescentes, motivo por el que procedieron de la forma que lo hicieron, obligándoles a arrodillarse con las manos en alto —“un procedimiento clásico”, afirmó— para evitar que huyeran antes de ser llevados a comisaría.

“Las imágenes son impresionantes, pero ningún joven resultó herido ni maltratado, no hemos registrado ninguna denuncia”, dijo el prefecto de Yvelines, Jean-Jacques Brot, al diario Le Monde. “La reacción de los policías fue proporcionada. Lo que considero lamentable es que se hayan filmado y difundido” esas imágenes, agregó en declaraciones a la cadena RTL, donde anunció la apertura de una investigación para averiguar cómo se filtró la grabación. También el Defensor de los Derechos, Jacques Toubon, anunció la apertura de otra investigación “sobre las condiciones en que se desarrollaron las detenciones de los estudiantes”.

La indignación por las imágenes fue amplia pese a las explicaciones y pese a que no es el único acto de violencia ocurrido durante las protestas escolares que tienen lugar en todo el país: una periodista de la Voix du Nord denunció que le lanzaron una botella de ácido cuando cubría las protestas de un liceo en Wingles, en el norte de Francia y, según las autoridades un policía resultó herido grave al ser atropellado por un estudiante en moto durante otra manifestación en Mulhouse, en el este. Miles de estudiantes marcharon este viernes por París hasta la plaza de la República, donde protestaron por las imágenes de Mantes-la-Jolie emulando a los adolescentes detenidos colocándose de rodillas y con las manos sobre la nuca.

“El Gobierno juega con fuego. No se pega a los chavales”, advertía este viernes en una entrevista en Le Monde el líder sindical Philippe Martinez, de la CGT.

Nuevo intento de diálogo

Mientras, el Gobierno continuó haciendo llamamientos a la calma bajo el principio de que si bien manifestarse es un derecho, eso no significa que se tolere la violencia. El primer ministro se reunió durante hora y media la noche del viernes con una delegación de chalecos amarillos "libres", que la semana pasada publicaron una tribuna en la que reclamaban un debate amplio sobre fiscalidad, la introducción del sistema proporcional en las elecciones —en vez del sistema de dos vueltas, que discrimina a los partidos pequeños o antisistema— y un recurso más frecuente a los referendos. Era la tercera invitación que realiza el Ejecutivo. La primera fue justo hace una semana y solo acudieron dos portavoces, uno de los cuales se retiró de inmediato por la negativa de Philippe a permitir retransmitir en directo el encuentro. La segunda, este martes, fue cancelada porque los representantes invitados dijeron que no acudirían, entre otros motivos porque alegaban haber recibido amenazas de otros chalecos amarillos. Al término de este tercer y logrado encuentro, los representantes del movimiento ciudadano se declararon satisfechos de haber podido transmitir las voces de los franceses, dijeron, a un Philippe "atento y serio". La pelota está ahora, subrayaron, en el campo del presidente Emmanuel Macron, a quien reclamaron que tome la palabra "rápido". “Ahora le toca al presidente asumir la responsabilidad y hablar de manera sencilla y clara”, dijo el chaleco amarillo Benjamin Cauchy. Según el presidente de la Asamblea Nacional, Richard Ferrand, el presidente se pronunciará a comienzos de la semana que viene.

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