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La liga de fútbol americano responde unida contra la llamada de Trump al boicot

Los deportistas y sus clubes se alzan frente a las duras críticas del presidente

Los jugadores de los Ravens se arrodillan ante el himno este domingo.

Donald Trump despertó este domingo a Washington. Antes de que amaneciera, a las 6:44 de la mañana, por la cabeza del presidente volvía a pasar la polémica que él mismo propició el día anterior al atacar a dos deportistas. Como es habitual, Trump tradujo sus pensamientos en tuits y en cuestión de minutos agitó por de nuevo al mundo deportivo al pedir un boicot a la NFL, la liga de fútbol americano, para que los dueños de los equipos despidan a los jugadores que se arrodillan cuando suena el himno, previo al partido. Su desafío se estrelló contra la unidad de los equipos y los jugadores.

“Si los seguidores de la NFL rechazan asistir a los partidos hasta que los jugadores dejen de faltar al respeto a nuestra bandera y nuestro país, veréis un cambio rápido. Despidan o suspéndanles”, atacó Trump. Media hora después, el presidente retomó el asunto: “...la asistencia a la NFL y sus ratings están MUY BAJOS. Partidos aburridos sí, pero también muchos no van porque aman nuestro país”. El republicano no señaló ningún tipo de evidencia para sostener su afirmación.

El entrenador de los Baltimore Ravens, John Harbaugh, y sus jugadores se tomaron las manos en señal de protesta antes de su partido este domingo. El dueño de los Jaguars bajó al césped para escuchar el himno con sus jugadores. Muchos de los atletas se arrodillaron. Según CNN, la NFL publicará un anuncio durante los partidos de la jornada de hoy para "demostrar el poder del fútbol americano para unir a la gente".

La polémica comenzó el viernes durante un discurso cuando el propio Trump llamó “hijo de puta” a Colin Kaepernick, un jugador afroamericano de la NFL que hace un año comenzó a arrodillarse cuando sonaba el himno en los partidos en señal de protesta por la violencia policial contra negros en EE UU. Muchos otros jugadores siguieron su ejemplo y el gesto dividió al país entre quienes consideraban que era una falta de respeto al sentido patriótico y quienes opinaban que era otra muestra más de la sacrosanta libertad de expresión estadounidense. El insulto de Trump, que vino seguido de otro ataque a Stephen Curry, la estrella de la NBA, provocó una cascada de reacciones entre dueños y miembros de la NFL.

Los dueños de algunos equipos y otros jugadores también salieron en contra de Trump. En las sedes de los New York Giants o los New England Patriots, dos de los equipos más importantes, sus responsables tacharon de “inapropiados, ofensivos y decepcionantes” sus comentarios. Robert Kraft, el director ejecutivo de los Patriots, fue de los más tajantes a pesar de que donó un millón de dólares a la campaña de Trump cuando era candidato. "Me siento orgulloso de estar asociado a tantos jugadores que hacen contribuciones tremendas y positivas para nuestras comunidades. No hay nada más unificador que el deporte y nada tan divisivo como la política. Nuestros líderes podrían aprender mucho de la importancia del trabajo en equipo hacia un objetivo común", afirmó en un comunicado este domingo.

“Conozco a los jugadores que se arrodillaron durante el himno y son jóvenes listos y con personalidad que quieren mejorar nuestro mundo para todos”, afirmó el dueño de los Miami Dolphins.

El sábado, Roger Goodell, el presidente de la NFL, también criticó al presidente de “divisivo” y dijo que sus comentarios suponían una falta de respeto hacia los jugadores. “Nuestros jugadores y nuestra liga es mejor cuando creamos un sentimiento de unidad en nuestro país y nuestra cultura”, afirmó. Pero Trump, que le respondió con un tuit el sábado por la noche, rechazó el comunicado de Goodell como “un intento de justificar la falta de respeto total a nuestro país”.

Un anuncio para un país dividido

La NFL decidió este domingo que retransmitirá un anuncio televisivo durante los partidos de esta jornada, que suelen ser de los espectáculos más vistos. Fue originalmente producido para la ocasión de la Super Bowl, la final de la liga, pero será mostrado ahora ante los insultos y las críticas de Trump. Apelando a la unidad del país, el cortometraje es un reflejo de la división social que ha generado el ascenso del republicano.

"Dentro de estas líneas, podemos tener nuestras diferencias pero reconocemos que hay más que nos une. Dentro de estas líneas, podemos sacar lo mejor de nosotros mismos. Y vivir, unidos, dentro de estas líneas", reza el vídeo, de menos de un minuto, que acaba con un dibujo del mapa estadounidense sobre un campo de fútbol.

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