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Un niño de ocho años ha pasado 10 días retenido y solo en el principal aeropuerto de París

La justicia ha aceptado este viernes que el menor permanezca en Francia

El aeropuerto parisino Charles de Gaulle. / M. EULER (AP) Quality

La justicia francesa ha mantenido retenido durante diez días a un niño de ocho años procedente de las Islas Comoras (costa este africana) en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle de París. El menor viajaba solo y con el pasaporte de un primo suyo. Según ha informado la abogada del niño, Catherine Daoud, la madre lo enviaba a Francia, donde una tía suya debía recogerlo. Una vez en suelo francés, el pasado día 21, la policía lo retuvo y puso el asunto en manos del juzgado de Bobigny, que dictaminó tres días después que, en interés del menor, era necesario prolongar su estancia en la zona de espera del aeropuerto. Este viernes, ante la certeza de que su familia en Comoras no puede hacerse cargo de él, la justicia ha aceptado que se quede en Francia, bien con sus familiares aquí, bien bajo la tutela de los servicios sociales.

El menor ha continuado retenido este viernes en el gran aeropuerto de París. Una fuente oficial confirmaba en la mañana a EL PAÍS que el niño seguía confinado por decisión judicial y conforme a la ley. Durante la mañana, sin embargo, se intentó devolver al niño a su país, pero su llanto disuadió de hacerlo. Más tarde, a última hora de la mañana, la justicia ha resuelto que se quede en Francia. Falta ahora que la fiscalía decida si queda bajo la tutela de sus familiares en este país o bajo la del Estado, según informa France Presse.

La asociación La Voix de L'Enfant (La Voz del Niño) alertó el pasado lunes sobre este caso. Esta organización puso el grito en el cielo porque "nada puede justificar la detención de un niño de ocho años", decía, y acusaba a Francia de violar la convención de la ONU sobre los derechos de los niños, que subraya que la detención de menores debe ser la última medida a aplicar y que, en todo caso, deben estar separados de los adultos y en contacto con sus familiares. En principio, los niños retenidos no suelen compartir estancia con adultos y son atendidos por los servicios sociales del país de destino, extremo que no ha podido ser confirmado con los responsables del aeropuerto. "Está en la zona en la que se retiene a los extranjeros no autorizados a entrar en territorio francés", insiste la asociación.

Francia, país miembro de la Unión Europea, está obligada a respetar los acuerdos comunitarios relativos al secuestro de menores. Las autoridades deben cerciorarse de que no es el caso del niño de Comoras. "Dejarle marchar sin comprobar la identidad y la situación del menor es arriesgarse a consolidar un secuestro", dice una fuente consular. "Las autoridades francesas están obligadas a tomar todas las precauciones". La legislación francesa, además, estipula que adultos y menores sin papeles en regla pueden permanecer retenidos durante 20 días hasta que se determine si se les admite en el país o se les deporta.

"Para un niño, es una prisión. Hay otras soluciones. Debemos poner fin a la detención de menores", ha declarado en la radio Europe 1 la abogada Catherine Daoud, que ha asegurado que en 2014 se retuvo en salas de espera a 259 menores que viajaban sin acompañante adulto. Cuando los niños viajan con sus padres o con quienes poseen la patria potestad, el hecho de que porten un pasaporte falso es menos grave. Se les deja entrar con ellos en bien del menor. En la embajada de Comoras en París nadie ha atendido a la llamada de este periódico.

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