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La esposa del Nobel chino excarcelado confirma que su cáncer es intratable

El Gobierno chino considera el estado de salud del premio Nobel un "asunto interno"

Retratos colgados por manifestantes en solidaridad con Liu y su esposa, Xia, ante la oficina de enlace con China en Hong Kong.
Retratos colgados por manifestantes en solidaridad con Liu y su esposa, Xia, ante la oficina de enlace con China en Hong Kong. AP

“Sin cirugía posible. Sin radioterapia posible. Sin quimioterapia posible”. Entre sollozos, en un brevísimo vídeo de apenas 10 segundos difundido por Twitter, Liu Xia, la esposa del premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo, ha expuesto el grave estado de salud de su marido, excarcelado después de que se le diagnosticara un cáncer de hígado en fase terminal el 23 de mayo.

Liu, veterano de las protestas de Tiananmen, el disidente más célebre de China en el exterior y el símbolo más visible de quienes desean la democracia en este país, se encuentra ingresado en un hospital de Shenyang, en el noreste de China. Según la dirección de Prisiones, está bajo los cuidados de ocho oncólogos de prestigio. Pero los defensores de los derechos humanos en el país, y diversas organizaciones y Gobiernos extranjeros, exigen que se le ponga en libertad incondicional y se le permita recibir tratamiento donde él y su familia deseen, incluido fuera de China.

La página oficial del premio Nobel se encuentra este martes dedicada a homenajear la figura de Liu, condenado en 2009 a once años de prisión por “subversión contra el Estado”. El motivo aducido para semejante acusación y condena fue que redactó y publicó el documento Carta 08, suscrito por otros 300 intelectuales e inspirado en la Carta 77 que alentó la revolución de Terciopelo en Checoslovaquia. El texto de Liu solicita, entre otras cosas, la separación de poderes, el Estado de derecho y el respeto a la opinión popular.

“Las autoridades chinas tienen una gran responsabilidad si a Liu XIaobo, debido a su encarcelamiento, se le ha denegado el tratamiento médico necesario. El Comité Nobel espera que se le ponga en libertad incondicional y se le ofrezca el mejor tratamiento posible para su enfermedad, sea en China o en el extranjero”, indica un comunicado del comité noruego que otorga el premio.

Aunque Liu ha sido excarcelado para recibir tratamiento, no quiere decir que se le haya conmutado la pena o se le haya eximido de la obligación de cumplir los tres años de sentencia que le restan. El tiempo que pase en el hospital le contará como parte de la pena, según recuerda la ONG estadounidense Dui Hua, dedicada a la lucha contra el maltrato a los presos en China. “Es probable que Liu Xiaobo esté bajo la vigilancia de guardias armados”, apunta esta organización con sede en San Francisco.

Un grupo de destacados activistas e intelectuales chinos ha puesto en marcha una petición por Internet para que se libere de manera incondicional a Liu, el primer ciudadano chino que vive en su país premiado con el Nobel de la Paz.

“Lleva luchando desde hace tres décadas por los derechos humanos básicos. Admiramos la insistencia y el sacrificio del señor Liu Xiaobo”, explica la petición, que exige entre otras cosas la publicación del historial médico del premio Nobel durante su etapa en prisión y que se investigue por qué no recibió tratamiento a tiempo. El documento cuenta ya con las firmas de más de 300 personas.

Ante la avalancha de muestras de preocupación por la salud del disidente, el Gobierno chino ha reaccionado con irritación. Pekín, que congeló durante años las relaciones con Noruega después de que se concediera el Nobel a Liu, ha calificado este martes de “declaraciones irresponsables” los llamamientos a que se conceda la libertad incondicional al activista y ha exigido a la comunidad internacional que no intervenga.

“Es un asunto interno de China y ningún país tiene derecho a interferir ni a hacer comentarios irresponsables”, ha declarado en la rueda de prensa diaria del Ministerio de Exteriores chino su portavoz Lu Kang, informa Efe. “China es un país en el que impera la ley y donde todos los ciudadanos son iguales ante ella”, ha agregado Lu.