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Los tribunales avalan la ley antiinmigración de Texas apoyada por Trump

La norma acaba con las ciudades santuario y aumenta los controles a los sin papeles

Una protesta contra el muro fronterizo en Tijuana.
Una protesta contra el muro fronterizo en Tijuana. REUTERS

"La ley ya está en efecto". Con estas palabras, el gobernador de Texas, Greg Abbott, celebró este martes la ratificación de la ley SB4, la norma que prohíbe las ciudades santuarios en el estado y permite controles mucho más estrictos de los inmigrantes.

La Corte de Apelaciones del Quinto Circuito determinó que la mayor parte de SB4 puede seguir pie. La norma permite que funcionarios locales indaguen sobre el estatus migratorio de las personas detenidas y castiga a los gobiernos locales y representantes elegidos que no cooperen con las autoridades migratorias.

La única parte de la ley que aún quedó bloqueada por la corte fue la que menciona la "adopción, cumplimiendo y apoyo" de políticas que específicamente limitan o prohíben el cumplimiento de las leyes de inmigración. Los magistrados pusieron el límite en la palabra "apoyar" y dijeron que castigar esto con una multa, prisión o despido puede atentar contra los derechos de las autoridades a la libre expresión.

Bajo la SB4, los alguaciles, jefes de policía y otros líderes comunitarios pueden ser acusados de un delito menor (con penas de cárcel) si no cooperan. También pueden enfrentar multas de entre 1.000 a 25.000 dólares. "Ahora más que nunca es crítico que todos los residentes de Texas conozcan sus derechos. La decisión del Quinto Circuito, aunque frustrante, no cambia el hecho de que todos tenemos derechos; lo más importante es el derecho de permanecer en silencio, cuando son cuestionados por la policía respecto a su estatus migratorio", aseguró Andre Segura, director legal de la Unión Americana de Libertades y Derechos Civiles (ACLU) de Texas.

La ley es una de las más controvertidas en la historia reciente texana. Tanto que Abbott no la promulgó en un evento público en mayo de 2017, sino que lo hizo a través de Facebook live, a pesar del fuerte apoyo que recibió de la base republicana más extrema.

Tan pronto como el gobernador firmó, la ciudad de El Cenizo en el condado de Maverick demandó al Estado, recibiendo el apoyo de las principales ciudades de Texas como Houston, Austin y San Antonio.

El 30 de agosto la corte de distrito de San Antonio interpuso el primer mandato judicial en contra de SB4, dos días antes de que entrara en efecto. El 25 de septiembre tres jueces de la Corte del Quinto Circuito determinaron que Texas podía hacer cumplir las provisiones esenciales de la ley, mientras esperaba otro fallo. El debate se reanudó en noviembre y este martes alcanzó una resolución.

El procurador general de Texas Ken Paxton, destacó este martes el éxito de la legislación. "Hacer cumplir las leyes de inmigración avita la liberación de individuos en custodia que han sido acusados de crímenes serios. No debemos permitir que criminales peligrosos vuelvan a nuestras comunidades para cometer más delitos", declaró.

Organizaciones de derechos civiles en Texas reconocieron la derrota y ahora se están reagrupando para la nueva realidad de vivir con SB4. "Los arrestos y deportaciones se van a acelerar", aseguró Bob Libal, director ejecutivo de Grassroots Leadership.

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