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Los conservadores ganan las elecciones en Islandia, aunque pierden apoyo

Los partidos pequeños se tornan fundamentales para la formación de un Gobierno estable en el país nórdico

El primer ministro Bjarni Benidiksson se dirige a sus seguidores.
El primer ministro Bjarni Benidiksson se dirige a sus seguidores. AFP

El conservador Partido de la Independencia del actual primer ministro, Bjarni Benediktsson, gana las elecciones generales anticipadas del sábado en Islandia con el 25,2% (16 escaños) de los votos, según datos oficiales, en unos comicios con alto nivel de participación (81,2%). Benediksson pierde apoyo respecto a 2016 y, por tanto, fuerza de cara a unas futuras negociaciones para conformar un Ejecutivo estable. La Izquierda Verde se sitúa en la segunda posición —con el 16,9% de los sufragios (11 escaños)— con lo que se le abre una posibilidad para formar un Ejecutivo con fuerzas afines como los socialdemócratas (12,1%, siete escaños) y los Piratas (9,2%, seis escaños) y otros partidos más pequeños. Los expertos advierten, sin embargo, que se necesitarán días de negociaciones para acordar una coalición gubernamental. Tras los pasados comicios de hace un año, fueron necesarios tres meses de  conversaciones para que Islandia tuviera un nuevo Ejecutivo.

La gran sorpresa la ha dado el Partido Centro, la nueva formación creada por el ex primer ministro Sigmudur David Gunnlaugsson, con el 10,9%. Esta fuerza será clave para la formación de un Gobierno conservador, aunque el panorama es incierto. "Aún es difícil de predecir si tendremos un Gobierno de izquierdas o de derechas", corrobora por correo electrónico el sociólogo en la Universidad de Reikiavik Helgi Gunnlaugsson. Islandia afronta a partir de ahora una situación "sin precedentes", según dijo el propio Benediktsson a la emisora estatal RUV, para lo que es necesario que todos los partidos tengan la "mente abierta". Los partidos más pequeños con representación parlamentaria se tornan a partir de ahora fundamentales para alcanzar la mayoría de 32 escaños (En un Parlamento de 63) para poder Gobernar el país. La Izquierda Verde no va a negociar ni con Independencia, ni con Centro con lo que Progreso, con ocho escaños, podría también tener la llave.

La Izquierda Verde pactará seguro con los socialdemócratas, sus hermanos por naturaleza y con quienes ya gobernaron en la legislatura de 2008-2013, y "posiblemente" con los Piratas, según confirmaba a EL PAÍS la secretaria general del movimiento ecologista, Björc Eva Erlendsdóttir. Pero este pacto sólo suma 24 escaños por lo que tendrán que buscar apoyo en otras fuerzas menores, pero de gran importancia para ellos, o en Progreo. El bloque conservador: Independencia y Centro llegaría a 23 escaños y necesitaría, pero con Progreso alcanzaría 31, por tanto necesitaría tan sólo uno más para ocupar el Gobierno islandés.

En el nuevo Parlamento de 63 escaños, que contaría con la cifra récord de ocho fuerzas políticas, estarán también el Partido Pirata, que perdería un tercio de su apoyo; el Partido Progresista, el Partido Regeneración y el Partido del Pueblo, de corte ultranacionalista y que entraría por primera vez en la Cámara. Futuro Brillante, que fue el partido que rompió el Gobierno anterior llevándolo a su enésima crisis y obligando a convocar elecciones anticipadas, ha sido castigado duramente y ha pasado a la oposición extraparlamentaria perdiendo los cuatros diputados que tenían.

Las elecciones se convocaron en un momento crucial para la economía islandesa. Hace un par de meses, el país dio por finalizada su recuperación con el levantamiento de los controles de capital que se autoimpusieron. Pero hoy en día, ya hay signos de desaceleración, según Bloomberg, lo que pone nuevamente en duda la estabilidad del país.

Empate hasta el final

Conservadores y progresistas llegaban en una situación de empate técnico a los comicios celebrados este sábado. Islandia, un país con poco más de 340.000 habitantes, acudía a las urnas por segunda vez en un año después de que el jefe de Gobierno, Bjarni Benediktsson, se viese salpicado por un escándalo de transparencia y moralidad. Su Ejecutivo solo ha estado 247 días en el poder, lo que le convierte en el Gabinete más breve de la historia del país nórdico.

El partido Independencia gobernaba en coalición con Regeneración y Futuro Brillante desde hacía 11 meses. El pasado septiembre, un escándalo relacionado con el padre del primer ministro hizo que Futuro Brillante abandonase la alianza gubernamental, provocando la enésima crisis política en la isla nórdica y abocando a nuevas elecciones. Pero a pesar de la gravedad del caso, los conservadores de Independencia siguen siendo la formación favorita para los islandeses. Los resultados preliminares así lo demuestran.