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Ocho de los 10 detenidos por el ataque a Malala están en libertad

Fuentes judiciales paquistaníes filtraron en abril que fueron condenados a cadena perpetua

La paquistaní Malala Yusufzai, en una rueda de prensa en la Biblioteca de Birmingham, el 10 de octubre de 2014.
La paquistaní Malala Yusufzai, en una rueda de prensa en la Biblioteca de Birmingham, el 10 de octubre de 2014. GETTY

Ocho de los diez hombres supuestamente encarcelados por el intento de asesinato a la joven activista paquistaní Malala Yusuzfai se encuentran en libertad, según ha descubierto un periódico británico. El asunto, confirmado por varias fuentes, pone en entredicho tanto el sistema judicial de Pakistán como la gestión del caso por parte de las autoridades de ese país. La condena a los presuntos autores del ataque se produjo en un juicio militar secreto, cuyo resultado se filtró a la prensa sin que hubiera ningún anuncio oficial.

El pasado abril, funcionarios judiciales y policiales informaron de que un tribunal había sentenciado a 10 hombres a cadena perpetua (en Pakistán, 25 años) por su responsabilidad en el atentado contra Malala en 2012. La joven activista por el derecho a la educación, que dos años más tarde fue galardonada con el Nobel de la Paz, iba a coger el autobús de regreso a su casa cuando un hombre le disparó en la cabeza. Los talibanes paquistaníes se responsabilizaron del ataque, que sacudió la conciencia de un Pakistán hasta entonces relativamente complaciente con la violencia de esos extremistas. Su víctima acababa de cumplir 15 años.

Sin embargo, cuando el periódico británico Daily Mirror ha intentado localizar a los reos en las cárceles paquistaníes, ha descubierto que sólo dos de ellos fueron realmente condenados. Los otros ocho quedaron en libertad poco después, poniendo en entredicho la voluntad de hacer justicia de las autoridades y la validez de los juicios secretos.

“Durante el proceso, los 10 admitieron y confesaron su participación en el ataque a Malala ante el juez del tribunal antiterrorista. Pero sólo dos de ellos, Ishar Khan e Israullah Khan, fueron condenados, mientras que los otros ocho quedaron en libertad el [pasado] 30 de abril”, ha declarado a la agencia Reuters el fiscal Naeem Khan.

También el jefe de la policía del distrito de Swat, Salim Khan Marwat, ha confirmado a France Presse que ocho de ellos fueron absueltos, aunque ha dicho no saber “si están bajo arresto militar o en libertad”. Mingora, donde se produjo el ataque a Malala, es la capital de Swat y al parecer fue en esa misma jurisdicción donde se celebró la audiencia.

La noticia de las condenas pilló a todo el mundo por sorpresa. Ningún responsable había informado del juicio, que luego se ha revelado se celebró en secreto ante un tribunal militar. Durante este tiempo, las autoridades no han desmentido el resultado difundido por la prensa. Los juicios a puerta cerrada son frecuentes en Pakistán debido a que jueces, abogados y testigos tienen miedo de la venganza de los terroristas.

El Ejército anunció en septiembre de 2014 la detención de 10 sospechosos, pero no facilitó datos sobre el lugar o las circunstancias de su arresto; tampoco explicó cuáles eran los cargos o de qué forma estaban implicados en el atentado. El autor material del disparo contra Malala, identificado por las autoridades como Ataullah Khan, se halla huido en la frontera con Afganistán junto al jefe de los talibanes paquistaníes, Fazal Hayat, más conocido como Fazullah.

Malala, que fue tratada en el Reino Unido, vive en la actualidad en Birminghan y no puede regresar a su país porque sigue amenazada de muerte.