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Trump indulta a ‘Scooter’ Libby, condenado por perjurio en un caso de filtración en la CIA

El exjefe de gabinete de Cheney fue sentenciado por la revelación de la identidad de Valerie Plame

Libby, a su salida de un tribunal federal en Washington, en 2006
Libby, a su salida de un tribunal federal en Washington, en 2006 EFE

Donald Trump decretó este viernes un indulto presidencial para ‘Scooter’ Lewis Libby, que fue jefe de gabinete del exvicepresidente republicano Dick Cheney y condenado en 2007 por perjurio ante un gran jurado. Libby fue juzgado por la revelación de la identidad de la agente de la CIA Valerie Plame en un caso relacionado con la Guerra de Irak y las inexistentes armas químicas que utilizó la Administración de George W. Bush como pretexto para la intervención militar en ese país en 2003.

Libby fue sentenciado a 30 meses de prisión por mentir a los investigadores y obstrucción de justicia. Bush conmutó su entrada en prisión. Pero, pese a la intensa presión de Cheney, rechazó concederle un perdón completo como ha hecho Trump. Eso hizo que su condena siguiera intacta, incluyendo una multa y trabajos comunitarios. Hasta 2016 tuvo prohibido ejercer como abogado.

La causa de Libby ha ganado desde entonces adeptos en las filas conservadoras que esgrimen que fue una víctima injusta del fiscal especial Patrick Fitzgerald. Ese argumento fue el que empleó Trump. “No conozco al señor Libby pero durante años he oído que ha sido tratado injustamente. Espero que este perdón completo ayude a rectificar una parte muy triste de su vida”, señaló el presidente en un comunicado.

Hay quienes interpretan el perdón de Trump como una señal a sus exasesores que se han declarado culpables y están cooperando con la investigación del fiscal especial de la trama rusa, Robert Mueller. Trump dice ser víctima de una “caza de brujas” y su entorno ha sugerido que el presidente podría considerar indultar a los condenados por Mueller, que investiga la injerencia de Moscú en las elecciones de 2016.

Hay otro paralelismo relevante. Fitzgerald fue nombrado por James Comey, que entonces era el número dos del Departamento de Justicia. Trump despidió el pasado mayo a Comey como director del FBI mientras lideraba la investigación a la trama rusa. Ese cese propició la designación de Mueller, que ahora investiga, si al despedir a Comey, Trump pudo cometer un delito de obstrucción a la justicia.

Uno de los argumentos que empleó la Casa Blanca para perdonar a Libby fue que una testigo del caso dijo en 2015 que consideraba que el fiscal había ocultado información esencial. El caso se originó en un artículo periodístico publicado en 2003 por Joseph Wilson, marido de Plame, en el que acusaba al vicepresidente Cheney de ignorar pruebas que cuestionaban la versión oficial en la Casa Blanca de que el régimen iraquí de Sadam Husein estaba tratando de desarrollar armas nucleares.

En un intento de rebajar esas críticas, el Gobierno de Bush activó una contraofensiva al asegurar que Wilson había viajado a Níger porque su esposa trabajaba para la CIA. La revelación sobre la identidad de Plame estaba prohibida por ley y eso propició una investigación de un fiscal especial. El caso también desató un intenso debate sobre la protección a las fuentes periodísticas.

En una entrevista a la cadena MSNBC, Plame criticó este viernes el indulto porque, alegó, manda el mensaje de que “se pueden cometer delitos contra la seguridad nacional y serás perdonado”. Es el tercer indulto que decreta Trump en sus 15 meses en la Casa Blanca. Uno de ellos fue para Joe Arpaio, el polémico shériff de Arizona condenado por discriminar a inmigrantes indocumentados.

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