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El expresidente de Gambia cede a la presión internacional y se exilia

Yahya Jammeh perdió las elecciones y se negó a traspasar el poder

El expresidente Yahya Jammeh toma un avión privado al exilio este sábado.
El expresidente Yahya Jammeh toma un avión privado al exilio este sábado. REUTERS

El expresidente de Gambia Yahya Jammeh se ha ido. Pasadas las nueve de la noche del sábado, el avión oficial de Alpha Condé, presidente de Guinea, despegaba del aeropuerto de Banjul rumbo a Conakri llevándose consigo al exjefe de Estado que en el último mes y medio ha mantenido un pulso con los países de la región en su intento de quedarse en el poder pese a haber perdido las elecciones del 1 de diciembre. Finalmente, el inicio de la intervención militar lanzada desde Senegal y el desmoronamiento de su propio régimen no le dejaron otra salida.

“Gracias, señor presidente”, gritaba a voz en cuello Alhadji Njai, un enfervorecido seguidor de Jammeh en plena pista del aeropuerto, mientras a su lado una mujer rompía a llorar con desconsuelo. “Este hombre es un patriota, ha cometido errores, pero ama a su país”, aseguraba. Sin embargo, en las calles de Banjul cientos de jóvenes abucheaban a la comitiva presidencial y cantaban “bye, bye Jammeh [adiós Jammeh]”.

Pasada la medianoche del jueves, Jammeh ya había alcanzado un acuerdo con los mediadores de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao), que se habían desplazado hasta Banjul para convencerle de que abandonara el poder. Las reuniones para perfilar los detalles de este acuerdo se prolongaron durante todo el día de ayer.

Aunque el acuerdo no se ha hecho público, fuentes próximas a la delegación de la Cedeao afirmaron que Jammeh había pedido —sin éxito— inmunidad judicial, que no se tocara su patrimonio y que el recurso interpuesto ante el Constitucional en contra de los comicios siguiera su curso. Otro punto de controversia fue adónde se exiliaría Jammeh. La decisión fue Guinea Ecuatorial, según fuentes diplomáticas.

Con la partida de Jammeh al exilio se abre, ahora sí, una nueva era para este pequeño país africano que ha vivido 22 años bajo un régimen autoritario, caracterizado por su falta de libertades, la represión de miembros de la oposición y las excentricidades del propio Jammeh, que había conducido al país a un creciente aislamiento internacional y a una crisis económica sin precedentes, con buena parte de sus jóvenes huyendo hacia Europa.

A partir de ahora el país estará en manos de Adama Barrow, un empresario del sector inmobiliario, apenas conocido hasta hace unos meses, que ganó las elecciones presidenciales al frente de una inédita coalición opositora. Barrow tuvo que jurar su cargo en la vecina Senegal, ante el rechazo de Jammeh a reconocer su derrota. Se espera que regrese en las próximas horas.