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El gas mostaza se ha usado en Siria en la guerra entre rebeldes e ISIS

El Gobierno de El Asad entregó todo su arsenal químico a la OPAQ para su destrucción en 2013. Este ataque se produjo en agosto

Un afectado por el ataque de gas mostaza el 17 de marzo.
Un afectado por el ataque de gas mostaza el 17 de marzo. AFP

El pasado agosto, el gas mostaza fue utilizado durante la lucha que enfrenta a EI y a otros grupos rebeldes en Siria. A pesar de que Damasco rindió oficialmente todo su arsenal para su destrucción en 2013, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) señala ahora en un informe que el producto fue usado como arma. Los inspectores de la OPAQ se encargaron de supervisar la retirada de las armas químicas almacenadas por el régimen de El Asad, y el estudio, al que ha tenido acceso la agencia Reuters, ofrece dos posibles explicaciones a lo ocurrido: o bien los responsables del ataque están en disposición de lograr la mezcla de la sustancia letal, o la misma procede de un almacén cuyo emplazamiento se mantuvo en secreto hace 18 meses y ha sido saqueado por miembros del Estado Islámico (ISIS).

A principios de noviembre, las autoridades kurdas aseguraron que el ISIS había usado gas mostaza al sur de Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, situada al noroeste de Bagdad y que hace también frontera con Turquía y Siria. Los denunciantes afirman haber encontrado restos en la sangre de 35 de sus milicianos, y la OPAQ investiga ahora también ese ataque. Si bien el informe no señala directamente al ISIS como causante del asalto químico, apunta que “al menos dos personas fueron expuestas al gas” al norte de Alepo, en la localidad de Marea. “Lo más probable es que un bebé muriera al inhalarlo”, sigue el informe. El gas es una sustancia vesicante que produce irritación, ampollas o quemaduras graves en contacto con la piel. Además de dañar los ojos, obstruye la tráquea y los bronquios e incapacita a la víctima. Junto al gas mostaza, la OPAQ ha confirmado la presencia de armas químicas, “probablemente gas de cloro” en Idlib, al norte de Siria, en una zona controlada por la oposición a El Asad. El gas de cloro tiene aplicaciones industriales pacíficas, pero fabricado como una bomba es un agente asfixiante que inunda el sistema respiratorio.

Los servicios secretos estadounidenses advirtieron en septiembre de que tenía cada vez más pruebas de la fabricación y uso de armas químicas por parte del ISIS. Washington cree incluso que los yihadistas disponen de una unidad especial para ello, responsable de ataques registrados en Siria e Irak. El espionaje alemán anunció el mismo mes que disponía asimismo de información acerca del manejo de gas mostaza por parte de la organización terrorista. El informe de la OPAQ será presentado a finales de noviembre al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. En el intervalo, de todos modos, un grupo de expertos de la OPAQ ha sido enviado ya a Irak para recabar más información.

 Oficialmente, el arsenal químico de Siria ha sido destruido por completo, en virtud del acuerdo alcanzado entre Rusia y Estados Unidos. Sin embargo, las denuncias (posteriores a 2013) sobre el uso de bombas de cloro han obligado a Damasco a dar explicaciones a la OPAQ desde entonces.