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Un imán belga: “Vino a buscar trabajo pero desapareció cuando le pidieron sus antecedentes penales”

En entrevista con EL PAÍS, el religioso explica que el imán de Ripoll buscó empleo en una mezquita cercana a Bruselas

Mimoun Aquichouch, imán de la mezquita de Vilvoorde. En vídeo, cómo se radicalizó el imán de Ripoll.

Abdelbaki es Satty, el imán de Ripoll, pidió trabajo en Bélgica, pero fue rechazado después de que se negara a aportar un documento que acreditara que carecía de antecedentes penales. Mimoun Aquichouh, el imán de la principal mezquita de Vilvoorde, una localidad flamenca situada a unos 12 kilómetros de Bruselas, así lo ha confirmado en la noche de este domingo a EL PAÍS.

Según el relato del imán belga, el religioso de Ripoll, uno de los presuntos cerebros de los ataques terroristas a Cataluña, visitó la mezquita de la vecina localidad de Diegem para pedir empleo. "Contaba que venía de España y en la mezquita le dijeron que para darle el trabajo era necesario que trajera un certificado de antecedentes penales. Podemos decir que evitaba entregar el papel con evasivas. Decía que no era necesario, que por qué no confiaban en él. Ante esa actitud sospechosa, el responsable de la mezquita habló con la policía, y desde entonces no volvió a aparecer", explica. El imán de Ripoll no habría podido aportar un certificado limpio de delitos, dado que fue detenido varias veces, una de ellas en 2010 en Ceuta, cuando transportaba 12 kilos de hachís.

El imán de Diegem, el que tuvo contacto personal con el supuesto cabecilla terrorista, se encuentra estos días de vacaciones en Marruecos, pero es familia de su homólogo de Vilvoorde, por lo que ambos se han comunicado por teléfono después de que se hiciera pública la fotografía de Abdelbaki Es Satty. "Me confirmó que era el que le había pedido empleo", cuenta Aquichouh. La demanda de un certificado para comprobar su historial delictivo no fue casual. "No solemos pedirlo. Si se le exigió fue porque vio algo en él o en su lenguaje que no le gustó", aclara.

No estaba fichado por Bélgica

La policía busca aportar luz sobre las conexiones internacionales del imán de Ripoll. De momento no está claro si durante sus viajes a Bélgica entró en contacto con otros radicalizados. El clérigo había manifestado su intención de mudarse al país, y las fuerzas de seguridad tratan de aclarar sus motivaciones. La Fiscalía belga ha confirmado a este diario que sus investigaciones han probado que el imán de Ripoll estuvo en Bélgica, pero declaran que no estaba fichado por ningún delito.

El alcalde de Vilvoorde, Hans Bonte, desveló este domingo que el imán de Ripoll estuvo en la ciudad entre enero y marzo del año pasado —casualmente poco antes de que se produjeran los ataques del 22-M en contra el metro y el aeropuerto de Bruselas— sin que se le conociera domicilio fijo.

Vilvoorde ha sido en los últimos años un foco yihadista, pero en los últimos tres años ha llevado a cabo un importante trabajo contra la radicalización que ha dado sus frutos. De ser, junto con Molenbeek, el gran punto de partida hacia Siria, con 28 combatientes en pocos meses, ha pasado a no ver salir a ninguno desde mayo de 2014. Por ese motivo, ver relacionado de nuevo su nombre asociado con el terrorismo tras el paso por su localidad del yihadista que atacó Cataluña ha causado consternación en las autoridades. "Como ciudad, nos hemos liberado del problema del terrorismo en gran medida desde 2014, y ahora estamos indirectamente vinculados", lamenta el alcalde.

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