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Evacuados de Siria centenares de Cascos Blancos y sus familias

Israel permite la entrada por el paso de Quneitra de los 800 desplazados sirios acogidos temporalmente por Jordania

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Miembros de los cascos blancos en una fotografía de 2017 en Daraa. AFP

La noche del sábado fue muy ajetreada en los Altos del Golán. Decenas de autobuses se alineaban preparados para recibir a centenares de desplazados sirios que, huyendo de la contienda, llegaban al paso fronterizo controlado por Israel para ser evacuados. “Siguiendo una directiva del Gobierno israelí y a petición de Estados Unidos y algunos países europeos, el Ejército completó hace poco el esfuerzo humanitario para rescatar a miembros y familiares de una organización civil siria”, reconocía el Ejército hebreo en un comunicado emitido la madrugada del domingo.

Según la agencia de noticias jordana Petra, se trataba de varios centenares de Cascos Blancos —la Defensa Civil Siria (DCS y Difaa al Medani Suri en árabe), bautizada por los medios como White Helmets (Cascos Blancos, en inglés)— y sus familiares, que serán acogidos temporalmente por Jordania. En total, 800 desplazados que durante la noche y madrugada salieron de Siria a través de Israel, escoltados por fuerzas hebreas y de la ONU, para llegar a su destino en el vecino reino hachemí. De acuerdo con los detalles hechos públicos por las autoridades jordanas, en los próximos tres meses serán reubicados en Alemania, Canadá y Reino Unido, los tres países que, hasta ahora, se habrían ofrecido a acogerlos.

"Hace unos días el presidente Trump me contactó, al igual que hicieron el primer Ministro Trudeau y otros y me pidieron ayuda para la evacuación de cientos de Cascos Blancos de Siria. Gente que ha salvado vidas y cuyas vidas estaban en peligro", explicó el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, este domingo en su cuenta de Twitter. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, también alabó el esfuerzo humanitario realizado. "La UE reconoce el esfuerzo de Israel, Jordania y todos los que han contribuido al éxito de la operación", dijo Mogherini en un comunicado.

”Se trata de ciudadanos sirios que estaban trabajando en la defensa civil en zonas controladas por la oposición que fueron bombardeadas por el Ejército sirio. La solicitud fue aprobada por razones exclusivamente humanitarias”, dijo Mohamen Al-Kayed, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores jordano. Una medida excepcional, por parte de Jordania, que ya acoge a más de 1,3 millones de sirios desplazados por la contienda y cuya frontera con Siria fue declarada “zona militar cerrada” hace un año, para desesperación de quienes siguen huyendo de la guerra

En las últimas semanas, las tropas del presidente sirio, Bachar el Asad, avanzan en la reconquista del sur oeste del país. Los combates en las provincias de Quneitra y Daraa —la primera fronteriza con los Altos del Golán ocupados por Israel en 1967 y ambas limítrofes con Jordania— se han intensificado tanto que, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, en las últimas 24 horas más de 20.000 civiles habrían huido de las zonas controladas por el autoproclamado Estado Islámico (ISIS) en esa región, y otros 10.000 aún permanecerían atrapados entre dos fuegos en la cuenca del río Yarmuk, aún controlada por los islamistas.

A pesar de que Israel también ha mantenido cerrados los pasos fronterizos, ha sido constante el goteo de sirios que han cruzado la frontera para ser atendidos en hospitales hebreos antes de regresar a Siria. Desde hace un par de años, como parte de la llamada Operación Buen Vecino, Israel facilita el tratamiento en hospitales de campaña y centros médicos israelíes a desplazados sirios que se acercan a la frontera en Quneitra. Según los datos oficiales hebreos, al menos 600 niños habrían recibido tratamiento en instituciones israelíes.

Las tropas de Asad avanzan rápidamente en Quneitra y según varias informaciones publicadas esta semana por medios hebreos ya controlan varios puntos estratégicos desde los que se divisa la frontera controlada por Israel. El nuevo escenario hace cada vez más cercano el establecimiento de los militares del régimen sirio, respaldados por Rusia e Irán, cerca de la zona desmilitarizada en 1974 por Siria e Israel en los Altos del Golán.

La televisión Siria ha acusado la noche de este domingo a Israel de perpetrar un ataque en Masyaf, en el oeste del país. Según medios locales el Ejército hebreo habría penetrado a través del espacio aéreo libanés y lanzado al menos cinco proyectiles contra una instalación militar Siria. Se trataría del complejo que alberga el Centro de Investigación y Estudios Científicos de Siria (SSRC, en sus siglas en inglés) y que ya fue bombardeado por Israel septiembre del año pasado. Un lugar que, según el gobierno de Netanyahu, utiliza el régimen sirio para producir armas químicas.

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