Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mueren dos policías en un atentado suicida en Argelia

Es el primer ataque de este tipo consumado en Argelia por un grupos terrorista en los últimos meses

Un atentado perpetrado este jueves por un terrorista suicida ha causado la muerte de dos policías y heridas a diversos agentes más en la ciudad argelina de Tiaret, situada a unos 300 kilómetros al suroeste de la capital. Según ha informado la agencia oficial de noticias APS, un hombre armado ha intentado entrar en la comisaría de esta localidad. Al percibir la amenaza, un agente se ha abalanzado encima del terrorista, y éste ha hecho explotar el cinturón de explosivos que llevaba adosado al cuerpo. Unas horas después del ataque, el autodenominado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) ha reivindicado la acción a través de un mensaje en las redes sociales.

Policía argelina vigila una manifestación, en febrero de 2015.
Policía argelina vigila una manifestación, en febrero de 2015. GETTY

De acuerdo con la Dirección General de la Seguridad Nacional, tanto el terrorista suicida como el policía que trató de neutralizarle murieron en el acto, mientras que un segundo agente pereció unos minutos después como consecuencia de las heridas provocadas por la explosión. El atentado tuvo lugar aproximadamente a las 7.55. En Argelia, un país que padeció una sangrienta guerra civil en la década de los noventa entre las fuerzas de seguridad del Estado y diversas milicias islamistas radicales, permanecen activos diversos grupos terroristas, siendo el más poderoso Al Qaeda en el Magreb Islámico, responsable del ataque más mortífero de los últimos años, el llevado a cabo en marzo de 2013 en la planta de In Amenas, con 40 rehenes y 29 asaltantes muertos.

Aunque la policía ha conseguido en los últimos años aminorar el peligro de la amenaza terrorista, y es habitual la desarticulación de células yihadistas o el descubrimiento de arsenales de armas, ello no evita que se produzcan atentados con una cierta regularidad. En el pasado mes de febrero, un militante que preparaba un ataque fue abatido por la policía en Constantina, la misma ciudad donde un par de meses después otro terrorista intentó infructuosamente detonar un cinturón de explosivos. La última acción terrorista, reivindicada por el autodenominado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), se produjo en el mes de junio cuando un grupo de hombres armados atacó una patrulla del Ejército en el sur de la capital, si bien no provocó ninguna víctima mortal. La filial argelina del ISIS se creó a partir de una escisión de Al Qaeda en 2014.

El ataque llega dos semanas después de la dimisión del primer ministro argelino, Abdelmayid Tebún, que tan solo ostentó el cargo durante tres meses aproximadamente. Su sustituto es Ahmed Ouyahia, un típico político del aparato, que hasta el momento ejercía de jefe de gabinete del presidente Abdelaziz Buteflika y que ya había asumido la posición de primer ministro en tres ocasiones anteriores, en los años 1995, 2003 y 2008. En sus diversas etapas, ha liderado el Ejecutivo durante un periodo cercano a los nueve años.

Según la mayoría de analistas políticos del país, la caída de Tebún se debe al celo con el que aplicó su campaña anticorrupción, y que amenazaba a algunos grandes empresarios cercanos al presidente Buteflika. Tebún, de 71 años, había sido nombrado primer ministro después de las elecciones legislativas del 4 de mayo, boicoteadas por una parte de la oposición y en las que se impuso una vez más el Frente de Liberación Nacional (FLN), el partido en el poder desde el advenimiento de la independencia en 1962. Argelia atraviesa un periodo de incertidumbre política a causa del delicado estado de salud del presidente Buteflika, que hace varios años que no ofrece  ningún discurso público, y de la caída de los precios de los carburantes, principal ingreso del Estado. Las próximas elecciones presidenciales están previstas para 2019.