Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Trump lamenta el ataque a un mexicano en su nombre

La justificación de una agresión contra un inmigrante mexicano reabre el debate sobre las consecuencias del discurso antiinmigrante de los candidatos republicanos

El candidato republicano Donald Trump esta semana en New Hampshire
El candidato republicano Donald Trump esta semana en New Hampshire REUTERS

Donald Trump rechazó este viernes el "terrible" ataque contra un sin techo mexicano perpetrado por dos hombres en Boston que se justificaron aludiendo al continuado discurso contra los inmigrantes del candidato presidencial republicano. Aun así, para activistas y grupos de hispanos, la “irresponsable” retórica antiinmigración del magnate neoyorquino está creando un ambiente de tensión que propicia este tipo de agresiones.

Trump no estaba ni siquiera en Boston cuando dos hermanos que regresaban de ver un partido de los Red Sox se encontraron esta semana con un inmigrante mexicano y sin hogar que dormía cerca de una estación de tren y empezaron a golpearlo con una barra metálica y a orinarse sobre él. Y pueden ser muchos los motivos por los que Scott y Steve Leader, de 38 y 30 años, la emprendieron a golpes contra una persona indefensa, fuera esta hispana o no. De hecho, ambos tienen un largo historial de antecedentes penales y siguieron mostrándose agresivos cuando ya estaban bajo custodia policial, según el Boston Globe.

Pero el hecho de que uno de los hermanos citara a Trump al justificar el brutal ataque ha hecho saltar muchas alarmas. Incluso las del propio candidato republicano.

“Donald Trump tenía razón. Todos esos ilegales tienen que ser deportados”, dijo Scott Leader a la policía, según reportes de prensa.

Tras unas vagas alusiones a la “pasión” de sus seguidores en una primera reacción el miércoles que ha sido ampliamente criticada por la prensa estadounidense, este viernes Trump recurrió a su habitual medio, Twitter, para matizar su posición.

“El incidente de Boston es terrible. Necesitamos energía y pasión, pero debemos tratarnos los unos a los otros con respeto. Nunca justificaría la violencia”, escribió el empresario devenido en político.

La agresión ha sido condenada por el propio Gobierno mexicano, que rechazó este viernes oficialmente “cualquier acto de violencia motivado por el racismo, el origen nacional o la condición migratoria de las personas”. En un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana llamó además a que se reconozcan “las contribuciones de la comunidad migrante a la economía, la sociedad, los valores y la cultura de Estados Unidos”.

En su nota oficial, el Gobierno mexicano no hace mención alguna a Trump. Sí lo ha hecho en otras ocasiones desde que el magnate neoyorquino lanzara en junio su campaña electoral increpando directamente a los inmigrantes mexicanos, a los que acusó de traer drogas y de ser “violadores”. En las últimas semanas, Trump no solo no ha echado marcha atrás, sino que ha aumentado el tono de sus ataques, llegando a afirmar que si llega a la Casa Blanca le hará pagar a México el muro que quiere construir en la frontera.

Para asombro y horror de los grupos hispanos en EE UU, el empresario no para de subir en las encuestas, hecho que ha provocado que el resto de candidatos republicanos se haya apuntado a un discurso cada vez más antiinmigrante.

Independientemente del caso puntual del mexicano agredido en Boston, para el abogado especializado en inmigración David Leopold el lenguaje cada vez más agresivo de Trump y de otros candidatos es peligroso e “irresponsable”.

“Trump ha llamado a los mexicanos asesinos, violadores, narcotraficantes. Lo hace una y otra vez y luego se reafirma”, recordó Leopold durante una teleconferencia con periodistas sobre las posturas antiinmigrantes de los candidatos republicanos.

“Este es un hombre que usa un lenguaje agresivo contra todos, contra mujeres y contra veteranos de guerra. ¡Por supuesto que va a volverse agresivo el ambiente! Hay gente escuchando y las palabras importan. (Trump) está siendo un candidato irresponsable, por decirlo de manera suave”, subrayó.

También el mexicano Ricardo Aca, el joven que trabaja en un restaurante situado en uno de los edificios de Trump en Nueva York y cuyo vídeo denunciando el discurso de su empleador contra los inmigrantes como él se hizo viral esta semana, consideró que el magnate camina por una línea muy delgada.

“Resulta realmente alarmante que alguien como Trump esté tratando de llegar a la presidencia, especialmente si tiene tanto apoyo en su partido, porque eso significa que sigue habiendo gente ahí que categoriza a los mexicanos como criminales”, señaló Aca.

“Mucha gente que conozco no lo toma en serio. Pero hay mucha gente que lo apoya”, recordó en este sentido. “Y yo respeto las opiniones de otros, pero obviamente es muy alarmante que alguien con tanta ignorancia y que no sepa realmente lo que está haciendo haga unas declaraciones tan extremas sobre todo un país sin realmente conocer los hechos”.

Para Leopold, lo “más irresponsable aún” es que tanto la mayor parte de los demás candidatos republicanos como los líderes de ese partido estén permitiendo que mantenga su discurso un “demagogo irresponsable” como Trump. “Ellos tienen la responsabilidad de enfrentarse a él. Y si te cuesta la elección, bueno, eso forma parte de ser un líder”, afirmó.