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La ONU sospecha que fue el régimen sirio quien cometió la masacre del campo de desplazados

Las Fuerzas Armadas sirias niegan su implicación en el ataque que causó la muerte de 30 personas y decenas de heridos

Imagen suministrada por redes de la oposición siria en la que se percibe supuestamente el campo de desplazados internos atacado este jueves.
Imagen suministrada por redes de la oposición siria en la que se percibe supuestamente el campo de desplazados internos atacado este jueves. REUTERS

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, manifestó este viernes sus sospechas de que el ataque contra un campo de desplazados sirios en la localidad de Sarmada (provincia de Idlib) pudo ser cometido por el régimen de Bachar al Asad, una dirección en la que también han apuntado otras fuentes. El Ejército sirio, en cambio, se ha desvinculado del ataque y ha culpado a las fuerzas opositoras.

“Dado que esas tiendas han estado en el lugar desde hace semanas y pueden ser claramente identificadas desde el aire, es extremadamente improbable que el este ataque asesino fuese accidental. Es más probable que se trate de un hecho deliberado y, por tanto, constituiría un crimen de guerra”, destacó el alto comisionado en un comunicado, prometiendo que su equipo no escatimará esfuerzos en la investigación del caso. También el Ministerio de Exteriores francés hizo un llamamiento a una investigación internacional de lo que califica como “posible crimen contra la humanidad”. El Gobierno turco, que apoya a varios grupos armados rebeldes, ha acusado directamente al régimen sirio del ataque y cometer un “crimen inhumano”.

Más de 70 muertos en una ofensiva al sur de Alepo

Andrés Mourenza

Durante la pasada noche, el Ejército de la Conquista, coalición rebelde liderada por Al Nusra, tomó la localidad de Jan Tuman, unos quince kilómetros al suroeste de Alepo y situada sobre la autopista que comunica dicha ciudad con Damasco. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 73 combatientes fallecieron durante los enfrentamientos, 43 de ellos en el bando yihadista. Un líder local de Ahrar al Sham, grupo al que apoyan Turquía, Catar y Arabia Saudí, admitió a este periodista que algunos de sus combatientes forman parte de la ofensiva en Jan Tuman, pese a que públicamente esta organización salafista se había mostrado dispuesta a respetar la tregua vigente desde el pasado febrero: “¡Cómo vamos a continuar en alto el fuego si estos canallas (del régimen) siguen atacando a civiles indefensos!”. La frágil tregua, de la que han sido excluidos el Estado Islámico y Al Nusra, ha sido violada en repetidas ocasiones por diferentes bandos y, solo en las últimas semanas, unas 300 personas, buena parte de ellas civiles, han muerto en Alepo por los combates. Este jueves entró en vigor un alto el fuego de 48 horas negociado por EEUU y Rusia. Según el mando salafista, un oficial ruso hizo llegar por radio a los militantes del Frente de la Conquista el mensaje de que si no se detienen los ataques a Jan Tuman, Alepo “será reducida a escombros”.

“Las primeras informaciones sugieren que los ataques fueron llevados a cabo por aeronaves del Gobierno sirio, pero esto aún no ha sido verificado”, reconoció Al Hussein. Un miembro de una organización humanitaria que trabaja en las cercanías de la zona atacada asegura que según la información que ha podido recoger se trató de dos ataques y que antes de que se produjesen “cazas rusos y del régimen sobrevolaban la zona”. “Sabemos a quien pertenecen los aviones porque los Comités de Coordinación Local (una red vinculada a la oposición siria) mantienen vigías que captan conversaciones de radio y observan desde donde despegan los aviones”, relató esta fuente, que pidió el anonimato: “En toda la zona la gente está preocupada y sabíamos que esto iba a ocurrir. Los habitantes del campo atacado habían huido del sur de la provincia de Alepo y de partes de la provincia de Idlib donde los rebeldes combaten al régimen, así que esta es la forma del régimen de vengarse”.

En cambio, las Fuerzas Armadas sirias negaron estar involucradas en tal acto y calificaron de “sesgadas” las informaciones aparecidas al respecto. En un comunicado publicado por los medios oficiales sirios, el Comando General aseguró disponer de información según la cual “algunos grupos terroristas han comenzado recientemente a atacar objetivos civiles de forma deliberada para acusar de las bajas al Ejército Árabe Sirio” como medio para “distraer la atención (…) del estado de frustración (en esas zonas) debido a los avances” de las tropas leales al régimen.

Los Cascos Blancos han rescatado por el momento 30 cadáveres del campo atacado, según explicó la organización, y cuenta los heridos “por decenas”, que han sido evacuados a hospitales de Alepo e Idlib, así como a instalaciones médicas de ONGs en campos de refugiados cercanos e, incluso, algunos casos han sido evacuados a Turquía para su tratamiento.

“Los únicos que tienen aviones en esa zona son los rusos, el régimen y la Coalición Internacional (que lidera EEUU). Dudo mucho que la Coalición bombardee en esa zona porque está bajo control rebelde. Además, no es la primera vez que el régimen bombardea objetivos civiles como escuelas, hospitales o mercados”, sostuvo una fuente de Cascos Blancos: “Estos bombardeos no tienen una lógica militar, lo único que pretenden es asustar a la gente para que huya”. Las fuerzas opositoras también han atacado recientemente objetivos civiles durante la batalla por el control de la vecina Alepo, alcanzando al menos dos hospitales.

El régimen ha justificado los ataques en esa provincia de Idlib en la presencia de Jabhat Al Nusra; pero un militante de una de las facciones armadas que operan en la región adujo que el campo atacado está a varias decenas de kilómetros de la base más cercana de esta filial siria de Al Qaeda.