Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La UE apuesta por una relación pragmática con Trump y pide respeto al proyecto europeo

La nueva Administración, dice Mogherini, apoya las sanciones a Rusia y el acuerdo nuclear con Irán

La Unión Europea da los primeros pasos para adaptar su relación con Estados Unidos ante la incertidumbre desatada por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. El pragmatismo se impone a la afinidad ideológica. “Creemos que aunque probablemente estamos en un momento de una relación más pragmática y transaccional con EE UU, hay muchos asuntos en nuestro interés”, dijo este viernes en Washington la alta representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini. La jefa de la diplomacia europea se reunió el jueves con el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, y altos cargos de la nueva Administración en la primera toma de contacto con el equipo de Trump.

La jefa de la diplomacia europea se reúne con su homólogo estadounidense en Washington.
La jefa de la diplomacia europea se reúne con su homólogo estadounidense en Washington. AP

Mogherini combinó el optimismo con la reivindicación. Subrayó que la alianza entre Europa y EE UU es fuerte e independiente de los virajes políticos a ambos lados del Atlántico. Y recordó la necesidad de cooperar en asuntos vitales, como la lucha contra el terrorismo o la creación de empleo al enfatizar que la UE es el primer mercado para EE UU.

Pero pidió respeto al proyecto europeo en una advertencia velada a Trump, que no solo alaba el Brexit sino que pronostica que otros países abandonarán la UE. "Puede que esto ocurra desde otras partes del mundo, pero nunca se verá a Europa hacerlo. Los europeos esperan que Estados Unidos no interfiera en la política europea", dijo la diplomática italiana en una rueda de prensa. "Los europeos son lo suficientemente inteligentes para tomar las decisiones políticas por sí mismos".

Los primeros mensajes que ha recibido Mogherini de la Administración Trump es que, por ahora, no habrá cambios bruscos en política exterior. Tillerson y los asesores del presidente le comunicaron que apoyan mantener las sanciones a Rusia por sus injerencias en Ucrania -hasta que se cumpla el acuerdo de Minsk para acabar con las hostilidades en el este del país- y el pacto nuclear con Irán.

El mensaje va en línea con la que habían avanzado en los últimos días Trump y algunos de sus secretarios, pero sirve para apaciguar el temor europeo ante un nuevo rumbo de la primera potencia mundial. Trump aboga por un acercamiento a Moscú y por elevar el tono ante Teherán tras criticar durante la campaña el acuerdo que limita su programa nuclear.

El futuro embajador como termómetro de la relación

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, explicó que el Gobierno estadounidense le comunicó que aún no ha tomado una decisión sobre su propuesta de embajador estadounidense para la UE. El nombre que se ha filtrado es el de Ted Malloch, un gran escéptico sobre el proyecto europeo que ha encendido las alarmas en Bruselas. El Parlamento Europeo ha pedido su veto si llega a ser designado.

Sin citar a Malloch, Mogherini lanzó una advertencia a Trump al recordar que el candidato tiene que ser aprobado por los 28 países miembros de la UE y que nombrar a un euroescéptico podría interpretarse como una ofensa de Washington a la relación con Bruselas. "Es nuestra intención tener un inicio suave", dijo.

Con la prudencia de quien no quiere censurar a su interlocutor, Mogherini también marcó distancias con algunas de las propuestas más polémicas del mandatario republicano. Y subrayó que la UE está “preparada” para asumir el papel de liderazgo que pueda dejar EE UU si se confirma el repliegue geopolítico que propugna Trump.

La jefa de la diplomacia europea defendió el libre comercio ante el proteccionismo del presidente estadounidense. “La UE seguirá siendo un punto de referencia en comercio libre y justo”, dijo. Aseguró que la nueva Administración estadounidense aún no se ha posicionado respecto al TTIP, el acuerdo de libre comercio entre EE UU y la UE. En sus primeros días en la Casa Blanca, Trump aprobó la salida de Washington del TPP, el tratado de libre comercio con otros 11 países del Pacífico, y ordenó una renegociación del NAFTA, el acuerdo con Canadá y México.

Mogherini abogó por la solución de dos Estados al conflicto palestino e israelí, que cuestiona el nominado por Trump para ser embajador en Israel, y arremetió contra el traslado de Tel Aviv a Jerusalén de la Embajada estadounidense, como prometió el republicano en campaña.

También hubo distanciamiento en inmigración. Sin criticarlo abiertamente, la jefa diplomática de los 28 dejó clara su incomodidad ante el proyecto de Trump de construir un muro fronterizo con México. “Tenemos un enfoque diferente”, dijo al defender la estrategia europea, basada en la cooperación, el respeto a los derechos humanos y la necesidad de evitar muertes. “No damos la bienvenida a todo el mundo, eso no significa que construyamos muros o discriminemos según la nacionalidad”.

Más información