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El FBI vuelve a indagar en la Fundación Clinton

Las nuevas pesquisas llegan tras la insistente petición de Trump de volver a investigar a su rival electoral

Clinton, el día de las elecciones, en 2016
Clinton, el día de las elecciones, en 2016 AP

El FBI vuelve a indagar en la Fundación Clinton para determinar si la organización pudo cometer irregularidades. El objetivo, según funcionarios citados este viernes por medios estadounidenses, es determinar si algunas donaciones a la fundación pudieron estar relacionadas con la búsqueda de favores políticos por parte de Hillary Clinton cuando era secretaria de Estado, entre 2009 y 2013. También podrían buscar información fiscal.

El FBI cerró en 2016 esa investigación por falta de pruebas, pero en las últimas semanas agentes federales han empezado a interrogar a personas relacionadas con la organización del exmatrimonio presidencial. La reactivación de las pesquisas llega después de que el presidente Donald Trump y destacados republicanos instaran al Departamento de Justicia, del que depende el FBI, a volver a investigar al entorno de la candidata demócrata en las elecciones presidenciales de 2016.

Las nuevas pesquisas alimentarán, sin duda, las acusaciones de politización de la Fiscalía y el FBI por parte de Trump. Desde el caso Watergate en los años 70, que acabó con la dimisión del presidente republicano Richard Nixon tras una acusación de obstrucción a la justicia, la Casa Blanca ha evitado inmiscuirse en las investigaciones del Departamento de Justicia.

Durante la campaña electoral, Trump utilizó el caso de los correos privados borrados por Clinton y los documentos sobre la Fundación Clinton publicados por Wikileaks para dibujar a su rival electoral como una corrupta. El candidato republicano la llamó continuamente “Deshonesta Hillary” e incluso prometió encarcelarla si él era presidente.

Tras ganar los comicios, sin embargo, Trump dio marcha atrás y alegó que no quería hacer más daño a los Clinton. Pero el panorama ha cambiado en los últimos meses. Según ha avanzado la investigación del fiscal especial sobre los lazos rusos del entorno de Trump, el presidente ha vuelto a pedir reiteradamente investigar a Clinton y sus allegados.

Por ejemplo, el pasado 25 de julio, escribió en Twitter: “El fiscal general Jeff Sessions ha adoptado una posición muy débil respecto a los delitos de Hillary Clinton”.

En la misma línea, el 22 de septiembre, durante un mitin de Trump en Alabama, el público coreó “A la cárcel”, el grito de guerra contra Clinton durante la convención republicana de 2016 en que Trump fue nominado oficialmente candidato presidencial. Y el mandatario contestó a los asistentes: “Tenéis que hablar sobre eso con Jeff Sessions”.

Y el 3 de noviembre volvió a la misma idea en Twitter: “Todo el mundo se está preguntado por qué el Departamento de Justicia (y el FBI) no están mirando a toda la deshonestidad ocurriendo con la Deshonesta Hillary y los demócratas”.

Poco después, el 13 de noviembre, el Departamento de Justicia anunció que estaba considerando designar a otro fiscal especial para examinar las acusaciones conservadoras de que unas donaciones a la Fundación Clinton podrían estar relacionadas con una decisión en 2010 del Gobierno de Barack Obama de permitir una operación energética a una entidad rusa.

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