Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
EP Verdad BLOGS Coordinado por JAVIER RIVAS

El misterio vuelve a Ferguson

Un documental muestra un vídeo inédito que cuestiona que el afroamericano Michael Brown robara en una tienda antes de morir por disparos de un policía blanco

Combinación de capturas del nuevo vídeo de Michael Brown en la tienda de Ferguson, en agosto de 2014.

La mañana del 9 de agosto de 2014, el afroamericano Michael Brown, de 18 años, robó de forma “intimidatoria” una caja de puros en una tienda y anduvo hacia la casa de su abuela en Ferguson (Misuri). El policía blanco Darren Wilson, de 28 años, se desplazó a la zona, escuchó por la frecuencia de radio una descripción del sospechoso y encontró a Brown que andaba por una calle residencial. Tras una discusión por motivos que se desconocen, le descerrajó seis tiros al joven, que iba desarmado.

Esa fue la primera versión de la muerte de Brown, que la policía dio a los seis días del suceso junto a la difusión de la identidad del agente y de un vídeo del altercado en la tienda, en el que el joven aparece empujando a un empleado mientras se lleva los puros.

A las pocas horas, la policía matizó esa versión: Wilson no sabía que Brown era sospechoso de robo y el motivo de pararlo fue que estaba “andando en medio de la calle bloqueando el tráfico”.

Dos años y medio después, aflora ahora una posible nueva versión: un documental incluye un vídeo inédito que cuestiona que la víctima estuviera realmente robando en la tienda. Brown estuvo dos veces en ese comercio el 9 de agosto. Pocos minutos antes de morir, como ya se sabía. Pero también lo visitó a la 1 de la madrugada, según muestra una grabación de las cámaras de seguridad del local incluida en el documental Stranger Fruit del cineasta Jason Pollock.

El documental incluye 55 segundos de grabación en el que se ve a Brown con unas bebidas azucaradas y una caja de puros en el mostrador de la tienda. Deja una pequeña bolsa en el mostrador y dos empleados la huelen. Otro trabajador coloca los productos en una bolsa, Brown la coge y se dirige hacia la salida. Pero justo después se gira y la deja de vuelta en el mostrador y se va sin ella. Se desconoce qué ocurre con la otra pequeña bolsa que olieron los empleados.

Pollock sostiene que esa pequeña bolsa contiene marihuana que el joven entregó a los empleados a cambio de los puros. Es un trueque que, asegura, es habitual en ese suburbio de San Luis. La madre de Brown también esgrime en el documental, que se estrenó el sábado, que hubo un intercambio. Según el cineasta, la víctima decidió dejar la caja de puros en el local para recogerla a la mañana siguiente, en lo que, alega, no era un robo sino parte de un trato.

La Fiscalía decidió no incluir ese vídeo en su investigación de los hechos ni comunicárselo al jurado. Pollock la acusa de ocultarlo intencionadamente para “engañar” y proyectar una imagen negativa de Brown que pudiera justificar su muerte. En el informe sobre el caso de la policía del condado de San Luis, hay una breve referencia a esa primera visita a la tienda, lo que llevó al cineasta a buscar el vídeo como parte de sus dos años de investigación en Ferguson.

Un jurado eximió en noviembre de 2014 al policía Wilson de ser imputado al considerar que actuó en defensa propia tras sentirse amenazado. La decisión, como la muerte de Brown, desató una ola de protestas y un debate nacional sobre el trato de la policía con la comunidad negra.

Tienda y Fiscalía lo niegan

Sin embargo, la tienda y la Fiscalía niegan que hubiese un supuesto trueque. El comercio ha difundido una versión más larga de la grabación de las cámaras, no incluida en el documental, en la que se ve cómo después de que Brown se marche del local, los empleados sacan los productos de la bolsa y los vuelven a colocar en las estanterías. Es decir, no los almacenan. Pero también se ve cómo el joven y los trabajadores hablan durante un minuto y medio antes de que él se vaya.

Un abogado del local confirmó el lunes que Brown ofreció marihuana a los empleados, pero alega que estos la rechazaron y que él decidió dejar la bolsa porque no había pagado por los productos.

“La sugerencia de que él vuelve [a la mañana siguiente] a recoger lo que había intercambiado es simplemente estúpida”, dijo el lunes Robert McCulloch, el fiscal del condado de San Luis que dirigió el proceso judicial. McCulloch -al que la defensa de Brown acusó de ser parcial al ser hijo de un policía asesinado por un negro- explicó que las autoridades ya conocían el vídeo. Pero adujo que no lo difundieron porque no era “relevante” en relación con el tiroteo y acusó al cineasta de querer “distorsionar” con una versión “patética”.

Al margen de qué ocurrió en la tienda, la cinta sigue sin resolver la esencia del caso: ¿Por qué Wilson abrió fuego contra el rostro de Brown en medio de una calle poco transitada a plena luz del día? Pero alimenta las quejas de muchos en Ferguson sobre la decisión de la policía de difundir el mismo día la identidad del agente y el vídeo del supuesto robo cuando ambos sucesos no estaban relacionados.

La muerte de Brown desató la indignación de los residentes negros, que acusaban a la policía de discriminarlos racialmente. Así lo confirmó después una investigación del Gobierno federal, iniciada tras el tiroteo.

Pero las heridas siguen abiertas en Ferguson: el domingo por la noche un centenar de personas protestaron frente a la tienda que visitó Brown y hubo tensión con la policía. Un hombre trató de hacer estallar un coche policial y una mujer rompió la nariz a un agente.

Más información