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EP Global BLOGS Coordinado por FRANCESCO MANETTO
ANÁLISIS

Pékerman, Cambiasso, James y 34 toques de balón

El seleccionador de Colombia recurre a un viejo conocido para fortalecer su cuerpo técnico en Rusia

El exfutbolista argentino Esteban Cambiasso en el entrenamiento de Colombia.
El exfutbolista argentino Esteban Cambiasso en el entrenamiento de Colombia. AFP

La solidaria Colombia de José Pekerman deslumbró hace cuatro años en Brasil. El primer gol de James Rodríguez frente Uruguay, pecho y volea desde el balcón del área sin dejar caer el balón, fue la postal de aquel Mundial. Esa genialidad técnica eclipsó su segundo tanto en ese partido, acaso más representativo de la contagiosa comunión que se apoderó de los colombianos: ocho de los 11 jugadores trenzaron 10 pases antes de que Juan Guillermo Cuadrado se lo sirviera de cabeza al inesperado goleador del certamen.

Ese gol tiene un ilustre antepasado en otra selección sudamericana: la solidaria Argentina de José Pekerman. Esteban Cambiasso anotó en Alemania 2006 un tanto que la FIFA ha considerado uno de los más memorables en la historia de los mundiales, el segundo de la goleada 6-0 sobre Serbia y Montenegro. Su definición no es particularmente virtuosa, pero fue precedida de 24 toques seguidos en los que nueve argentinos monopolizaron la pelota durante casi un minuto. Algún mérito debe recaer en el entrenador que celebró desde la raya aquellos dos monumentos al trabajo colectivo.

A los equipos de don José, que se prepara para repetir en Rusia con Colombia, los ha distinguido el buen trato al balón. Pero hasta sus más apasionados defensores reconocen que la selección cafetera ha perdido lustre, y obtuvo el último de los cuatro boletos directos de Sudamérica sin el esplendor de aquel conjunto que alcanzó los cuartos de final en Brasil. Ahora necesita recuperar su mejor versión. Y recurrió precisamente a Cambiasso, el elegante volante de marca que fue internacional en 74 ocasiones con la albiceleste y recién colgó los botines el año pasado. La incorporación del Cuchu al cuerpo técnico es la gran novedad de la tricolor.

Pekerman lo conoce desde que estaba al frente de las divisiones menores de Argentina y Cambiasso era un talento adolescente de pelo largo y rubio que apenas despuntaba. Juntos fueron campeones del Mundial Sub 20 de Malasia 1997. Aquel disciplinado mediocampista apenas comenzaba la destacada carrera que lo llevó dos temporadas al Real Madrid de los galácticos y una década al Inter de Milán, donde lo ganó todo. En septiembre, ya prematuramente calvo, se retiró tras su paso por Leicester y Olympiacos.

El fichaje de Cambiasso, que se especulaba desde hace semanas, nunca se anunció de manera oficial. Se incorporó al equipo a su llegada a Milanello, la sede deportiva del Milan donde Colombia se prepara antes de viajar a Rusia. La última semana se le ha visto en funciones en medio de las prácticas, conversando con Pekerman. En el empate sin goles frente a Egipto en Bérgamo, el último juego de preparación, estuvo en la tribuna. A falta de detalles desde la Federación Colombia de Fútbol, la prensa le atribuye un papel en el análisis de rivales, el trabajo del mediocampo y la salida del balón, esa función que tan bien conoce.

Aunque se graduó como entrenador de la UEFA, esta es su primera experiencia en los banquillos. Pero nadie cuestiona la trayectoria del Cuchu. Pekerman sigue siendo su mentor. “Un maestro. Y no sólo del juego. Con él tuve la oportunidad de aprender a ser jugador de selección. Los valores dentro y fuera de la cancha”, le dijo Cambiasso el año pasado al periódico argentino La Nación. “Estaba tan ensamblado ese cuerpo técnico que me cuesta decir José y no pensar en todos. Pienso en José y pienso en un grupo de trabajo". Ahora él es parte de ese grupo, al servicio de Colombia. Un refuerzo en toda regla.

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