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Rusia quiere regular el uso de los drones tras varios ataques a sus bases en Siria

Las 13 aeronaves sin tripulación utilizadas llevaban explosivos que no eran de fabricación casera

Vista en detalle de un dron supuestamente utilizado por rebeldes en Siria para atacar a bases rusas el 11 de enero y expuesto en la sede del Ministerio ruso de Defensa en Moscú (Rusia) este jueves.
Vista en detalle de un dron supuestamente utilizado por rebeldes en Siria para atacar a bases rusas el 11 de enero y expuesto en la sede del Ministerio ruso de Defensa en Moscú (Rusia) este jueves. EFE

Rusia se plantea la necesidad de regular legalmente el uso de drones y a ese efecto el servicio de protección federal (parte del conjunto de servicios de seguridad del Estado) planteó el tema este jueves en una reunión del comité de Defensa de la Duma Estatal (la cámara baja del Parlamento ruso).

La iniciativa se produce varios días después de que las bases militares rusas en Siria fueran atacadas por drones la noche del del 5 al 6 de enero. Según la versión oficial, se trataba de un total de 13 drones, de los cuales 10 iban dirigidos a la base aérea de Jmeimim y 3, a las instalaciones marítimas de Tartús. Siete de los aparatos no pilotados fueron destruidos por misiles antiaéreos rusos y el resto pudo ser controlado por unidades de lucha radio electrónicas. En el ataque, siempre según la versión oficial, no hubo víctimas ni se produjeron daños materiales. Los aparatos habían sido lanzados desde el entorno de la localidad de Muazzara, en la parte suroccidental de la zona de reducción de hostilidades en la provincia de Idlib. El Ministerio de Defensa ruso acusó de la ofensiva a la oposición moderada siria.

El servicio de protección federal ruso ha pedido a la Duma Estatal que elabore normas jurídicas para la compra, la comercialización y el uso de los drones, según informa el servicio RBK citando al jefe del comité de seguridad de la cámara, Vasili Piskarev. De momento, no existe un proyecto de ley elaborado y, según el vicejefe del comité Ernest Valeev, es prematuro hablar de las medidas legales a adoptar.

Los drones lanzados a las bases rusas en Siria se habían utilizado por primera vez en esos ataques y llevaban explosivos que no eran de fabricación casera, según dijo el general Aleksandr Nóvikov este jueves en una rueda de prensa en Moscú. Según Nóvikov, los explosivos en cuestión se producen en “varios países”, entre ellos, dijo, en una fábrica de reactivos químicos de Ucrania.

Las piezas para producir los drones, el motor, las baterías y el mecanismo de dirección, se pueden comprar libremente, pero su montaje y empleo en un sistema único es una compleja tarea de ingeniería, que requiere una preparación especial, así como el conocimiento en varias ramas científicas y experiencia práctica de montaje de esos aparatos, explicó el general.

Cada uno de los drones llevaba diez explosivos de cerca de 400 gramos, cargados de metralla, que tenían un radio de acción de hasta 50 metros. En los drones había un equipo de radio electrónico que aseguraba “un vuelo automático, programado previamente y el lanzamiento de los explosivos”. Según los militares rusos, hasta hace poco, la oposición militar siria, salvo en contadas ocasiones, empleaba aparatos no tripulados de producción casera sobre todo para el reconocimiento aéreo. Ahora se trata de drones de nuevo tipo y los militares rusos lanzan alusiones que implican a EE UU. Según el Ministerio de Defensa, el espacio aéreo sirio entre la base de Jmeimim y las instalaciones de Tartús fue patrullado durante los ataques por un avión de reconocimiento norteamericano de tipo Poseidón, lo que, aseguran, supone una “extraña coincidencia”. El Ministerio de Defensa de Rusia se ha dirigido a los jefes del Estado Mayor y del espionaje de Turquía para recordarles que Ankara ha contraído la obligación de garantizar la observancia del alto el fuego por parte de las formaciones militares en la zona de Idlib.

El ataque de la noche del 5 al 6 de enero a las bases rusas en Siria fue el segundo en el plazo de una semana. El Ministerio de Defensa ruso ha confirmado que el 31 de diciembre la base de Jmeimim fue atacada por islamistas radicales y que a consecuencia del ataque perecieron dos militares rusos. Sin embargo, pese a las fotos de aviones dañados aparecidas en la web, los representantes oficiales rusos han calificado de falsa la información del periódico Kommersant, según el cual siete aviones militares rusos fueron destruidos en aquel ataque. En diciembre pasado el presidente Putin anunció que el Estado Islámico había sido derrotado en Siria.

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