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Felipe González: “Frente al desencanto, Europa tiene que completar su unión fiscal”

El expresidente del Gobierno, los corresponsales de 'The Economist' y 'Le Figaro' y Andrea Rizzi, redactor jefe de EL PAÍS, analizan los retos a los que se enfrenta la región y el futuro tras la marcha de Reino Unido

Los ponentes con la presentadora, Marta Fernández, en el debate.
Los ponentes con la presentadora, Marta Fernández, en el debate.

Ante la crisis, la incertidumbre y el desencanto, una Europa más unida. Ese es el mensaje que Felipe González, expresidente del Gobierno de España (1982-1996) y patrono de la Fundación Alternativas, lanzó este martes en un debate convocado por esta asociación y EL PAÍS en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Junto a él Michael Reid, editor senior y columnista de The Economist, Mathieu de Taillac, corresponsal de Le Figaro y Andrea Rizzi, redactor jefe de Internacional de EL PAÍS, analizaron los retos a los que se enfrenta la región, el futuro tras el Brexit y las políticas que va a llevar a cabo Emmanuel Macron tras llegar al Elíseo. 

La desafección hacia los líderes y las instituciones estuvo durante todo el coloquio encima de la mesa como uno de los factores determinantes en el presente de la UE. La presentadora del acto, Belén Barreiro, directora de MyWord y patrona de la fundación, señaló que el desencanto de los ciudadanos con las políticas de Bruselas llegó al 30% en Portugal, y alcanzó en 18% en España. "Tenemos que comprender que hubo una mala respuesta a la crisis de 2008. No se hicieron políticas anticíclicas ni reformas estructurales. Creyeron que en la economía social de mercado había que cargarse la parte social si queríamos ser competitivos en un mundo globalizado", aseguró González. “Frente al desencanto, Europa tiene que completar su unión fiscal”, añadió.

Michael Reid, editor senior y columnista de The Economist, se refirió al Brexit, cuya negociación comenzó con una carta de la primera ministra Theresa May al Consejo Europeo a finales de marzo. "El proceso va a ser muy difícil", auguró. "Si un país decide salir del proyecto no es un voto de confianza, eso está claro. Han sido 50 años de éxitos y 10 de fracaso. Hay una brecha muy grande entre las élites y los ciudadanos", señaló el periodista. González apuntó que una de las ventajas de Reino Unido es la fortaleza de sus instituciones que les hará capaces de "defender con eficacia los intereses del país".

Mathieu de Taillac, corresponsal de Le Figaro en España, habló de las últimas elecciones presidenciales de su país, donde Macron se acabó imponiendo, pero la amenaza de una victoria ultraderechista sobrevoló los comicios. "Yo sabía que no iba a pasar, pero tras el Brexit y la victoria de Trump, los analistas no querían arriesgarse. Ya dijimos que no a [Jean Marie] Le Pen en 2001 y lo hemos vuelto a hacer", afirmó. Sobre la bandera europeísta con la que Macron se ha convertido en presidente De Taillac advirtió que también Hollande defendió un nuevo rumbo de las políticas de la Unión, que al final quedo muy limitado: "Igual hay que dejar de pensar en quién va a salvar a la Unión Europea. Tal vez hace falta que cada país defienda sus intereses en lugar de estar esperando a una persona en concreto para que todos nos posicionemos tras ella". El expresidente del Gobierno aseguró que si fracasa la opción europeísta en Francia, "la polarización será irrefrenable".

El redactor jefe de Internacional de EL PAÍS, Andrea Rizzi, apuntó que Europa disfruta ahora de una ventana de oportunidad. En términos políticos, porque se ha sorteado el obstáculo populista en las elecciones de Francia, Holanda y Austria. Y en términos económicos, con tasas de crecimientos alentadoras. Rizzi comparó la situación de la UE a la de Dante en el inicio de La Divina Comedia cuando, recién salido del bosque en el que se había perdido, entra en un claro, vislumbra en la lejanía el camino correcto pero tres fieras salvajes le impiden avanzar. La peor de todas, una loba feroz, símbolo de la codicia, que siempre tiene hambre y cuanto más come, más delgada está. Para avanzar, Europa debe romper la percepción de excesiva codicia que marca a la élites económicas y políticas. "El divorcio entre élites y ciudadanía viene en parte de ahí. Donde se ha abandonado el reequilibrio social del capitalismo, las cosas han ido claramente a peor. Ha habido codicia también del sector político por parte de esas élites por las que la ciudadanía se ha sentido abandonada".

Rizzi planteó avanzar en la idea de la geometría variable o la Europa de las distintas velocidades. González respondió: "Los que no quieran avanzar hacia la soberanía compartida, y están en su perfecto derecho, no pueden ser un obstáculo para que un grupo de países lo haga".