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Los colombianos creen que la reconciliación ayudaría a reducir la pobreza

Una encuesta del Centro nacional de consultoría revela además que la forma cómo se enfrenta la corrupción en Colombia no es la adecuada

Los Emberá Katío desplazados por la violencia.
Los Emberá Katío desplazados por la violencia.

Colombia está hablando de reconciliación. A medida de que avanzan los diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC, que terminaría con más de cinco décadas de conflicto, la reconciliación parece ir ganando espacio entre los colombianos.

Una encuesta realizada a 977 personas en 43 municipios del país por la Corporación Reconciliación Colombia en alianza con el Centro nacional de consultoría revela el 43% de los encuestados opina que el mayor beneficio que traería la reconciliación sería la reducción de la pobreza y la garantía de mayor trabajo y oportunidades, seguido por la reducción de la delincuencia (13%). Una muestra que advierte el optimismo de los colombianos si se logra la paz, teniendo en cuenta que, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en la actualidad el 61,7 % de los ciudadanos perciben que sus ingresos solo alcanzan para cubrir los gastos mínimos que demanda un hogar. Y es que aunque la pobreza extrema se ubicó en el 2015 en 7,9 y en el 2014 la cifra llegó al 8,1%, en las zonas rurales el indicador sigue siendo negativo, debido a que el dato en estas zonas alcanza el 18%.

Según el sondeo, el 33% de los ciudadanos asocia la reconciliación con la tolerancia, seguido por el perdón (25%), el respeto (19%) y la confianza (10%). La encuesta señala que el 56% de los entrevistados considera que uno de los factores que influyen en la reconciliación en el país es el desarrollo de los programas sociales para trabajar temas de convivencia pacifica en las comunidades y un 55% cree que la clave está en el fortalecimiento de proyectos productivos donde participan personas afectadas por el conflicto. La mayoría (61%) asegura además que si fuera dueño de una empresa y tuviera la posibilidad de contratar a un excombatiente, lo haría e invitaría a sus empleados a acogerlo, así como el 73% estaría totalmente de acuerdo con que sus hijos compartieran un salón de clases con hijos de personas desmovilizadas. Un dato que cobra importancia teniendo en cuenta que en Colombia en los últimos 13 años se han reintegrado a la vida civil al menos 59.000 personas, tras desvincularse de un grupo armado ilegal.

"Hay que señalar que en la actualidad, al menos el 30% de empresarios ya están involucrados en procesos de reconciliación, a través de la generación de empleo, pero falta consolidarlo sobre todo en ciudades como Bogotá, donde hay tanta desigualdad", asegura Mónica de Greiff, directora de la Cámara de Comercio de la capital colombiana. Según ella uno de los grandes retos de los empresarios es mejorar las cifras en cuanto a condiciones laborales. "El 86% son microempresas, de las cuales el 90% son familiares. Muchas no pagan seguridad social a sus empleados, lo que dificulta que se den las garantías necesarias para una verdadera reconciliación".

Y aunque el 82% considera que lleva una vida reconciliada, más del 50% cree que la sociedad colombiana vive en conflicto y que es importante el reconocimiento de los diferentes intereses y orientaciones políticas, así como la protección a quienes trabajan por los derechos humanos y la paz y el fortalecimiento de los programas sociales que permitan trabajar temas de convivencia pacífica en las comunidades.

De Greiff advierte que a pesar de que la gran mayoría de los encuestados dice estar en reconciliación consigo mismo, esto no se ve reflejado en el día a día. "Esto tiene que ver con la falta de tolerancia. Ahí hay mucho por hacer".

Dentro de los aspectos que los colombianos consideran que no están siendo bien manejados en el país también mencionan la forma como se castiga y se hace frente a la corrupción (79%). El exalcalde de Bogotá, Antanas Mockus, señala que es lógico que una de las máximas preocupaciones sea el tema de la corrupción porque esta ha permeado por muchos años las altas esferas del poder público. Por lo que el reto, además de lograr la paz, es generar confianza entre los ciudadanos con una política que sepa afrontar la corrupción.

Los colombianos también han asegurado en la encuesta su inconformismo por la forma cómo se está manejando el tema de las bandas criminales (69%), las oportunidades de trabajo (65%), la presencia de la guerrilla (64%), el cuidado de los niños (49%) y la exclusión de los indígenas (49%). La preocupación por estos dos últimos aspectos tiene una relevancia significativa teniendo en cuenta que en el 2015 más de 800 menores indígenas fueron identificados con desnutrición y al menos once murieron a causa de esto, en La Guajira, en el noreste de Colombia.