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Leopoldo López cumple 1.000 días en prisión

“No puede ser que lo utilicen como rehén”, clama la madre del opositor

Leopoldo Lopez, detenido tras participar en la marcha defebrero de 2014.
Leopoldo Lopez, detenido tras participar en la marcha defebrero de 2014. AFP

El preso político más emblemático de Venezuela, Leopoldo López, cumple hoy 1.000 días en la cárcel de Ramo Verde en medio del inicio del diálogo entre el Gobierno presidido por Nicolás Maduro y la oposición. Una negociación a la que su formación, Voluntad Popular, ha decidido no acudir de momento. Condenado, en un juicio con decenas de denuncias de irregularidades, por participar e instigar las manifestaciones de 2014 que provocaron la muerte de 43 personas y cientos de heridos, su situación no tiene visos de mejorar a corto o medio plazo.

“Hemos hecho todo lo que debíamos hacer y así seguiremos”, asegura su esposa, Lilian Tintori, quien sigue denunciando las malas condiciones en las que se encuentra López —“está encerrado nueve horas sin luz”— y el trato que reciben los familiares cada vez que lo van a visitar. El preso recibe de lunes a jueves, durante una hora, la visita de sus abogados. La visita de Tintori y el resto de su familia suele ser de cuatro a cinco horas y solo los domingos.

Voluntad Popular no se ha sumado a las conversaciones con el Gobierno venezolano porque considera que no hay incentivos para hacerlo. La formación de Leopoldo López no solo tiene a su principal líder preso, sino también a varios en el exilio.

Dudas sobre el régimen

En el comunicado que difundieron tras la segunda ronda de conversaciones con el Ejecutivo de Nicolás Maduro han reconocido el esfuerzo de sus compañeros en la mesa de diálogo, pero dudan de la buena voluntad del régimen para honrar sus compromisos: “¿Podemos confiar en que la liberación de los presos políticos se hará por completo y que además no serán sustituidos por nuevos presos en un futuro muy próximo?”, se pregunta. “No puede ser que lo usen como rehén”, clama por su parte Antonieta de López, la madre de Leopoldo López.

Voluntad Popular lidera al ala de la oposición que quiere obligar al Gobierno a negociar solo después de infringirles una derrota política y ha criticado el apaciguamiento que supone encarrilar las negociaciones renunciando a la presión popular. El sábado, tras dos reuniones maratonianas, el Gobierno venezolano y la oposición lograron sortear sus diferencias y priorizar el abastecimiento de alimentos y medicinas ante la crisis económica y humanitaria que sacude el país latinoamericano.

La de López ha sido una organización política casi proscrita en los hechos. El partido ha condicionado su presencia a la liberación de los presos políticos, aunque entienden que su fundador, preso, será el último por decisión propia. El exalcalde del municipio Chacao (Miranda, en las proximidades de Venezuela) ha dicho que no saldrá de prisión hasta que todos sus compañeros hayan recobrado su libertad.

En la mesa de diálogo se está evaluando la situación procesal de los presos políticos. Aunque la ONG Foro Penal Venezolano calcula que son 109, lo cierto es que las liberaciones se guiarán por una lista que ha elaborado la oficina de Timoteo Zambrano, el delegado opositor encargado de tramitar las excarcelaciones. La tardanza ha creado un clima de gran desconfianza en la organización.