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La UE acerca posiciones con Valonia para salvar el acuerdo con Canadá

El líder valón Paul Magnette habla de que aún hay "pequeñas dificultades" por resolver

El líder valón, Paul Magnette, junto al presidente de la Eurocámara, Martín Schulz, esta mañana.
El líder valón, Paul Magnette, junto al presidente de la Eurocámara, Martín Schulz, esta mañana. AFP

Valonia y la UE acercan posiciones ante el acuerdo comercial con Canadá. La dura dialéctica que siguió a la negociación en las últimas horas —con el país norteamericano dando por fracasadas las negociaciones— se ha rebajado este sábado. El enésimo arreón europeo para salvar el tratado ha llegado esta mañana. El presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, ha tomado personalmente las riendas de las conversaciones con una doble cita matinal en el Parlamento con la ministra de Comercio canadiense, Chrystia Freeland, y el ministro presidente de la región francófona belga, Paul Magnette, cuya negativa a desbloquear la situación ha sobrevivido de momento a la dura presión de los líderes comunitarios.

"El debate de esta mañana lo consideramos como el inicio de transformación de este proceso en una victoria para todos los participantes", ha asegurado Schulz en una rueda de prensa conjunta con el presidente valón. El político alemán se dijo optimista sobre la próxima firma del acuerdo: "No hay ninguna diferencia que no podamos resolver". A su lado, el belga ha reconocido que aún existen "pequeñas dificultades entre europeos". Además, se ha mostrado determinado a que el CETA "tenga un nivel de protección social, servicios públicos y medio ambiente de los más elevados del mundo y sea el estándar para próximas negociaciones". Las garantías que Bruselas pueda dar a Valonia en este terreno serán decisivas para salvar el acuerdo.

Pese a que representantes valones y canadienses han mantenido conversaciones en las últimas horas, la convocatoria de Schulz no ha unido en una misma sala a Freeland y Magnette. A la salida del encuentro, entre la decepción y el hartazgo por la imposibilidad de vencer hasta ahora la resistencia valona, la ministra de comercio canadiense ha delegado el éxito final de la negociación en sus socios europeos. "Hemos hecho nuestro trabajo. Negociamos un muy buen acuerdo. Ahora la pelota está en el tejado europeo", afirmó antes de tomar el vuelo de regreso a su país.

Los líderes comunitarios han tratado en las últimas horas de acercar posturas, pero los obstáculos están ahí. Magnette, el líder valón, es un socialista cuyo anclaje ideológico se sitúa a la izquierda de la socialdemocracia europea. En los últimos años ha venido advirtiendo en diversas publicaciones de la fractura entre las élites y la ciudadanía, y se ha mostrado hasta ahora inconmovible ante los argumentos de Bruselas, sin que le tiemble el pulso ante la idea de frenar un acuerdo que afecta a más de 500 millones de europeos y 36 millones de canadienses.

Antes de iniciar la ronda de negociaciones de este sábado, el presidente de la Eurocámara había llamado a la responsabilidad para evitar el fracaso del pacto. "No podemos detenernos en la última milla", aseguraba ayer a través de su cuenta de Twitter. El riesgo de que el acuerdo se ahogue en la orilla tras años de negociaciones no se ha conjurado, pero a la vista del tono utilizado tanto por Valonia como por Bruselas, en las últimas horas las distancias se han reducido. De momento, en la agenda comunitaria sigue programada para el próximo jueves la llegada del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, para firmar el acuerdo.

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