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Irma, un golpe fatídico a La Habana

El huracán derrumbó 1.000 casas y dañó 4.000 adentrándose 300 metros en el centro de la capital

Vecinos de La Habana limpian escombros de sus terrazas.
Vecinos de La Habana limpian escombros de sus terrazas. AFP

Cuba aminoró el golpe a Florida pero nada aminoró el golpe a Cuba. Irma azotó la costa norte de la isla, destrozó casas y hoteles, provocó grandes inundaciones y mató al menos a 10 personas. Mientras el sur de Estados Unidos recupera con relativa velocidad la normalidad tras el paso del ciclón, La Habana despertaba este miércoles con carencias generalizadas de electricidad y agua.

La capital seguía en condiciones dramáticas y en la oscuridad a pesar de que el gobierno de Raúl Castro lleva días tratando de restablecer los sistemas, según informó el diario digital 14ymedio. Pero las labores de reconstrucción afrontan un largo camino por delante. En la urbe, Irma dañó más de 4.000 casas y derrumbó más de 1.000. El mar rebasó el Malecón, el viejo paseo marítimo de La Habana, y se adentró por las calles de la ciudad hasta 300 metros tierra adentro. En los barrios de Centro Habana, Habana Vieja y Miramar, las históricas inundaciones y los vientos de más de 250 kilómetros por hora se llevaron televisiones, neveras y colchones; enormes pérdidas económicas para un país sumido ya en una grave situación económica marcada por el desabastecimiento y la precariedad.

El martes lograron despegar los primeros vuelos desde el aeropuerto internacional José Martí, pero miles de turistas siguen atrapados a la espera de que las compañías de viajes les rescaten. El sector servicios, uno de los motores de la frágil economía cubana, sufrirá pérdidas millonarias. Miles de plantaciones agrícolas, como la de la caña de azúcar, también quedaron devastadas, eliminando otro importante componente económico para el país.

Desde el paso del huracán, el peor en varias décadas, hospitales, escuelas y servicios como la recogida de basura permanecen inactivos. Sin apenas poder cocinar, beber agua corriente o ducharse, los ciudadanos combaten las altas temperaturas como pueden. Algunos en La Habana duermen en sus terrazas y acuden a los vestíbulos de los pocos hoteles con electricidad para cargar sus teléfonos.

Venezuela, el mayor aliado de Cuba, ha enviado un avión con 7.3 toneladas de agua, alimentos y colchones.

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