Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Familiares de Murillo Karam ganaron millonarios contratos públicos durante su mandato en la PGR

El antiguo procurador general ha negado cualquier trato de favor hacia las empresas de sus familiares

Jesús Murillo Karam.
Jesús Murillo Karam. REUTERS

Jesús Murillo Karam, el antiguo procurador general de México que pilotó el caso de los estudiantes de Ayotizinapa, ha vuelto al centro de los focos un año después de ser relevado de su puesto. Una investigación periodística a cargo de la fundación Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad revela que tres constructoras relacionadas con hijos y familiares del Karam engordaron considerablemente su cartera de contratos públicos durante sus casi tres años al frente de la PGR. Las obras asignadas, vía licitación u otorgación directa, alcanzan los 300 millones de dólares. Murillo Karam ha salido al paso de la información con una carta pública en la que ha negado cualquier trato de favor hacia las empresas de sus familiares.

Jesús Murillo Ortega, hijo del ex procurador, aparece como socio fundador y director general de Kouro Construcciones, una de las tres empresas objeto del reportaje, mientras que los accionistas mayoritarios son su hermana, Sandra Georgette Murillo Ortega y su esposo, Gerardo Saade Kuri. Según la investigación –que ha tenido acceso a unos cuarenta contratos y ha buceado por los registros públicos– esta empresa habría experimentado en comparación con los tres años anteriores un crecimiento del volumen de negocio proveniente del Gobierno Federal de más del 500% al pasar de 12 millones de dólares a 80. Dos sobrinos, Gerardo y Patricia González Murillo, aparecen como socio y accionista de Itrio Arquitectos, junto con un cuñado del exfiscal. Esta empresa, por su parte, habría crecido un 387% al pasar de 13 millones a los 75.

Las empresa habrían experimentado un crecimiento del volumen de negocio proveniente del Gobierno Federal de más del 500%

La publicación también ha sido contestada por el entorno de las empresas aludidas. Mediante un comunicado publicado este sábado, subrayan que se trata de negocios con un recorrido de más de 15 años en el que han cumplido "siempre con los requisitos que impone la ley, por lo que los contratos no se derivan de un favoritismo, ni por intervención de persona alguna como insinúa el reportaje". Destacan que durante el periodo 2013-2015 participaron en 129 licitaciones de obra pública, de las cuales "obtuvieron únicamente 16 adjudicaciones".

Par su  parte, la carta de respuesta de Karam, que desde su sonada salida en febrero del año pasado es el titular de la más tranquila Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), subraya que su familia es extensa y que muchos de su parientes son empresarios sin conexión alguna con su actividad política: “Está conformada por más de setenta integrantes de manera directa, dentro de los cuales algunos son contratistas y constructores, sin que yo tenga algún vínculo con sus actividades”.

“Nunca he utilizado los diversos encargos públicos que he ocupado, para beneficiar a persona alguna, por lo que cualquier señalamiento respecto de mi persona, mi familia o mi honorabilidad, está totalmente fuera de lugar y lo rechazo de manera categórica”, añadió en su carta.

La investigación apunta también a que durante los tres años del mandato de Karam las empresas de sus familiares trascendieron además sus límites territoriales. Empezaron como proyectos limitados al Estado de Hidalgo, origen de la saga Murillo Karam, pero dieron el salto federal. El 61% del monto de los contratos provienen de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), encabezada por Gerardo Ruiz Esparza. La nota desliza también que Ruiz Esparza es el padre que Gerardo Ruiz Dosal, que trabajó en la PGR como secretario particular de Karam.