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Seis detenidos por el atentado frustrado contra el tren Ámsterdam-París

Los arrestos se han producido en Bruselas, en su mayoría en el barrio de Molenbeek

El ataque contra la línea que une ambas capitales se produjo hace 10 meses

Soldados belgas en la Estación Central, acordonada este fin de semana por la presencia de falsos paquetes sospechosos.
Soldados belgas en la Estación Central, acordonada este fin de semana por la presencia de falsos paquetes sospechosos. EFE

Nuevo goteo de detenciones en Bélgica. La fiscalía ha anunciado este lunes el arresto en Bruselas de seis personas en relación con el atentado frustrado contra el tren Thalys de alta velocidad que une Ámsterdam y París el pasado 21 de agosto, si bien todas ellas han sido liberadas tras ser interrogadas. Hace 10 meses, Ayoub El Khazzani, marroquí de 26 años, subió al ferrocarril con un fusil automático Kaláshnikov, una pistola y un cuchillo y abrió fuego cuando dos pasajeros, soldados estadounidenses, trataron de neutralizarlo para impedir una matanza. Uno de los militares y uno de los 554 pasajeros resultaron heridos, y el autor de la agresión fue detenido y encarcelado por intento de asesinato. El agresor estaba en el radar de las fuerzas de seguridad y vivió en Algeciras durante un año, cuando se trasladó a Francia.

La policía ha efectuado este lunes hasta seis registros, cuatro de ellos en el barrio de Molenbeek, considerado uno de los principales focos europeos de radicalismo islamista, del que han salido algunos de los autores de los atentados en París y Bruselas. Las autoridades no han dado detalles sobre el papel de los detenidos en el ataque abortado, tampoco sobre su identidad ni del material incautado, si bien han confirmado que en las inspecciones no se han hallado armas ni explosivos.

La acción de las fuerzas antiterroristas belgas está siendo frenética en las últimas horas. La redada de este lunes llega apenas dos días después de la macrooperación policial de la noche del viernes, en la que se detuvo a 12 sospechosos de participar en los atentados del 22-M, de los que tres permanecen en prisión. Dos de ellos, Moustapha y Jawad Benhattal, de 40 y 29 años respectivamente, son primo y sobrino de los hermanos Khalid e Ibrahim El Bakraoui, que se hicieron explotar en el metro y el aeropuerto de la capital belga el día de los ataques. En dicha operación tampoco se encontraron armas, pero la fiscalía aseguró que la investigación mostró la necesidad de "una intervención inmediata". Otro familiar de uno de los autores del atentado, Ibrahim Abrini, hermano de Mohamed Abrini, el tercer terrorista del aeropuerto también conocido como El hombre del sombrero, ha sido detenido este lunes por violar la libertad condicional y estar en posesión de propaganda yihadista.

Tras la gran operación del fin de semana, el primer ministro belga, Charles Michel, señaló que su Gobierno reforzaría las medidas de seguridad en las próximas horas, si bien la alerta se mantiene en el nivel 3, un escalón por debajo del máximo. En los últimos días, una nota interna de la Policía filtrada a los medios, en la que se advertía de posibles ataques inminentes, ha causado la zozobra entre la población. Medios belgas señalaron las concentraciones de aficionados para seguir por pantalla gigante los partidos de la Eurocopa como uno de los potenciales objetivos de los terroristas, por lo que las autoridades decidieron cancelar este tipo de emisiones, si bien está previsto que vuelvan a instalarse para próximos encuentros acompañadas de un fuerte dispositivo policial. Asimismo, seis accesos de metro permanecen cerrados por seguridad.

Una vecina de Molenbeek junto a uno de los coches quemados.
Una vecina de Molenbeek junto a uno de los coches quemados.

Estas medidas adicionales han venido acompañadas de escenas similares a las que se vivieron horas después del 22-M, con el desalojo este domingo de la Estación Central de tren de Bruselas y la interrupción momentánea del tráfico ferroviario por la presencia de un paquete sospechoso que finalmente se demostró inofensivo. En las últimas semanas también se han registrado episodios aislados de violencia en Molenbeek, donde hace apenas diez días dos coches policiales fueron quemados por desconocidos en una misma noche.

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