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Un nuevo brote de violencia deja casi 300 muertos en Sudán del Sur

Los combates entre tropas del presidente y el vicepresidente violan la paz firmada en 2015

Desplazados por los enfrentamientos armados en Yuba, Sudán del Sur.
Desplazados por los enfrentamientos armados en Yuba, Sudán del Sur. AP

Más de 270 personas han muerto en Sudán del Sur en la última semana y 10.000 se han visto obligadas a abandonar sus hogares debido a un brote de violencia que ha roto nuevamente la paz firmada hace un año. El presidente, Salva Kiir, ordenó a sus tropas un cese de hostilidades la tarde del lunes, después de que por la mañana se hubieran enfrentado a las de su opositor y vicepresidente, Riek Machar. El país más joven del mundo cumplió su quinto aniversario de fundación el pasado 9 de julio, inmerso en los combates que iniciaron el jueves en la capital, Juba.

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha pedido la imposición de un embargo de armas inmediato a Sudán del Sur ante la escalada de la violencia. Naciones Unidas ha denunciado que hay cascos azules chinos y ruandeses entre las víctimas mortales de los enfrentamientos, que han ocurrido cerca de una base de su misión de paz para Sudán del Sur (UNMISS). La organización ha condenado en un comunicado "cualquier intento deliberado de atacar sus instalaciones y su personal" y ha urgido a las partes a respetar su compromiso en la pacificación del país.

En agosto de 2015, el Gobierno y la oposición firmaron un acuerdo de paz por el que sus combatientes se integrarían en el ejército sursudanés y en abril formaron un Gobierno de coalición. Intentaban así poner fin a una lucha sectaria que comenzó en 2013, cuando Kiir, de la etnia dinka, denunció un supuesto intento de golpe de Estado encabezado por su vicepresidente Machar, de los nuer. Sudán del Sur ha vivido una situación de inestabilidad política y de inseguridad desde su independencia de Sudán y fundación como país.

El comisionado de la ONU para la paz sursudanesa, Festus Mogae, ha advertido de que si fracasa el respeto del alto el fuego permanente alcanzado por las partes, "el acuerdo de paz de 2015 podría verse significativamente afectado". La Liga Árabe también ha expresado su preocupación por la escalada de la violencia. "Genera grandes temores sobre el futuro de la seguridad y la estabilidad de Sudán del Sur, que es un importante vecino del mundo árabe", ha dicho un portavoz de la organización, Mahmud Afifi.

En los enfrentamientos de este lunes ha habido helicópteros y carros blindados por la ciudad, según declararon varios testigos a Reuters. El vicepresidente Machar ha asegurado en su cuenta oficial de Twitter que fue el presidente quien atacó desde el aire y ha declarado que a Kiir parece no interesarle la paz. El antiguo líder rebelde ha apelado a la calma y la contención para evitar una nueva guerra civil. Sin embargo, Machar no ha cumplido uno de los puntos claves del acuerdo de paz, de integrar a sus milicianos en el ejército nacional.

Horas después, el ministro de Información dio una rueda de prensa para anunciar que Kiir pidió la paz a ambos bandos. "El presidente ha reiterado su compromiso con la continua implementación del acuerdo [de paz] y por ello publicó una orden republicana para el cese de las hostilidades con efecto inmediato", declaró.

La guerra civil en Sudán del Sur ha matado a más de 50.000 personas y ha provocado que sea uno de los países con mayor nivel de población desplazada, ya que 2,6 millones han huido de la violencia, según la ONU. El país africano tiene 12 millones de habitantes, de los que una tercera parte sufre inseguridad alimentaria.

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