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Las parejas ‘hetero’ ya pueden acceder a ‘vientres de alquiler’ en Portugal

La ley, que deja fuera a uniones entre hombres y personas solas, dice que la gestante solo recibirá compensación por gastos médicos

Gestacion subrogada Portugal
Una mujer embarazada. EFE

Las parejas portuguesas pueden ya acudir "excepcionalmente" a la "gestación por sustitución". La ley, aprobada hace un año en el Parlamento, nace con tantas restricciones que, de cumplirse a rajatabla, muy pocas personas podrán acceder a ella. Además, la gestante no recibirá ningún pago por sus servicios, sólo una compensación por los gastos médicos. La gestación subrogada solo será posible para parejas en las que la mujer carezca de útero, sufra alguna lesión o dolencia de este órgano que les impida quedarse embarazadas, o en "situaciones clínicas que lo justifiquen". La ley, que se publicó este lunes en el Diário da República, habla de parejas, lo que deja fuera a mujeres solas; además, al exigir a la mujer la condición de infertilidad también corta el acceso a las uniones formadas entre dos hombres y a los hombres solos. No marca, sin embargo, ningún requisito de nacionalidad.

Será la gestante quien decida abortar o no en el caso de malformaciones del feto

Con estas indicaciones, el portugués más famoso del mundo, Cristiano Ronaldo, tampoco con esta ley hubiera podido tener hijos en su país. En dos ocasiones, el futbolista ha recurrido a madres de alquiler en el extranjero, de las que tiene tres hijos. La nueva norma es el resultado de las negociaciones entre los diferentes partidos de la izquierda. La iniciativa, del radical Bloco de Esquerda, tuvo que ser rebajada en el Parlamento para que la apoyara su socio, el Partido Socialista. Gracias a ello también votaron a favor el ex primer ministro Pedro Passos Coelho (PSD) y 24 de sus diputados socialdemócratas. El Partido Comunista votó en contra, argumentando que la extensión de la gestación a una tercera persona abre "grandes complejidades, especifidades y sensibilidades, principalmente en la instrumentalización del cuerpo humano"

La normativa está sometida a estrictas reglas y los contratos deberán ser revisados por el Consejo Nacional de Fecundación Asistida (CNPMA, por sus siglas en portugués), que tienen un plazo de 60 días para autorizar la solicitud o denegarla. En el proceso hay que incluir declaraciones favorables de un psiquiatra o psicólogo y del director del centro donde se va a llevar a cabo.

A la "gestación subrogada" solo pueden acceder matrimonios y parejas de hecho, pero solo heterosexuales; la ley queda vedada para los hombres y también para las parejas de mujeres, según aclara Claudia Vieira, presidente de la Asociación Portuguesa de Fertlidad (APF). "En el caso de que el proceso, una vez aprobado, se realice en hospitales públicos, la solicitante solo puede tener más de 18 años y menos de 40 años; en el caso de hospitales privados no hay un límite máximo de edad".

La relación de la gestante con el niño se circunscribe "al mínimo indispensable, por los potenciales riesgos psicológicos y afectivos que esa relación comporta", según señala el decreto. En el caso de que la gestante sea familiar del matrimonio, esa relación podrá ser mayor. En el caso de malformaciones del feto, es la gestante quien decidirá si interrumpe el embarazo. Corresponde a la pareja llevar ante las autoridades sanitarias la identificación de la gestante, además del certificado de que la solicitante carece de útero. Según Vieira, la ley portuguesa puede aplicarse a cualquier mujer aunque no sea de esta nacionalidad.

La "gestante de sustitución", como se denomina oficialmente en la ley portuguesa, tiene que cumplir las directrices médicas del ginecólogo que sigue el embarazo y realizar los exámenes y actividades terapéuticas considerados indispensables, pero puede rechazar realizarse determinados exámenes de diagnóstico, como la amniocentesis. El contrato puede ser denunciado por ambas partes si se produce un cierto número de intentos de embarazo fallidos.

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