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India sopesa prohibir los vientres de alquiler a ciudadanos extranjeros

El país asiático es uno de los destinos principales para quienes buscan la gestación subrogada

Tres madres de alquiler en un hogar para mujeres gestantes en Anand, en agosto de 2013.
Tres madres de alquiler en un hogar para mujeres gestantes en Anand, en agosto de 2013. REUTERS

El Gobierno indio se plantea prohibir los vientres de alquiler a los extranjeros. Así lo ha asegurado este miércoles el Ejecutivo de Narendra Modi, que está en proceso de regular esta práctica en el país. "El Gobierno no apoya la gestación subrogada y esta se limitará solo a las parejas indias casadas y no a los extranjeros", dijo el Ejecutivo en una declaración jurada ante el Tribunal Supremo, que había pedido al Gobierno una clarificación sobre este asunto, según recoge el diario The Times of India.

En India, como en otros lugares como Estados Unidos, México o Rusia la gestación subrogada —recurrir a otra mujer para, a cambio de una contraprestación económica, lleve adelante el embarazo de otra persona es legal —en España no lo es— pero no está regulada. Los precios más bajos que en otros lugares, la tecnología médica y el acceso a médicos cualificados han convertido a este país en uno de los destinos más frecuentes para las parejas extranjeras con problemas de fertilidad que se deciden por esta práctica.

Contratar un vientre de alquiler en India puede costar unos 32.000 euros —mucho menos que los entre 100.000 y 150.000 que puede llegar a valer en Estados Unidos—; aunque las mujeres gestantes reciben solo aproximadamente un tercio de esta cantidad. La cifra es importante en un país donde un tercio de la población vive en la pobreza, lo que según numerosos críticos conduce a las mujeres a prestarse a esta práctica por motivos puramente económicos.

Así, el de la gestación subrogada se ha convertido en una fuente de ingresos importante para India, que puede mover unos mil millones de euros al año. Un negocio que puede tener los días contados si la intención del Ejecutivo de Narendra Modi cristaliza.

En 2013, el Gobierno ya prohibió el acceso a esta práctica a las personas sin pareja o con una pareja del mismo sexo y exigió que los futuros padres estén casados desde, al menos, dos años antes de recurrir a la maternidad subrogada. El proyecto de ley que terminaría de regular esta práctica la reservaría ahora solo a personas de origen indio, extranjeros residentes en India o extranjeros casados con un ciudadano de la India.