Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los medios oficiales chinos hacen una cobertura entusiasta del viaje de Xi

La prensa resalta el recibimiento de Reino Unido a Xi Jinping y obvia las controversias

El presidente chino Xi Jinping en Londres
El presidente Xi Jinping saluda a una guardia de honor este martes en Londres. AP

Ni pancartas pro derechos humanos, ni exposiciones del artista disidente Ai Weiwei en Londres, ni ausencia del príncipe Carlos del banquete de Estado. Nada de esto aparece este martes en la entusiasta cobertura que los medios oficiales chinos han dedicado a la “súper visita de Estado” del presidente chino, Xi Jinping, al Reino Unido.

China ha dado una enorme importancia a esta visita de su máximo dirigente. Es un cambio notable en su actitud hacia un país que, de ser prácticamente un paria a los ojos de Pekín tras la reunión de 2012 entre David Cameron y el Dalai Lama, ha pasado a ser uno de sus mejores amigos en Europa gracias a decisiones como la de ser el primer país de la UE que apoyó el proyecto chino del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII).

Los medios oficiales chinos están haciendo una cobertura del viaje tan intensa como meliflua. La agencia estatal, Xinhua, menciona un “entusiasta recibimiento” en el que “miles de personas se han alineado en torno al palacio de Buckingham y las rutas que lo rodean desde primeras horas de la mañana para saludar y dar la bienvenida al presidente”. El Diario del Pueblo, el periódico del Partido Comunista de China, titula que “La visita de Xi hace de Londres una ciudad roja”. Esta publicación destaca que el carruaje que transportará al jefe de Estado chino y su esposa, Peng Liyuan, es “un símbolo de poder y de grandeza en la familia real y solo se emplea para importantes ocasiones de Estado”.

No hay mención en absoluto, por contra, de las escaramuzas en las calles entre los manifestantes prochinos y aquellos pro derechos humanos. O a la ausencia del príncipe Carlos del banquete de Estado que su madre, la reina Isabel II de Inglaterra, ofrece en honor de Xi, una ausencia aparentemente en protesta por el trato que China da al Dalai Lama.

Dentro de China tampoco es posible obtener sin cortapisas esa información. Medios como el canal internacional de la BBC, de acceso habitualmente abierto vía satélite o por cable, se funden en negro durante momentos “delicados” de su cobertura, como un reportaje desde Tíbet.

Más información