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Colombia y el ELN pactan un cese al fuego en vísperas de la visita del Papa

El acuerdo con el grupo armado se hará efectivo el 1 de octubre y tendrá una vigencia de 102 días

Guerrilleros del ELN, la semana pasada en el noroeste de Colombia.

El Gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la guerrilla activa más organizada del país tras el desarme de las FARC, firmaron este lunes en Quito (Ecuador) un cese al fuego bilateral de 102 días que entrará en vigor el próximo 1 de octubre. El acuerdo se alcanzó en vísperas del viaje apostólico del papa Francisco, que entre el miércoles y el domingo visitará Bogotá, Medellín, Cartagena de Indias y Villavicencio. La Iglesia católica será, junto con Naciones Unidas y representantes de las dos partes, la encargada de velar por su cumplimiento.

El grupo insurgente, que nació en 1964 casi al mismo tiempo que las FARC y está formado por cerca de 2.000 combatientes, accedió la madrugada del lunes, tras intensas negociaciones, a reducir “la intensidad del conflicto armado”. El objetivo del alto el fuego, según el texto suscrito por Juan Camilo Restrepo, negociador del Ejecutivo, y Pablo Beltrán, máximo líder del ELN, consiste en “mejorar la situación humanitaria de la población”. Este pacto se produce justo cinco años después del primer acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que después de un largo proceso de paz la semana pasada se constituyeron como partido político con el nombre de Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común. Esta tregua, señaló el presidente Juan Manuel Santos en una declaración institucional, “se irá renovando en la medida en que se cumpla y se avance en las negociaciones sobre los demás puntos”.

Las conversaciones entre el Gobierno y esta organización, con una ideología que mezcla cristianismo y marxismo, se iniciaron en Ecuador en febrero y hasta hoy habían registrado, al menos públicamente, escasos avances. El ELN ha seguido secuestrando -en junio retuvo durante una semana a dos periodistas holandeses- y perpetrando ataques a infraestructuras. Poco después de abrirse esa mesa de diálogo, además, se atribuyó un atentado contra la policía en el centro de Bogotá que dejó un muerto y decenas de heridos. Aunque las dos partes negocian en medio del conflicto, estas circunstancias habían contribuido a alejar la posibilidad un acuerdo. Durante el cese al fuego, aseguró el mandatario, “cesarán los secuestros, los ataques a los oleoductos y demás hostilidades contra la población civil”. Lo confirmó Beltrán, que compareció en Quito junto a Restrepo: “Queda el compromiso de suspender todo tipo de retenciones involuntarias o secuestros de ciudadanos colombianos o extranjeros”.

El negociador del Gobierno concedió que “falta mucho por recorrer”, pero resaltó que “este primer paso es de inmensa trascendencia”. “Lo hemos llamado cese temporal porque no es el cese definitivo del fin del conflicto”, dijo. “Es, sin embargo, un inmenso paso hacia la creación de confianza”. Este anuncio es la primera medida con repercusiones concretas después de que en marzo de 2016 se presentara la agenda de diálogo en Caracas. Se estableció también que Ecuador sería la sede de la mesa, que cuenta con Brasil, Chile, Cuba, Noruega y Venezuela como países garantes. El ELN, cuyos guerrilleros están concentrados principalmente en la frontera con Venezuela, mantuvo conversaciones con el presidente César Gaviria en los años noventa y más adelante con el dos veces mandatario Álvaro Uribe. Ahora, con el ejemplo del proceso de paz con las FARC, se abre una nueva oportunidad, aunque esta guerrilla tiene una estructura mucho más horizontal que puede complicar las negociaciones.

En cualquier caso, el Papa llega esta semana a Colombia en un momento en el que, según Santos, el país se prepara para “voltear la página de un conflicto absurdo”. “Llegará a una Colombia que todavía tiene muchos problema, sin duda, que todavía tiene demasiada pobreza y demasiada desigualdad, pero que es hoy un país mejor que antes”, afirmó el presidente, que lleva meses mostrándose convencido de que la visita de Francisco alentará la reconciliación de la sociedad colombiana.