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Una foto del consejero delegado de Twitter agita a los radicales hindúes

Una imagen de Jack Dorsey con un mensaje contra el “patriarcado brahmán” genera un choque en las redes entre supremacistas religiosos y sectores progresistas en India

El consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, junto a un grupo de estudiantes, el pasado día 12 en Nueva Delhi.
El consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, junto a un grupo de estudiantes, el pasado día 12 en Nueva Delhi. AFP

El consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, se ha visto envuelto en una polémica que ha encendido la red social que dirige durante su visita a India. En este viaje ha coincidido con el primer ministro, Narendra Modi, y figuras como el reconocido actor de Bollywood Shah Rukh Khan. El fundador de Twitter asistía a un encuentro con periodistas y activistas el pasado domingo en Nueva Delhi, la capital del país, cuando una de ellas le dio una pancarta en la que se leía "destrozar el patriarcado brahmán". El controvertido mensaje, que se hizo público este martes en una foto, hace referencia no solo al reciente movimiento Me Too relanzado en India desde septiembre, sino también al ancestral sistema de castas que ha mantenido la religión hindú durante siglos.

Twitter se ha disculpado oficialmente por el incidente y ha lamentado lo que algunos usuarios indios han tildado de “incitación al odio”. “Los sentimientos expresados en el cartel no reflejan las opiniones de Twitter como compañía ni los de Jack como director ejecutivo, y sentimos que esta foto haya restado valor a un viaje que ha sido muy valioso”, ha declarado este miércoles a la agencia Reuters una portavoz de la empresa, quien aclara que la pancarta llegó de manos de una activista perteneciente a la casta más baja, los dalits o intocables.

De poco han servido las disculpas cuando ya se había encendido el debate entre los usuarios de Twitter en un país en el que la llama del odio es fácilmente inflamable con mensajes que combinan religión y castas. La fotografía ha encolerizado a las castas altas, o brahmanes, indias de muchas partes del mundo y a los nacionalistas religiosos defensores de la pureza del hinduismo, quienes tachan el mensaje de racista y han criticado que el pensamiento occidental quiera acabar con las tradiciones locales.

"¡IMPACTANTE! un póster con 'destrozar brahmán' desplegado orgullosamente por el CEO Jack en su visita a India. ¿Es aceptable demonizar a los brahmanes por parte de las #FuerzasDestructorasdeIndia de los extranjeros?”, preguntaba retóricamente en la red el autor indio-americano y creador de la Fundación Infinity Foundation, Rajiv Malhotra‏. Otro prominente indio, T. V. Mohandas Pai, criticaba en un tuit: “¿Si mañana le dan un póster a Jack con mensajes antisemitas, le permitirá su equipo cogerlo?”. Pai, presidente de la compañía de educación digital Manipal Global, concluía: “Incitar al odio hacia cualquier comunidad es un error”.

La compañía ha dado marcha atrás

La reacción de los usuarios de la red social no se ha hecho esperar. Cientos de hilos se han referido a la ancestral opresión del sistema de castas dominado por los brahmanes y así como a la necesidad de eliminar todo tipo de patriarcado independientemente de su origen o religión. La compañía, que inicialmente describió la situación como “la reflexión tangible” de sus esfuerzos “por ver, escuchar y entender todas las partes de las conversaciones públicas que suceden alrededor del mundo”, ha reculado en su interpretación del incidente.

El lunes por la tarde, Vijaya Gadde, jefa del departamento legal de la compañía, quien acompañó a Dorsey durante su viaje por el país asiático, se mostró “apenada” y aclaró que “Twitter se esfuerza por ser una plataforma imparcial para todos”. Gadde tuiteó: “Hemos fallado en esto y debemos dar mejor servicio a nuestros clientes en India”. Sin embargo, activistas y usuarios han cargado contra la pretenciosa objetividad de la compañía al considerar que ambos, patriarcado y supremacía religiosa, son males a eliminar en la India moderna y deberían ser foco de debate y crítica en plataformas públicas como Twitter.

La plataforma quiere cuidar su posicionamiento en India, donde tiene un potencial de expansión incalculable gracias a los 330 millones de smartphones en circulación (el segundo mercado del mundo tras China) y que también cuenta con la población desconectada más grande del planeta: más de 1.000 millones de habitantes en 2016, según el Banco Mundial. Twitter tiene una media mensual de 34,4 millones de usuarios activos en el país, incluidos el propio primer ministro Modi, entusiasta declarado de esta red, y busca conquistar una sociedad donde imperan WhatsApp y Facebook. Esta última red también fue acusada de intromisión en asuntos identidad nacional y "colonialismo digital" cuando, en 2015, lanzó su aplicación de acceso gratis a un reducido número de páginas web en zonas rurales de India. Recientemente, WhatsApp ha estado en el centro de la controversia cuando la transmisión viral de vídeos falsos dio lugar a linchamientos públicos en el país asiático entre los meses de mayo y julio de este año.

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