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Estados Unidos investiga un viaje a Jordania del tirador de Chattanooga

Quiere determinar si en una vista en 2014 el atacante pudo tener contacto con extremistas

Muhammad Youssef Abdulaziz, tirador de Chattanooga
Muhammad Youssef Abdulaziz, el pasado abril. AFP

Tras el suceso, surge el habitual reguero de preguntas. Los investigadores tratan este viernes de esclarecer los motivos de Muhammad Youssef Abdulaziz, estadounidense nacido en Kuwait hace 24 años, para atacar el jueves dos instalaciones militares en el Estado de Tennessee, acabando con la vida de cuatro marines e hiriendo a otras tres personas. Abdulaziz, que llevaba dos armas de largo alcance y una pistola, murió tras el asalto por presuntamente disparos policiales.

Las autoridades continúan investigando el tiroteo en Chattanooga, en el sur de Estados Unidos, como un acto de terrorismo hasta que se determine si lo es, según dijo este viernes en una rueda de prensa Ed Reinhold, agente especial del FBI en Tennessee.

Reinhold explicó que se están analizando, con asistencia internacional, todos los viajes al extranjero del tirador, pero evitó detallar a qué países ni cuándo. Y señaló que, mientras la investigación sigue abierta, "en este momento" no hay "indicación de que fuera inspirado o dirigido por alguien que no fuera él mismo”.

Según el diario The New York Times, los investigadores examinan un viaje de unos siete meses que Abdulaziz hizo el año pasado a Jordania, el país de nacionalidad de sus padres. Antes de ese viaje, había estado en Jordania al menos cuatro veces, entre 2005 y 2013. Y en todas ellas, había viajado con su pasaporte estadounidense. Adquirió esa nacionalidad en 2003.

Los investigadores también tratan de confirmar si el tirador visitó Yemen hace un par de años

Las autoridades también tratan de confirmar si visitó Yemen hace un par de años, como aseguró un conocido suyo a la cadena CNN. El objetivo es determinar si pudo haber tenido algún contacto con milicianos extremistas en esos países.

El atacante no había sido investigado previamente. La incógnita es si pudo recibir algún tipo de motivación externa. Por ejemplo, del autodenominado Estado Islámico (EI), que había amenazado con un incremento de ataques durante el Ramadán, el mes sagrado de la fe musulmana que finaliza este viernes.

A la espera de conocer más detalles, el caso evidencia la dificultad de detectar a atacantes solitarios en Estados Unidos y de contrarrestar la posible atracción yihadista. Cuanta menor es la planificación exterior de los ataques, más compleja resulta la prevención para los servicios de inteligencia. En los últimos meses, ha habido detenciones y ataques de estadounidenses que podrían haber sido inspirados por el EI. Algunos de ellos habían viajado antes a Oriente Próximo.

El doble asalto a instalaciones militares también cuestiona la capacidad de EE UU de integrar plenamente a personas extranjeras, un elemento que forma parte de la esencia de este país. Abdulaziz vivía desde niño en Chattanooga, se licenció en Ingeniería en 2012, practicaba la lucha libre y era, según sus conocidos, una persona corriente. Pero el jueves decidió atacar dos instalaciones del Ejército, un símbolo de veneración para los estadounidenses.

El caso evidencia la dificultad de detectar a atacantes solitarios y contrarrestar la posible atracción yihadista. También cuestiona la integración de extranjeros

Las autoridades antiterroristas habían investigado hace unos años al padre de Abdulaziz por entregar dinero a una organización con posibles lazos terroristas, según la prensa estadounidense. Fue incorporado a la lista de sospechosos de terrorismo, pero más adelante fue retirado.

Según el portal Site, que analiza redes yihadistas, el atacante mantenía un blog en el que esta semana escribió al menos dos mensajes: describía su vida como “corta y amarga” y consideraba que los musulmanes no deberían “perder la oportunidad de entregarse a Alá”. En su álbum de graduación de la escuela secundaria, junto a dos fotografías de Abdulaziz, hay una frase escrita: “Mi nombre causa alertas de seguridad nacional. ¿Qué hace el tuyo?”.

El doble ataque en Chattanooga llega a los dos meses de que dos personas, Elton Simpson y Nadir Soofi —a quienes el EI asegura haber inspirado—, murieran al tratar de atacar una exposición de caricaturas de Mahoma en Texas. En Internet, Simpson había escrito mensajes yihadistas y de apoyo a la lucha del EI.

Las acciones de Abdulaziz tienen lugar, además, un mes después de que Dylann Roof, un joven supremacista blanco, matara a nueve negros en una histórica iglesia afroamericana en Charleston (Carolina del Sur). Pese a que sus motivos eran distintos, ambos casos evidencian la dificultad de prevenir ataques solitarios y el acceso a armas en este país.

Ha habido otros ataques recientes a instalaciones militares en Estados Unidos. Un hombre de 34 años mató en 2013 a 12 personas en una instalación de la Marina en la ciudad de Washington. Y en 2008, un veterano del Ejército de 44 años y origen árabe acabó con la vida de 13 personas en una base en Texas. Dijo actuar en represalia por las guerras estadounidenses en el mundo musulmán.

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