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Austria pide descolgarse del reparto de refugiados de la Unión Europea

El Gobierno aduce que ya ha acogido a un gran número de solicitantes de asilo

Migrantes esperan a ser desembarcados en el puerto siciliano de Augusta, el pasado 20 de marzo.
Migrantes esperan a ser desembarcados en el puerto siciliano de Augusta, el pasado 20 de marzo. REUTERS

Nuevo golpe al vapuleado mecanismo de reparto de refugiados dentro de la Unión Europea. El Gobierno austriaco ha anunciado este martes que pedirá a Bruselas que lo exima de cumplir la cuota de migrantes que le corresponde en la reubicación de 160.000 demandantes de asilo ya llegados a Grecia e Italia. "Creemos que se hace necesaria para Austria una excepción por haber cumplido ya su obligación. Lo discutiremos con la Comisión Europea", ha afirmado tras el consejo de ministros de este martes el canciller austriaco, el socialdemócrata Christian Kern. "Enviaremos un carta tan pronto como sea posible y entonces empezaremos las discusiones", ha añadido.

Austria logró, tras acordarse el sistema de reparto entre los socios de la UE, una suerte de moratoria para recibir a cerca de 2.000 refugiados de Italia y Grecia con el argumento de que durante la ola de llegadas del verano de 2015 había asumido mayor carga que otros países en proporción con su población (ahora de 8,7 millones de personas) y no podía de momento acoger a más. Aunque principalmente país de paso de los migrantes hacia Alemania, en suelo austriaco solicitaron finalmente asilo casi 90.000 personas en 2015 y otras 42.000 el año pasado, mientras el Ejecutivo de coalición de socialdemócratas y conservadores aprobaba paulatinamente medidas de control de fronteras que acabaron por cerrar, en un efecto dominó, la ruta de entrada a la UE por los Balcanes.

El anuncio austriaco supone otro varapalo más al mecanismo ideado por Bruselas para descargar a Italia y Grecia con un reparto más equitativo del flujo migratorio desde África y Oriente Próximo, y llega un día después de que la Comisión admitiera por primera vez que en las condiciones actuales solo se cubrirá un 25% del objetivo, lo que supone un fracaso.

El programa diseñado en 2015 ya nació con la oposición de Hungría, que rechazó tajantemente recibir a los 54.000 migrantes que se le asignaban, continuó con la resistencia de Polonia, y ha languidecido con la tardanza de los socios en cumplir con su compromiso. Los solicitantes de asilo repartidos no alcanzan los 15.000.

Austria aceptó el mecanismo de reubicaciones a regañadientes, pero el Gobierno es consciente de que se trata de un acuerdo de la UE y ha dejado ver que no arriesgará con su petición a la Comisión un procedimiento sancionador. "No somos agentes provocadores", ha señalado al respecto Kern.

La decisión de dirigirse por carta a Bruselas cierra un capítulo más de tensión entre los socios de la coalición de Gobierno y dentro del propio partido socialdemócrata. El debate en torno a los 2.000 migrantes a acoger (462 de Italia y 1.491 de Grecia) arrancó hace días, cuando el ministro del Interior, el conservador Wolfgang Sobotka, avisó de que Austria debía ahora cumplir su cuota de reparto tras la moratoria disfrutada, aunque no le gustara la idea. El titular de Defensa, el socialdemócrata Hans-Peter Doskozil, le contradijo y alegó que el país ya ha hecho "una contribución humanitaria suficiente". Al final, el asunto quedó en manos del canciller, que ha cedido al pulso iniciado por su ministro de Defensa, y a la presión del ultraderechista FPÖ, que defiende el cierre total de fronteras a los migrantes.

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