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EE UU y China exhiben sus diferencias en la cumbre de la APEC

Obama exige el fin de la construcción de islas artificiales chinas en aguas en disputa

El presidente de EE UU, Barack Obama y el filipino, Benigno Aquino
El presidente de EE UU, Barack Obama y el filipino, Benigno Aquino, se dan la mano en la cumbre de Manila. AP

EE UU y China han vuelto a exhibir sus diferencias en torno al mar del sur de China, esta vez con la cumbre anual de la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) inaugurada este miércoles en Manila de fondo. Aunque Pekín ha insistido en que el asunto no se trate durante los dos días de reunión de 21 economías de Asia-Pacífico, el presidente estadounidense, Barack Obama, lo ha sacado a relucir en sus distintas actividades. En una reunión con el presidente filipino, Benigno Aquino, ha exigido a China que ponga fin a la construcción de islas artificiales en aguas en disputa.

“Hemos abordado el impacto de la reclamación de terreno y las actividades de construcción de China en la estabilidad regional”, declaró Obama tras el encuentro con Aquino. “Estamos de acuerdo en la necesidad de pasos firmes para rebajar las tensiones, incluida la promesa de que se detengan las actividades de reclamación, nueva construcción y militarización de las áreas en disputa en el mar del sur de China”.

EE UU no es parte en las disputas territoriales, que implican a seis países de la zona y en las que China reclama cada vez con más su soberanía sobre islas a más de 2.000 kilómetros de su territorio. Pero Washington defiende la libertad de navegación, que cree amenazada por la construcción de las islas artificiales chinas, y apoya que el contencioso se resuelva a través de la mediación del Tribunal Permanente de Arbitraje, que el mes pasado se declaró competente para examinar el caso presentado por Manila.

Los comentarios de Obama, que el martes anunció una partida de 259 millones de dólares para apoyar la seguridad de los países del sureste asiático, han suscitado la ira de Pekín. “Si hay algo que debería detenerse es el juego de EE UU en el asunto del mar del sur de China, dejar de alimentar las tensiones en esa zona”, ha declarado el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Hong Lei.

Y en un discurso ante un foro empresarial de la APEC, el presidente chino, Xi Jinping, no mencionó directamente el contencioso, pero sí lanzó un llamamiento a que los países de la región “resolvamos nuestras diferencias mediante el diálogo y las consultas”.

La cumbre de la APEC, cuyos países acumulan el 55% del PIB mundial, se centra habitualmente en el comercio, aunque en esta ocasión los asuntos a tratar se han visto eclipsados por los atentados de París y las disputas territoriales. Filipinas y Vietnam, los principales rivales de China en el contencioso, han suscrito un acuerdo de cooperación estratégica en la víspera de la reunión. Al recibir a los líderes en la ceremonia de bienvenida, Aquino pareció dejar solo a Xi durante un largo recorrido a la sala de reuniones, mientras trataba animadamente con la presidenta chilena, Michelle Bachelet.

Aunque incluso a la hora de abordar el tema originalmente central del encuentro, el comercio, China y EE UU volvieron a dejar en evidencia sus diferencias. Después de la firma el mes pasado del acuerdo para la creación de la Asociación Transpacífica (TPP), la gigantesca zona de libre comercio formada por 12 países del Pacífico impulsada por EE UU pero que excluye a China, Obama se reunió este miércoles con representantes de los países miembros. “Estamos creando un nuevo modelo de comercio en una de las zonas más dinámicas y de mayor crecimiento del mundo”, indicaron en un comunicado al término de la reunión.

China promueve, como alternativa al TPP, una zona de libre comercio que incluya a todos los países de la zona, la FTAAP. El año pasado la APEC acordó iniciar un estudio sobre la viabilidad del proyecto, que deberá estar concluido el año próximo.

En su discurso, Xi lanzó una andanada contra el pacto rival. “Dados los distintos acuerdos de libre comercio regionales que están surgiendo, hay preocupación sobre el potencial de fragmentación”, señaló. “Por ello debemos acelerar la puesta en marcha de la FTAAP y llevar adelante la integración económica regional”.

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